|
|
Contrario a la opinión pública: el Artículo 23 de la Ley Básica de Hong Kong Por Hsu Chih-chia *
El Artículo 23 de la Ley Básica establece que "la Región Administrativa Especial de Hong Kong podrá decretar leyes por su propia cuenta para prohibir cualquier acto de traición". En otras palabras, la ley, como decreta la Asamblea Popular Nacional de las RPCh, permite a los ciudadanos de Hong Kong legislar sus propias leyes. Sin embargo, la presión del gobierno de la RAEHK para aprobar el Artículo 23 el año pasado ha aumentado la duda pública sobre si el acuerdo de los "dos sistemas", que garantiza la autonomía de Hong Kong, ha permitido a China manipular a la fuerza el sistema y seleccionar a dedo a su líder para promover y promulgar las leyes que satisfagan las necesidades del gobierno central en Pekín. El gobierno de la RAEHK ha hecho hincapié en que ha consultado con gente de todas las condiciones sociales, mediante diferentes canales, durante el proceso legislativo del Artículo 23 de la Ley Básica. El aceptar o el ignorar a la opinión pública, sin embargo, está completamente dejado a la discreción del gobierno. El principal partido de oposición en Hong Kong, el Partido Democrático, acusó el gobierno de aceptar sólo el doce por ciento de sus sugerencias, rechazando el resto. Y la mayor parte de las sugerencias remitidas por grupos cívicos no fueron incluidas en el Compendio de Sumisiones del gobierno, dando al pueblo la impresión de que el gobierno acepta la opinión pública con fundamentos selectivos. Teóricamente, Hong Kong está gobernado por el pueblo. Pero cuando el gobierno central de Pekín ha exigido que se ponga en marcha su política, las diferentes opiniones del pueblo de Hong Kong han sido ignoradas. Más notorio es que el gobierno de la RAEHK ha hecho intencionadamente caso omiso de más del sesenta por ciento de las firmas que han expresado su oposición a la legislación del Articulo 23, a pesar de haber solicitado públicamente la opinión pública sobre esta cuestión. Además, el gobierno ha falseado el Compendio de Sumisiones para mostrar un nivel de aprobación de la legislación de un 67 por ciento. Hong Kong es un lugar donde la opinión pública es mal interpretada e inevitablemente el pueblo se pregunta si el líder cuidadosamente escogido a dedo por China valora de manera absoluta la verdadera opinión pública, especialmente cuando ésta entra en conflicto con la agenda legislativa delegada por el gobierno central de Pekín. La visión de Taipei es que el gobierno de la RAEHK ha seguido presionando para aprobar el Artículo 23 a pesar de la epidemia del SARS. Muchos grupos cívicos de Hong Kong han llamado a protestas callejeras en oposición a la legislación. A pesar de todo, el gobierno parece ignorar la opinión pública. Los sistemas de Hong Kong han permanecido intactos después del retorno, pero las restricciones contra la democracia y los derechos humanos se han hecho más rígidas. Lo más preocupante es que el espíritu democrático de Hong Kong no se va a realizar. De hecho, la mayoría de los escaños del Consejo Legislativo de Hong Kong son escogidos por China. La voluntad del gobierno de la RPCh juega un papel decisivo en la aprobación de proyectos. Después de que las autoridades de Pekín decidieron presionar para la entrada en vigor del Artículo 23, el gobierno de la RAEHK estuvo decidido a no permitir que la oposición pública le sacudiera. Aunque Hong Kong estuviera supuestamente gobernado bajo la fórmula de "un país, dos sistemas", "un país" ha resultado ser superior a "dos sistemas", y la "voluntad del partido" es más importante que la "voluntad del pueblo". Después del retorno, Hong Kong todavía no ha disfrutado del autogobierno garantizado por un sistema democrático. Hong Kong se parece cada vez más a un lugar en el que "el socialismo con características chinas" ha echado raíces, a un gobierno socialista combinado con una economía de mercado. Como el espíritu democrático de Hong-Kong se está debilitando, la formular de "un país, dos sistemas" está dando paso a "un país, un sistema". No es seguro que se pueda mantener la prosperidad económica de Hong Kong, pero sí que la opinión pública de Hong Kong es descaradamente ignorada en la deliberación de la legislación del Artículo 23, aumentando la preocupación en relación a la viabilidad de la fórmula "un país, dos sistemas". * Hsu Chih-chia es profesor adjunto del Departamento de Medios de Comunicación en la Universidad Ming Chuan de Taipei. |
|
|