¡…Y se rompió la Fuente…!
Emanaron desde fondo en tierra, destellos y deseos de cambios. Nacimiento de nuevas esperanzas.
Se rompió la fuente que parturienta ilusión, atrae de lejos mezquinos y altivos vecinos, que esperan que bailando las aguas no engañen la vista y sea destino, el que fluya en las venas y planes de ejecutivo gustoso de fluir nutrientes ingentes de ingesta de pobres gentes, que no quieren romper fuente, y salir a un mundo engañoso y aguoso.
Manantiales que broten serios y no engañosos, no en pilas de aguas represas, que aunque luces brinden espectáculo hermoso, suenan tripas de hambre, de sed, de justicia.
Viendo armatostes de hierros, piedras, cementos, alambres y engañosas fosas, que mueven vistas de aristócratas que hostigan miserias en chorros que suben y bajan, engañando con ventosas y flatulentas críticas que fluyen de sus entrañas, putrefactas y hepáticas fuentes, acres y fétidas, sus desabridas necedades.