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Miércoles 16 de Marzo del 2005 * Edición No. 3535

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PEDRO VS NEW YORK.- Tras despedirse de Boston con marca de 107-37, Pedro Martínez anhela disfrutar de una dulce estadía en la Gran Manzana, un lugar que ha sido un tormento para muchos estelares de diferentes deportes. En Boston, Pedro se ganó el aprecio de los fanáticos, hasta el extremo que fue bautizado como el alcalde de la ciudad. Ahora su próximo reto es convertirse en un triunfador en Nueva York, el lugar más exigente para cualquier atleta. De primera mano tiene ventaja, pues su récord en el Shea Stadium es de 5-1 con 1.17 de efectividad. Sin embargo, en la Nacional no contará con un designado de nombre David Ortiz y tendrá que fungir como bateador. ‘‘Esta es una de las cosas que extrañaré, no contar con David en la alineación, además durante mi carrera he sido un pésimo bateador. Creo que en la mayoría de los casos optaré por tocar la pelota’’, dijo el dominicano en un comentario que aparece en The New York Post.

VENCER OBSTÁCULOS.- Nueva York es una ciudad donde muchos han puesto un alto en sus carreras, producto de las abrumadoras distracciones, impacientes fanáticos y unos periodistas que atacan sin piedad y hasta con cinismo. A diferencia de Randy Johnson, que llega a los Yankees, un equipo con tradición ganadora, Pedro tiene junto a Carlos Beltrán la responsabilidad de echar hacia adelante a una franquicia que apenas ha promediado 71 victorias en los últimos tres años. ‘‘Nueva York es más grande que Boston, pero no me preocupo acerca de las expectativas, justamente quiero hacer mi trabajo en cualquier lugar’’, señala Martínez en un reportaje que aparece en el rotativo Usa Today. Está consciente que las expectativas de Nueva York son más exigentes que en cualquier otro lugar y expresa que en esta ciudad, las distracciones pueden interrumpir la atención, quebrar la confianza y herir la producción.

ORTIZ QUIERE BATEAR .300’’.- David Ortiz sólo espera la apertura de la campaña para demostrar una vez mas su talento con los Medias Rojas. Salud, un buen ánimo y hambre de jugar son las mejores cualidades que definen al slugger bostoniano en los entrenamientos y estos recursos serán más que suficientes para disfrutar de otra brillante jornada con el madero. Conociendo de su incuestionable capacidad ofensiva, Ortiz sabe que los jonrones y las remolcadas ocuparán parte importante de sus registros y sólo quiere añadir una foja, poco común en él, ser un trescientista. El año pasado culminó con .301, siendo esta su primera campaña sobre la marca aristocrática en su carrera.

Otra aspiración de Ortiz para la venidera campaña es disfrutar junto a su compatriota Manny Ramírez de otro gran año para nuevamente integrar un sólido binomio que castigue a los contrarios. No dejó de destacar lo bien que se siente en la organización. ‘‘Me han brindado la confianza que me faltaba en el béisbol.

EL CAMBIO DE MANNY.- Manny Ramírez se acerca a un periodista descuidado y lo rocía con una fragancia frutal. ‘‘Ahora hueles como un caballero’’, bromea con una sonrisa el toletero dominicano de los Medias Rojas de Boston.‘‘Qué perfume es ese?’’, pregunta el reportero. ‘‘Lacoste. Tú sabes, hay que ahorrar dinero. Las cosas están malas’’. La última parte claramente fue un chiste. Las cosas no podrían estar mejor para Ramírez, y el pelotero está divirtiéndose como nunca. Visto por la prensa y los aficionados como una persona seria e inaccesible durante su estadía en Cleveland y los primeros años en Boston, Ramírez dio un giro la temporada pasada, demostrando la personalidad alegre que sus compañeros conocen.

LA BARRERA DEL IDIOMA.- Parte de la impresión incorrecta que tenían los medios de comunicación se debe a la barrera del idioma. Ramírez habla inglés, pero es tímido al momento de expresarse en ese idioma y prefiere guardarse las palabras.En español, la historia es diferente, y Ramírez demostró su carisma en una larga conversación con The Associated Press en la que habló de su pasado, su presente y su futuro en la vida y el béisbol. Ramírez dice estar satisfecho con sus logros en el diamante, donde es uno de los bateadores más temidos de las mayores. Durante la década pasada, ha encabezado la Liga Americana en slugging en tres ocasiones, una ocasión en promedio de bateo y otra en cuadrangulares. También tiene siete campañas consecutivas con más de 100 remolcadas, y su promedio es de .316 con 390 jonrones en 12 temporadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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