| * por Enrique
Fernández Morales |
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| Vía Crucis Acto
de Contricción |
| Me duele de corazón |
| Señor, porque te amo y
tanto |
| me conmueve tu quebranto |
| y el bien de mi
Redención. |
| Dame pura contrición |
| y dame contrito llanto |
| para llorar entretanto |
| mi pecado y tu Pasión. |
| Y tú, Azucena llorosa, |
| "traspasada y
dolorosa", |
| Madre mía y de Jesús, |
| Hazme sitio en tu
agonía, |
| oh tristísima María, |
| a la orilla de la Cruz. |
| . |
| Primera
Estación |
| (Jesús
sentenciado a muerte) |
| Está ante mí el acusado |
| para escuchar su
sentencia; |
| contemplad a la inocencia |
| de cara contra el pecado. |
| Quedóse el cielo
asombrado |
| de presenciar tal
demencia |
| Yo he firmado la
sentencia |
| y fue Cristo el
condenado. |
| Yo, criatura, soy el juez |
| y condeno a mi Creador |
| para que muera en la
Cruz. |
| Infinita culpa es |
| tenerme infinito amor, |
| y así, que muera Jesús. |
| . |
| Segunda
Estación |
| (Jesús con la
cruz a cuestas camina |
| en la Calle de la
Amargura) |
| Contemplemos la figura |
| de un maltrecho
presidiario |
| Es el reo necesario |
| a nuestra propia ventura. |
| Una estrecha calle
obscura |
| será ahora el escenario |
| Del Pretorio hasta el
Calvario |
| la Calle de la Amargura. |
| Ved, entre Dimas y
Gestas, |
| como ladrón, lleva a
cuestas, |
| el Señor, mi propia
Cruz. |
| Y yo río complacido |
| y me olvido del gemido |
| que va exhalando Jesús. |
| . |
| Tercera
Estación |
| (Jesús cae por
primera vez) |
| Mirad, cómo lleva asida |
| el Cordero su Bandera, |
| mientras rapaz vocifera |
| la turba desconocida. |
| Un sayón deja esculpida |
| sobre el Señor una fiera |
| bofetada y por primera |
| vez de Cristo una caída. |
| Mirad, cielos, quien os
creó, |
| sobre la tierra cayó |
| de bruces bajo la Cruz. |
| Y yo, ciego e inhumano, |
| aún no le tiendo la
mano, |
| aún no socorro a Jesús. |
| . |
| Cuarta
Estación |
| (Encuentro de
Jesús con su Madre) |
| Con el amor en los ojos |
| dos miradas se
entrelazan: |
| sobre el tormento se
abrazan, |
| rosas entre los abrojos. |
| No temen a los enojos |
| de los que las amordazan; |
| por sobre las armas pasan |
| con el filo de sus ojos. |
| Ved, una triste mujer |
| a su Hijo ha venido a ver |
| caminando con la Cruz. |
| Y en medio de su agonía, |
| el Señor mira a María, |
| María mira a Jesús. |
| . |
| Quinta
Estación |
| (El Cirineo ayuda
a llevar la Cruz) |
| Camina el manso Cordero |
| silencioso y agobiado |
| Va el Cordero inmaculado |
| camino del matadero. |
| Sobre el tortuoso sendero |
| que el sol duro ha
calcinado, |
| el Redentor encarnado |
| fallece bajo el madero. |
| Teme el judío falsario |
| que muera antes del
calvario |
| el agónico Jesús; |
| Y contrata un Cirineo |
| que ayude al divino Reo |
| con el peso de la Cruz. |
| . |
| Sexta
Estación |
| (La Verónica
enjuga el rostro de Jesús) |
| Con la faz ennegrecida |
| de lodo, sangre y sudor, |
| aterrada la calor |
| y la mirada caída: |
| La horrible corona
hundida |
| hasta el fondo del dolor, |
| va caminando el Señor |
| hacia el final de su
vida. |
| Dos manos y un pañuelo |
| detienen para el consuelo |
| al turmulto de la Cruz. |
| Y el gesto ha sido pagado |
| dejando el lienzo
adornado |
| con su propia Faz Jesús. |
| . |
| Séptima
Estación |
| (Cae Jesús por
segunda vez) |
| Es mi vida con su vida |
| la que se encara de
lleno. |
| El paga mi desenfreno |
| y mi culta repetida. |
| Por eso es que en la
subida |
| de aquel amargo terreno |
| de Jesús, el Nazareno, |
| una segunda caída. |
| Y, mirad, cuánta dulzura |
| de aquel Rostro, en la
basura |
| donde cayó con la Cruz. |
| Y es tan sólo mi pecado |
| que otra vez ha derribado |
| a mi Redentor Jesús. |
| . |
| Octava Estación |
| (Jesús consuela
a las mujeres e Jerusalén) |
| A la muralla han salido |
| unas mujeres en coro, |
| despidiendo con su lloro |
| y su dolor al Ungido. |
| Y llorando han merecido |
| sobre su llanto el tesoro |
| de una mirada de oro, |
| de un consuelo recibido. |
| "Hijas de
Jerusalém: |
| no lloréis por mí;
antes bien |
| alegraos de mi Cruz. |
| Más, por vosotras penad |
| y a vuestros hijos
llorad", |
| les dice el Señor
Jesús. |
|
| Novena
Estación |
| (Jesús cae por
tercera vez) |
| Qué penosa es la jornada |
| que lleva hasta el
Sacrificio; |
| Dios paga mi maleficio, |
| la Cruz al hombro
cargada. |
| Va subiendo la empinada |
| serranía del suplicio, |
| para el sólo beneficio |
| de mi alma así
rescatada. |
| Y ved, por tercera vez, |
| con la soga da un
traspiés |
| y cae bajo la Cruz. |
| Sobre la tierra tendido, |
| me espera a mí,
desvalido, |
| mi propio Creador,
Jesús. |
| . |
| Décima
Estación |
| (Jesús es
despojado de sus vestidos) |
| Al cándido recentral |
| nacido en huerto sellado, |
| de su traje ha desnudado |
| la soldadesca infernal. |
| Aquel lirio Virginal, |
| para pagar mi pecado, |
| padece ruborizado |
| esta vergüenza mortal. |
| La Pureza de los cielos |
| es presentada sin velos |
| antes de morir en Cruz. |
| Y soy yo con mi impureza |
| quien inflige esta vileza |
| al purísimo Jesús |
| . |
| Undécima
Estación |
| (Jesús es
clavado en la Cruz) |
| El Cordero se ha tendido |
| sobre la Cruz,
mansamente, |
| y en ella espera paciente |
| como en un lecho mullido. |
| El martillo alza su
ruido, |
| penetra el clavo
inclemente; |
| y aquella sangre inocente |
| por el suelo se ha
vertido. |
| Los brazos asegurados, |
| son ya los pies
taladrados |
| y queda fijo a la Cruz. |
| Por mi libertad que
ofende, |
| clavado de la Cruz,
pende, |
| agonizando, Jesús. |
| . |
| Duodécima
Estación |
| (Jesús muere en
la Cruz) |
| En medio del campamento, |
| sobre el trono del amor, |
| alzado el Emperador |
| dicta el Nuevo
Testamento. |
| El tormento va en aumento |
| y dando un ay de dolor |
| dobla su testa el Señor |
| y expira su último
aliento. |
| Todo el globo se
estremece |
| y el espacio se obscurece |
| al morir Dios en la Cruz. |
| Y aún su amor no
satisfecho, |
| nos abre puerta en su
pecho |
| a su Corazón, Jesús. |
| . |
| Decimotercera
Estación |
| (Jesús es bajado
de la Cruz ) |
| Con su mano de azucena, |
| con el río de su llanto, |
| va lavando el Cuerpo
Santo |
| la Madre llena de pena. |
| Y viendo esta Madre buena |
| en semejante quebranto, |
| ved si existe dolor tanto |
| ni pena como su pena. |
| Yo, Madre, le he
lastimado, |
| y su muerte es mi pecado |
| que le ha matado en la
Cruz. |
| Déjame llorar contigo |
| mi pecado que maldigo |
| ante el Cuerpo de Jesús. |
| . |
| Decimocuarta
Estación |
| (Sepultura de
Jesús) |
| Ungido de una mixtura |
| de nardos, amortajado |
| en un lienzo perfumado, |
| Jesús, va a la
sepultura. |
| Se ha cumplido la
escritura |
| y Cristo Crucificado |
| es a la tierra bajado |
| en aquella tarde obscura. |
| Quiero su muerte llorar |
| y mi vida sepultar |
| en tus llagas, buen
Jesús. |
| Y porque en Ti tenga
parte, |
| deja que nunca me aparte |
| de tu dolor y tu Cruz. |
| Ofrecimiento |
| Te he seguido en tu
Pasión |
| con llanto de sentimiento |
| y tu cruel padecimiento |
| he sellado mi emoción. |
| Ya nunca mi corazón |
| buscará otro pensamiento |
| que el de sólo tu
tormento, |
| Señor, por mi
Redención. |
| Y a Tí, María, este
día, |
| prometo hacer compañía, |
| siempre, al lado de la
Cruz. |
| Porque pueda de esta
suerte |
| verte a la hora de mi
muerte |
| a mi lado con Jesús. |