Mensaje de Monseñor Leopoldo Brenes, Arquidiócesis de Managua
“La Cuaresma es un tiempo de penitencia, un tiempo de conversión”.
Conversión significa cambio de ruta, o sea, durante este tiempo el Señor nos está llamando, revisa tu vida, ponte en orden y esto significa que yo tengo que cambiar.
Hay personas que dicen - no yo no puedo cambiar, yo nací así, así me tienen que… - y esa es la mayor tentación, yo pienso que la soberbia es el mayor pecado, decir yo no puedo cambiar; yo pienso que hasta los ríos cambian, durante el Mitch hay muchos ríos que cambiaron su ruta, entonces no podemos decir nosotros, hombres y mujeres del mundo eso, es una apertura hacia el Señor, yo creo que sí y el Señor nos da esa oportunidad.
Miramos en el Evangelio muchos: la Samaritana cambió, Saqueo cambió, Pablo cambió y si esos hombres y esas mujeres en ese contacto fueron capaces de cambiar yo creo que también nosotros, y estos 40 días del tiempo cuaresmal es un tiempo grande en oración , en ayuno y en buenas obras y eso a cualquiera lo lleva a un cambio, así que yo quisiera exhortar a todos nuestros fieles católicos de la Arquidiócesis de Managua que abramos nuestro corazón y nos dejemos transformar.
La segunda lectura que hicimos el Miércoles de Ceniza siempre me ha llamado la atención es de San Pablo a Los Corintios y hay una frase que dice: Déjense reconciliar por Dios, y yo la traduzco, -déjense abrazar por Dios-, -déjense apapachar por Dios-, creo que es lo más hermoso que Dios siempre tiene sus brazos abiertos y Jesús manifestación del amor del Padre vino para morir en la cruz y con su costado abierto nosotros podemos llegar a su corazón, porque Jesús manifestación del amor del Padre es siempre generoso y grande en misericordia.
En todas las parroquias se están organizando las celebraciones penitenciales, retiros espirituales todo en función de que vivamos la Semana Santa en un ambiente de religiosidad, en un ambiente de espiritualidad.
Casualmente este primer viernes se hizo una peregrinación de la gente del campo al santuario arquidiocesano de La Conquista y creo que los Viacrucis van a ser otra acción penitencial, luego ya entraríamos a la Semana Santa el Domingo de Ramos con lo propio que ya el rito nos marca.
Siempre el obispo tiene como mandato durante la Semana Santa, hay algunas fechas que el Código nos dice que el obispo no se mueva de su Diócesis y aquí siempre el señor Cardenal como Arzobispo de Managua durante 35 años, él siempre estuvo presidiendo las celebraciones en la Iglesia Catedral, el Domingo de Ramos presidía la celebración de Jesús del Triunfo, o como popularmente le llaman la Procesión de la Burrita. Luego muy fuertemente el miércoles las confesiones en Catedral, el día jueves la Misa Crismal en la mañana, el viernes él asistía al Viacrucis y por la tarde la Celebración de la Palabra, el día sábado la Vigilia y el domingo la gran fiesta de Resurrección, o sea que los obispos ya tenemos un programita.
De mi parte estoy animando a que estas celebraciones las vivamos fuertemente y de manera especial el tiempo de Cuaresma que son 40 días y que si concluyen el jueves por la tarde no significa que ahí termina todo, la Cuaresma es un camino para abrir la Pascua, o sea, que estos 40 días nos preparan para el triduo pascual, viernes sábado y domingo. Yo también estoy invitando a mi gente a que no terminemos la Semana Santa el viernes Santo con el Viacrucis, tenemos que prepararnos para vivir la fiesta de Resurrección que es lo más grande. El apóstol Pablo nos dice: Vana sería nuestra fe si Cristo no hubiese resucitado.
Quisiera exhortarlos a que hagamos nuestro proyecto cuaresmal, si es posible lo escribamos, lo pongamos hacia un lado de nuestra cama, cada noche cada mañana veamos como vamos cumpliendo nuestro proyecto y nos preparemos todos a vivir la Pascua del Señor, es verdad que la cuaresma termina el Jueves Santo, pero es un camino para celebrar la pascua y la pascua la celebramos el sábado y el domingo con la gran Eucaristía de la Resurrección.
Pensemos lo que nos dice nuestro Apóstol: Vana sería nuestra fe si Cristo no hubiese resucitado, nosotros los cristianos somos hijos de la resurrección, somos hijos de la vida, mi exhortación: preparémonos para vivir el gran acontecimiento de la resurrección.
Les auguro a todos los nicaragüenses un buen tiempo de Cuaresma y un gran momento de Resurrección. |