Edición Especial de fin de Año Diciembre 2005 * Edición No. 3713
De la Crisis al Equilibrio
por Gioconda Cajina López

*La Navidad, un sentimiento cósmico

Trabajar esta columna para Bolsa de noticias, semanalmente, fue un compromiso muy importante en este año que estamos despidiendo.

La Navidad es una época para dar y recibir, es un acto de desprendimiento, muestra de amistad. Los juguetes que regalemos deben ser objetos útiles, no peligrosos, para el desarrollo integral del niño y la niña. El mejor juguete que "el Niño Dios me trajo a los 8 años fue una máquina de coser, que hacía puntada de cadena, con ella fabriqué vestidos para mis muñecas y para las de mi vecindario cobrando por hechura. Arreglar el nacimiento en la cena navideña que mis tías ofrecían a los niños de Esquipulas, Matagalpa, constituyo una tarea artística formidable en la adolescencia.

Todas las navidades son diferentes, y recuerdo 3 navidades especiales, que espiritualmente me dejaron una profunda huella:

1984 en el Hospital Psiquiátrico: fue una fiesta de gala para los pacientes, que cenaron _ gallina rellena, con uvas y manzanas, cada uno recibió un bolso con artículos, considerados de "lujo", donde el Cdte. Thomás Borge, tuvo una breve diálogo con un paciente con psicosis de guerra que más o menos fue así:

P -Comandante, Comandante, tengo algo que decirle, tengo algo que decirle, tengo algo que decirle.

T.B.- Hable, que es lo que quiere decirme.

P- Que Ud. y yo tenemos algo en común, porque Ud. es Comandante y Yo son Rey.

T.B. – Tenés razón, porque vos sos rey desde el 19 de Julio de 1979.

P- (con acento triste) Es cierto, pero yo muy pronto voy a dejar de ser Rey, pero le pido que Ud. no se deje quitar el poder.

T.B.- Te prometo que no me voy a dejar quitar el poder.

Los allí reunidos Médicos, Psicólogos, Enfermeras, Trabajadores Sociales y otros profesionales de la salud mental, venidos de distintas partes del mundo, paciente y trabajadores del Ministerio del Interior, armonizaba con el proyecto de humanización de la salud mental, aunque ese día los pacientes recibieron más tranquilizantes "por medidas de seguridad". La sensación que me dejó esa navidad fue de poder, la presencia del funcionario de gobierno con poder, fue como una inyección de Serotonina para todos los allí presentes, útil para la recuperación de la depresión. Todos ese día nos sentimos importantes, y entramos en ese universo cósmico como reyes de la tierra.

1985: en Mar del Plata, Argentina. Me encontraba por motivos de estudio, fui invitada por una familia de origen judío a compartir la navidad en un centro vacacional del sindicato de empleados de bancos. Para la fiesta nadie se vistió con lujo, aún siendo adinerados, hacía frío, no se contaba con calefacción en el salón, por lo que nos abrigamos con ponchos de lana, parecíamos pastores, en un espacio donde se mezclaban las familias a compartir. La comida se sirvió en panas plásticas, eran ensaladas variadas, quesos, distintas carnes, una variedad de comidas judías y europeas, con algunos platillos argentinos. Los cantos universales entonados a una voz "Noche de Paz", y otros, por personas venidas de distintas partes del mundo fuimos trasladados a esa atmósfera cósmica, al sentimiento oceánico, un espacio donde el Yo es indefinido y se acercan los espíritus que ya materialmente se fueron, y nadie se siente huérfano, nadie se siente viuda, (yo alejada de toda mi familia), no había sitio para la soledad.

1987: En San Ramón, Matagalpa. En la Dalia los estudiantes cortadores de café, incluyendo a mi hija de 14 años organizaron una velada cultural, con toda la comunidad de cortadores. El arte como comunicación universal creó la atmósfera mágica de la navidad, el sentimiento cósmico, oceánico que traspasa las fronteras fusionando el campo y la ciudad, hacia la indiferenciación humana, en tiempos de guerra, de cortos extremos.

Actualmente el ritmo de vida que llevamos, debido a la sobrecarga de actividades sociales, sin darnos cuenta caemos en lo superficial y perdemos profundidad. Los desequilibrios económico-sociales, una fiesta cada vez más costosa y cargada de gaseosas, bebidas alcohólicas y comidas pesadas, son fuente de estrés y terminan en violencia. Hagamos lo posible para que nuestra navidad se ajuste a nuestra realidad, en un compartimiento amplio, es decir salir de lo individual para trascender a lo común, al espacio universal, donde el tiempo es infinito, esto es una terapia cósmica.

TENGAMOS UNA NAVIDAD PARA TODOS Y TODAS

INDICE
2006: Año de Elecciones Mujeres de Impacto en el 2005
Los Diez Embajadores más influyentes en Nicaragua Convivios navideños y de fin de año
Los Destacados y el Fuireo en el 2005 Turismo
Los vaivenes de la política en el 2005 Navidad de nicas en Costa Rica bajo el terror de la xenofobia
Cartas al Niño Dios Sobras de PES
Agenda 2005-2006 2005 año destructivo...
Tradición Navideña Lo más relevante del arte y la cultura en el 2005
Economica Especial Los Mejores Vestidos del 2005
Cumpleañeros 2005 La Historia de las comidas navideñas
Felicitaciones De la Crisis al Equilibrio
Las Predicciones para el 2006 Reporte de Contacto
Justicia Vilipendiada El Parlacen, Navidad y otras ideas
Hit Parade del año