Las pruebas sobre la vida de Jesús David Hidalgo Jimena Pinilla
La pieza la había tenido por quince años un coleccionista judío, que no quiere revelar su nombre, y la mandó a evaluar al experto francés. el editor de la revista, Hershel Shank, se enteró de su existencia en junio: "El coleccionista la obtuvo de un comerciante de antigüedades árabe y sólo pagó unos pocos cientos de dólares por ella (se dice que el precio estuvo entre los 200 y 700 dólares)". Cuando Shank le preguntó por qué había tenido tanto tiempo la pieza consigo, le contestó: "Yo nunca pensé que el hijo de Dios pudiera tener un hermano". El arqueólogo francés explica que los judíos sólo utilizaron este tipo de urnas fúnebres entre los años 20 antes de Cristo y 70 después de Cristo, las referencias históricas sitúan la muerte de Santiago en el 62 D. C., por lo cual ese es el año del que se calcula que data la pieza. Lemaire reconoce que los nombres Santiago, Jesús y José eran muy comunes en la época, por eso ha hecho un cálculo de probabilidades estadísticas de que se dé la misma combinación, es decir un Santiago, hijo de José y hermano de Jesús que viviera en el primer siglo de nuestra era. Esto lo ha llevado a la conclusión de que podrían haber habido 20 casos. Pero agrega otra variable, según el arqueólogo francés en esa época era muy poco probable que se grabara, además del nombre del padre fallecido, el nombre del hermano. Esto entonces obligaría a pensar que el Jesús que se menciona tendría que ser una persona importante, por lo que considera "muy probable" que la urna perteneciera al Santiago del Nuevo Testamento que se emparenta con el Mesías. "Si es así, tenemos aquí la primera mención epigráfica de Jesús de Nazareth". El arameo era la lengua utilizada por los pobladores de Palestina en la época de Jesúsd. Según el biblista peruano Eduardo Arens, los judíos aprendieron este idioma en Babilonia, aproximadamente en el siglo VI a. C. y lo trajeron con ellos a Jerusalén. Ahí convivió con el hebreo, hasta que terminó predominando en el habla cotidiana y dejó a la antigua lengua relegada a los textos religiosos. Un producto del saqueo
Una investigación del Instituto Geológico de Israel no ha encontrado evidencia de pigmentos modernos, cortes efectuados por herramientas actuales o alguna señal de modificación. Estudios de la patina de la caja fúnebre, una capa fina que se forma sobre la piedra con el tiempo, indican que la pieza estuvo en una zona de cuevas. Pero el examen de carbono 14, que ayuda a dar una fecha a los restos antiguos, no pudo arrojar resultados debido a la falta de residuos orgánicos en la urna. La forma de la escritura, sin embargo, es similar a la que utilizaron los judíos antes de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. ha dicho Lemaire. ¿Qué hay de nuevo? El biblista Eduardo Arens, conoce a Lemaire personalmente y opina que se trata de un estudioso serio; sin embargo, a él también le genera dudas el hecho de que la pieza haya sido obtenida de un coleccionista, que además la tuvo guardada por muchos años. En todo caso si se tratara de una pieza auténtica, el hallazgo le parece importante al ser la primera referencia no testimonial de Jesús, pero también cree que no aporta mayores novedades porque la existencia de este hombre como figura histórica es actualmente cuestionada por muy pocos. Comenta que dos historiadores paganos romanos, como Tácito y Plinio, y un historiador judío como Flavio Josefo hacían referencia a Jesús como un personaje que existió en esa época. "Evidentemente, las interpretaciones sobre quién fue este personaje son la que cambian", comenta. La misma opinión han expresado en el "New York times" otros especialistas, entre ellos el arqueólogo y director del programa para graduados en religión de la Universidad de Duke, Eric Meyers, quien se cuestiona si este hallazgo nos dice "algo que ya sabíamos". Pero el profesor emérito de estudios del Nuevo Testamento en la Universidad Católica de Washington afirma : "Este sería un testimonio extrabíblico de su existencia, y hay muy pocos testimonios extrabíblicos sobre eso". Fuera de las menciones que hacen de Jesús los historiadores de la época, es el evengelio de Marcos el testimonio más antiguo de la vida de Cristo. Se calcula que se habría escrito poco antes del año 70 D.C., unos 30 años después de su muerte, aclara Arens. La versión original del evangelio de Juan habría sido escrita por el discípulo de Jesús, pero de sus palabras queda muy poco. "Está probado científicamente que hay por lo menos tres redacciones de este evengelio y por lo tanto del testimonio de la persona que conoció personalmente a Cristo queda casi nada". Si, efectivamente, esta cajita fuera auténtica y el Jesús del que se habla en la inscripción fuera el Cristo del que se escribe en la Biblia, en ella habrían reposado los huesos de alguien que lo conoció directamente. Para algunos eso ya es bastante, significa acercarse un poco más al hombre que fundó una era. Santiago: El hermano de Cristo Santiago fue el jefe de la primera comunidad judeo-cristiana de Jerusalén. Mientras Pedro era considerado el representante más cercano de Cristo en la Tierra, él se comportaba como el virtual administrador de la hermandad de creyentes y su prestigio era considerable. Se lo conocía como el hermano del Señor. Esta referencia, sin embargo, ha tenido múltiples interpretaciones. Los estudiosos judíos y protestantes la han tomado siempre en el sentido literal de que se trataba de un hermano carnal del Mesías, hijo de José y María, probablmente el mayor. Pero los católicos, que se basan en el dogma de la virginidad perpetua de María, interpretan ese vocablo como alusivo a un grado de parentesco cualquiera, que bien podía ser desde primo hermano hasta un hermanastro. El biblista peruano Eduardo Arens señala que el problema es que en el arameo no existe una palabra para primo hermano, por lo que siempre existirá la duda. |
|