Sor
María Romero intercede por Nicaragua
Por Xanthis Suárez
A partir del 14 de abril cuando sea beatificada Sor María Romero, tendremos la
oportunidad de contar con una nueva intercesora por la paz, la estabilidad, la concordia y
la reconciliación en Nicaragua si así se lo pedimos.
Las nicaragüenses, los
nicaragüenses, no solo debemos sentir orgullo y honra por contar con la primera Santa de
nuestro país, con la Santa Patrona de la Integración Centroamericana y la Protectora de
los Inmigrantes centroamericanos, como los parlamentos la han declarado, sino que debemos
sumarnos a las peticiones ante Dios, para que en nuestro país haya estabilidad, para que
en nuestra amada Patria, los gobernantes y la dirigencia política, no se repartan los
poderes como pastel sino para que se reconozca la necesidad de contar con un verdadero
Estado de Derecho.
La beatificación de Sor
María Romero, debe hacernos pensar a quienes profesamos el cristianismo, el catolicismo
en particular, que estos son momentos para la reflexión, para que pidamos por que exista
realmente justicia en nuestro país, pedir la intercesión ante el Señor para que no
existan inocentes a los que se declara culpables a cambio de proteger a los verdaderos
responsables de actos indebidos o reñidos con la ley, cuando no es que se cae en la
impunidad.
Debemos orar para que en
estos tiempos de Pascua de Resurrección, tengamos la oportunidad de ser mejores
ciudadanas, mejores ciudadanos, ejerciendo con la honestidad y la responsabilidad que
demandan y requieren estos tiempos aún de guerra, de violencia, como la estamos viviendo
todos los días en nuestros hogares, centros de trabajo y ciudades, peor aún cuando
siguen sonando los tanques y estallando los misiles en el Medio Oriente, aún en Tierra
Santa.
BOLSA DE
MUJERES dedica esta edición a la beatificación de Sor María Romero, de la nicaragüense
que logró trascender la cotidianidad a la espiritualidad, al milagro de hacer el bien, de
crear las posibilidades de no perder las esperanzas que miles de mujeres, niñas, niños y
adolescentes, jóvenes y personas de la tercera edad, tienen -tenemos- de que el mundo y
nuestra Nicaragua, algún día podrán ser mejores, podrán ser mundos, naciones,
territorios de amor y no de terrorismo, de libertad y no de la exclavitud que hoy se
impone con medidas económicas mundiales y locales que no respetan el derecho a la
dignidad humana.
Después de felicitar a
las mujeres policías, a las trabajadoras de la salud, al voluntariado cruzrojista, a
todas las personas que hicieron posible una Semana Santa con menos dolor que los años
anteriores, compartimos en esta edición, gracias a nuestros colaboradores, colaboradoras
y patrocinadores, parte del pensamiento y la acción de las mujeres en Nicaragua, en
Centroamérica y el mundo, confiando en que con este esfuerzo también contribuimos a la
construcción de una sociedad con mayor justicia, equidad e igualdad de oportunidades.
Intercede por
nosotras, por Nicaragua, te pedimos humildemente,
Sor María
Romero, Santa de Nicaragua, Santa de Centroamérica. |