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PEDRO
VS NEW YORK.- Tras despedirse de Boston con marca de 107-37,
Pedro Martínez anhela disfrutar de una dulce estadía
en la Gran Manzana, un lugar que ha sido un tormento para muchos
estelares de diferentes deportes. En Boston, Pedro se ganó
el aprecio de los fanáticos, hasta el extremo que fue bautizado
como el alcalde de la ciudad. Ahora su próximo reto es convertirse
en un triunfador en Nueva York, el lugar más exigente para
cualquier atleta. De primera mano tiene ventaja, pues su récord
en el Shea Stadium es de 5-1 con 1.17 de efectividad. Sin embargo,
en la Nacional no contará con un designado de nombre David
Ortiz y tendrá que fungir como bateador. ‘‘Esta
es una de las cosas que extrañaré, no contar con David
en la alineación, además durante mi carrera he sido
un pésimo bateador. Creo que en la mayoría de los
casos optaré por tocar la pelota’’, dijo el dominicano
en un comentario que aparece en The New York Post.
VENCER OBSTÁCULOS.- Nueva
York es una ciudad donde muchos han puesto un alto en sus carreras,
producto de las abrumadoras distracciones, impacientes fanáticos
y unos periodistas que atacan sin piedad y hasta con cinismo. A
diferencia de Randy Johnson, que llega a los Yankees, un equipo
con tradición ganadora, Pedro tiene junto a Carlos Beltrán
la responsabilidad de echar hacia adelante a una franquicia que
apenas ha promediado 71 victorias en los últimos tres años.
‘‘Nueva York es más grande que Boston, pero no
me preocupo acerca de las expectativas, justamente quiero hacer
mi trabajo en cualquier lugar’’, señala Martínez
en un reportaje que aparece en el rotativo Usa Today. Está
consciente que las expectativas de Nueva York son más exigentes
que en cualquier otro lugar y expresa que en esta ciudad, las distracciones
pueden interrumpir la atención, quebrar la confianza y herir
la producción.
ORTIZ QUIERE BATEAR .300’’.- David
Ortiz sólo espera la apertura de la campaña para demostrar
una vez mas su talento con los Medias Rojas. Salud, un buen ánimo
y hambre de jugar son las mejores cualidades que definen al slugger
bostoniano en los entrenamientos y estos recursos serán más
que suficientes para disfrutar de otra brillante jornada con el
madero. Conociendo de su incuestionable capacidad ofensiva, Ortiz
sabe que los jonrones y las remolcadas ocuparán parte importante
de sus registros y sólo quiere añadir una foja, poco
común en él, ser un trescientista. El año pasado
culminó con .301, siendo esta su primera campaña sobre
la marca aristocrática en su carrera.
Otra aspiración de Ortiz para la venidera campaña
es disfrutar junto a su compatriota Manny Ramírez de otro
gran año para nuevamente integrar un sólido binomio
que castigue a los contrarios. No dejó de destacar lo bien
que se siente en la organización. ‘‘Me han brindado
la confianza que me faltaba en el béisbol.
EL CAMBIO DE MANNY.- Manny Ramírez
se acerca a un periodista descuidado y lo rocía con una fragancia
frutal. ‘‘Ahora hueles como un caballero’’,
bromea con una sonrisa el toletero dominicano de los Medias Rojas
de Boston.‘‘Qué perfume es ese?’’,
pregunta el reportero. ‘‘Lacoste. Tú sabes, hay
que ahorrar dinero. Las cosas están malas’’.
La última parte claramente fue un chiste. Las cosas no podrían
estar mejor para Ramírez, y el pelotero está divirtiéndose
como nunca. Visto por la prensa y los aficionados como una persona
seria e inaccesible durante su estadía en Cleveland y los
primeros años en Boston, Ramírez dio un giro la temporada
pasada, demostrando la personalidad alegre que sus compañeros
conocen.
LA BARRERA DEL IDIOMA.- Parte
de la impresión incorrecta que tenían los medios de
comunicación se debe a la barrera del idioma. Ramírez
habla inglés, pero es tímido al momento de expresarse
en ese idioma y prefiere guardarse las palabras.En español,
la historia es diferente, y Ramírez demostró su carisma
en una larga conversación con The Associated Press en la
que habló de su pasado, su presente y su futuro en la vida
y el béisbol. Ramírez dice estar satisfecho con sus
logros en el diamante, donde es uno de los bateadores más
temidos de las mayores. Durante la década pasada, ha encabezado
la Liga Americana en slugging en tres ocasiones, una ocasión
en promedio de bateo y otra en cuadrangulares. También tiene
siete campañas consecutivas con más de 100 remolcadas,
y su promedio es de .316 con 390 jonrones en 12 temporadas.
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