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"Me encanta ser viajera permanente" Joshy Castillo Cuando me pidieron escribir está página para la edición de aniversario, me acordé cuando inició esta columna semanal en BOLSA DE NOTICIAS hace tres años. ¿Cómo empezó? Bueno, a como nacen las buenas cosas, sin pensarlo mucho.
Alentada por María Elsa, mi amiga de más de 15 años, cuando laboramos juntas en el único noticiero de televisión en los años 80 y quien me dijo: Y porqué no escribís de todos esos lugares en los que andás, de todas las comidas ricas que me contás?, me decidí a escribir un género al que nunca había incursionado pero al que la veta periodística no lo abandonó. El nombre lo tome de la famosa novela del escritor Sergio Ramírez, De Tropeles y Tropelías y que mejor título que lugares y comidas, algo que me encanta.
De esta manera he viajado ya por gran parte de mi país. BOLSA DE NOTICIAS y mi página de los todos los viernes han sido el escape a mis más grandes sueños de viajera permanente. A veces me encuentro con amigos y amigas que me dicen: recopilalo todo en un libro!!... Podría ser, no sé, talvez, a lo mejor, quién sabe, talvez algún día me decida. Por ahora, amo lo que hago. La Cascada de San Ramón en el Volcán Maderas, Mérida en la Isla de Ometepe, la Laguna de Apoyo vista desde el otro lado, desde la Finca de los Congos de los Amador, la Laguna de Charco Verde en Moyogalpa con sus monos y todo, la Iglesia de Ciudad Antigua en Nueva Segovia, que aún guarda reliquias que se salvaron de las incursiones de piratas y vándalos en el siglo XVIII, Totogalpa, donde se hacen las únicas muñecas de tuza del país, Laguna de Perlas en Bluefields, una inmensa laguna que aglutina a más de 18 comunidades, rodeada de manglares y en donde el tanino que produce el mangle le da un color de espejo a las aguas formando unos reflejos maravillosos, Tasbapauni, Marshall Point, Kamabila, Kukra Hill, Raitipura, Set Net, Sahsa y Orinoco pequeñas comunidades de Laguna donde el tiempo parece haberse detenido como Orinoco, la última comunidad garífona del país donde aún se conservan costumbres ancestrales y se habla el garífono, una lengua casi extinta si no fuera por los pocos ancianos garífonas que aún viven en el lugar. El archipiélago de los Cayos Perlas, cuya belleza no le envidia nada a los famosos cayos de La Florida, la paradisíaca Corn Island o Isla del Maíz con muy, poco desarrollo turístico pero que ojala continúen así, el archipiélago de Solentiname, la Laguna de Apoyeque detrás de la Laguna de Xiloá, las Aguas Termales en San Francisco Libre, la Reserva de la Isla de Juan Venado, la Reserva de Datanlí en Matagalpa, El Arenal, Chacocente, La Flor donde desova la milenaria tortuga Paslama, las bellas playas del Pacífico, los Volcanes de la Cordillera de Fuego como el Cerro Negro, uno de los volcanes más jóvenes del Planeta con apenas 150 años de existencia, el Mombacho la reserva de la biósfera de Bosawás, uno de los últimos pulmones de América Latina, de una belleza impresionante. En Bosawás encontré ríos de película, flora y fauna única, poblados recónditos, cerros cubiertos permanentemente de nubes con temperaturas de 10 grados como el Cerro Cola Blanca, que desgraciadamente es devorado ahora por un incendio infame como diría Isabel Allende. Todas estas imágenes están en mi menoria, en mi corazón y en las páginas de BOLSA DE NOTICIAS. Hoy puedo decir sin lugar a dudas, que lo que inicié hace tres años sigue siendo lo mejor que me ha pasado en 17 años de hacer periodismo. Soy periodista por vocación pero viajera de corazón. Y quiero seguirlo siendo!! Gracias a María Elsa que me empujó, a Enrique Zamora y familia que me dieron raid y a los miles de lectores de la BOLSA que me dicen: Llévame, llévame en tus viajes!!... ¡Hasta el el próximo viernes! |
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