Setenta veces siete Mariel del Milenio
Nombre que repercute en sienes. Milenios tuvo en vida Mariel. Marielsa. María Elsa. Como siete vástagos escucharon repetidas veces su nombre. María es Dora, como sólo madre e hijos supieron de pila nombre. Cambio de sustantivo como destino.
Setenta veces siete como perdón que representa amor, llenó espíritu y esperanzas nacidos de entrañas. Setenta veces reproducida en siete su interior, siete dones, siete males. Hijos e hijas colmo de tales.
Enseñanzas, celo por vida, entrega todo por nada, como sólo el perdón hecho amor logrado compartir.
Mariel del Milenio bautizó agraciada, cantora existencia que ruiseñores envidian. Armoniosas voces de vocales cuerdas, día y noche alegraron y endulzaron de todos vida, brindando tanto de setenta, y setenta de tanto que ha querido a todos.
María Elsa García Prieto, nacida chinandegana de abuela Blanca, abuelo Alfonso, muy leonés. De tierras marinas, marianas, volcánicas, ancestrales. Eruptivas e incandescentes.
Remontó cielo, tierra, para ser del milenio mística sirena, encantando moros y cristianos, llenados pechos de amores, pastoreando su rebaño como las Siete Cabritas.
Quién no levantó copa armoniosa, danza asombrosa, tiza enseñando, de soles, lunas y vidas amorosas.
Setenta no es nada, para setenta veces siete celebrar virtuosa vida, de madre y amiga.
Recuerdos ancestrales, momentos vividos, presentes y cantados futuros, solfeos echados al viento como fibras rítmicas acompañadas de armoniosos do, re, mi, so, la, si, Mariel del Milenio.
María madre; mujer de mar; Miriam, señora elegida. Elsa, Elisa, Isabel, "Dios que le ha ayudado", "la que encuentra en Dios juramento", artística, melodiosa, amorosa. Dora, Dorotea, regalo de Dios, generosa y sensible. Derivados en lengua madre de amor.
Atributos de mujer. Mujer de valor. Milenio de pasión. Elegida y regalo del Señor.
(Sobrita: Más no hay tantas palabras para remontar setenta años que bien valen una constelación. A mi madre en sus cabales 70’s).
*Periodista