Desde el Parlamento Latinoamericano
Presupuesto de
Genero
Dip. María
Elena Chapa H.
Para la reflexión
colectiva del tema Presupuestos de género, es conveniente ubicar el tema en el marco de
las resoluciones y Conferencias internacionales:
A. Convención sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
En su edición
conmemorativa del XX aniversario, señala que los Estados Partes consideran que la Carta
de las Naciones Unidas reafirma la fe en los derechos humanos fundamentales del hombre, en
la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos del hombre y la
mujer; considerando que la Declaración Universal de Derechos Humanos reafirma el
principio de la no discriminación y proclama que todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y que toda persona pueda invocar todos los derechos y
libertades proclamados en esa Declaración, sin distinción alguna; considerando que los
Estados partes en los pactos internacionales de Derechos Humanos tienen la obligación de
garantizar al hombre y a la mujer la igualdad en el goce de todos los derechos
económicos, sociales, civiles y políticos. Preocupados sin embargo, al comprobar que a
pesar de estos diversos instrumentos las mujeres siguen siendo objeto de importantes
discriminaciones.
Convencidos de que el
establecimiento del nuevo orden económico internacional debe estar basado en la equidad y
la justicia lo que contribuirá significativamente a la promoción de la igualdad entre el
hombre y la mujer.
Convencidos de que la
máxima participación de la mujer en todas las esferas, en igualdad de condiciones con el
hombre, en todos los campos, es indispensable para el desarrollo pleno y completo de un
país el bienestar del mundo y la causa de la paz; teniendo presente el gran aporte de la
mujer al bienestar de la familia y al desarrollo de la sociedad, hasta ahora no plenamente
reconocido, la importancia social de la maternidad y la función de los padres y las
madres en la familia y en la educación de los hijos, y conscientes de que el papel de la
mujer en la procreación no debe ser causa de discriminación, sino que la educación de
los niños y las niñas exige la responsabilidad compartida entre hombres y mujeres y la
sociedad en su conjunto.
Reconociendo que para
lograr la plena igualdad entre el hombre y la mujer es necesario modificar el papel en la
sociedad y en la familia.
En la actual coyuntura es
necesario la intervención de la mujer en el campo económico para que vele por los
intereses laborales de sus congéneres para terminar con las dobles y triples jornadas de
trabajo y con la falta de seguridad económica. Por otra parte, ella debe tomar conciencia
de sus propias potencialidades, adaptarse a la dinámica de la sociedad para lograr más
altos niveles de capacidad y ser competitiva en el mundo del trabajo.
B. IV Conferencia mundial
sobre la mujer (Beijing, China, 1995). Recomienda a los gobiernos las medidas que se deben
adoptar: g) Tratar de llegar a un conocimiento más completo en la materia de trabajo y
empleo, entre otras cosas, mediante actividades para medir y comprender mejor el tipo, el
alcance y la distribución del trabajo no remunerado, particularmente el trabajo de cuidar
de sus familiares a cargo y el trabajo no remunerado realizado para las empresas.
Estimular el intercambio y la difusión de información sobre los estudios y la
experiencia en esta materia, inclusive la formulación de métodos para determinar su
valor en términos cuantitativos que permitan eventualmente la posibilidad de reflejar
dicho valor en eventos que puedan producirse por separado, aunque de manera coherente con
las cuentas nacionales básicas.
No se trata de que las
amas de casa cuenten con un salario, sino erradicar la invisibilidad de la contribución
familiar, comunitaria y económica que las mujeres hacen cuando creían y educan a sus
hijos, cuando planchan, lavan y cocinan y atienden la salud de los adultos mayores, cuando
hacen posible el desarrollo cotidiano de quienes se benefician con sus quehaceres.
Se debe cuantificar el
trabajo doméstico y su peso en la riqueza nacional, para que no se quede en un mero
ejercicio de reconocimiento estadístico.
C. Recomendaciones de la
IV Conferencia.
La plataforma de acción
de la IV Conferencia mundial sobre la mujer señala en la recomendación 346 que la
principal responsabilidad de la aplicación de los objetivos estratégicos de la
plataforma de acción corresponde a los gobiernos. Para lograr estos objetivos, los
gobiernos deberán tomar medidas para revisar sistemáticamente la manera en que las
mujeres se benefician de los gastos del sector público; ajustar los presupuestos para
lograr la igualdad de acceso a dichos gastos, tanto para aumentar la capacidad productiva
como para satisfacer las necesidades sociales.
La recomendación 347
señala la asignación de recursos suficientes para el adelanto de la mujer, la 205 inciso
d) indica promover una mayor participación de la mujer como agente activa y beneficiaría
en el proceso de desarrollo, lo cual tendría como resultado mejorar la calidad de vida
para todos.
Garantizar que las
organizaciones que reciban financiación pública adopten políticas y prácticas no
discriminatorias a fin de aumentar el número y elevar la categoría de las mujeres en sus
organizaciones; todo eso está señalado en la Plataforma antes mencionada en el artículo
190, fracción b.
Un segundo punto a
considerar es la normatividad para el diseño y aprobación de los presupuestos nacionales
en cada uno de los países latinoamericanos.
En el caso mexicano le
compete al Estado la planeación, coordinación y orientación de la actividad económica
nacional, así como la regulación y el fomento de las actividades que el interés social
demanda (Art. 25 de la Constitución).
Igualmente el diseño del
presupuesto nacional por parte del ejecutivo y la aprobación le compete a la Cámara de
Diputados federales.
Para el diseño de los
presupuestos nacionales hemos de considerar a organismos internacionales como el FMI, el
BID, el Banco de Acuerdos Internacionales, la Organización Económica para la
cooperación y el desarrollo y otros Bancos regionales que trabajan en programas
específicos.
La importancia de estos es
esencial, pues supervisan el sistema monetario internacional (FMI), conceden préstamos y
exigen a cambio información sobre las políticas monetarias sobre todo las cambiarias y
en general realizan las tan conocidas medidas de estabilización macroeconómica. Los
organismos multilaterales han tenido una influencia definitiva en el diseño de los
presupuestos nacionales. En estas operaciones han incluido a las mujeres: pobreza,
trabajo, salud, etc. en lo que se señalan como "impactos de género". Desde los
procesos de negociación macroeconómica debe integrarse la visión de género.
Un tercer aspecto es la
revisión de la Perspectiva de género.
Género es lo propio de
los hombres y lo propio de las mujeres, esto es, sus características. No hay acuerdos
comunales del uso del término, pueden ser creencias, interpretaciones, etc. Al término
"género" se le ha dado un uso equívoco, se ha reducido a un concepto asociado
con el estudio de aspectos relativos a las mujeres. Es válido señalar que el género
afecta tanto a los hombres como a las mujeres, que la definición de femineidad se hace en
contraste con la de masculinidad; por consiguiente, el género comprende las áreas
estructurales e ideológicas de las relaciones entre los sextos. Género, está asociado a
las ideas, creencias, representaciones y atribuciones sociales construidas en cada cultura
tomando como base la diferencia sexual.
Los roles o estereotipos
de los hombres y de las mujeres son los papeles que la sociedad y la cultura transmiten,
la valoración social de lo femenino y lo masculino se entreteje con la inequidad; así se
valora lo femenino como inferior y lo masculino como superior, ser fuerte, valiente
triunfador, débil, inseguro o tierno, vale lo mismo para unos y otras, sin embargo, el
depósito de las tareas públicas vrs. privadas contribuye a la inequidad.
Lo público y lo privado
son ámbitos igualmente diferentes; en lo público se da la política, lo laboral, el
estudio, etc. en lo privado, las acciones reproductivas del rol hogareño: cocinar,
limpiar la casa, cuidar enfermos, etc. Es este último donde se cancela la valoración a
las mujeres, aunque tengan un papel protagónico.
Hay, pues una
desvalorización del trabajo doméstico y extradoméstico femenino. En las esferas de la
producción, familiar, comunitaria y político persisten las inequidades de género y
éstas se perpetúan y exacerban cuando las diferencias sociales, de clase, región o
nivel están más enraizadas. Así las cifras indican que a mayor educación, menor
número de hijos, que a mayor pobreza, mayor marginación y discriminación y mayor
violencia.
Un cuarto renglón es la
tarea de diseños presupuestales bajo los criterios de ser: sustentable, equitativo,
incluyente y posibilitador de los beneficios del desarrollo.
Lo que observamos son
bajas presupuestales en asuntos prioritarios para las mujeres: en salud, violencia y
pobreza, fundamentalmente.
Si consideramos en los
modelos de desarrollo en nuestros países, para que la gobernabilidad funcione, es
indispensable garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la participación de
la sociedad; a fin de que pueda predecir el futuro de las inversiones, los riesgos
probables, la vulnerabilidad y la volatilidad de las crisis financieras bajo una premisa:
a menor descontento político, menor riesgo financiero y con esto mayor garantía en la
obtención de ganancias.
Laura Frade (Cathedra,
UANL, abril 2001) en su artículo "Financiamiento para el desarrollo, la
esquizofrenia global institucionalizada" privilegia los acuerdos y consensos entre
los países ricos y los pobres, propone reformar las instituciones financieras
internacionales y modificar las fuentes, modalidades y mecanismos de financiamiento.
El surgimiento en Naciones
Unidas del ECOSOC es un evento histórico en tanto, incluye la problemática de género,
la ambiental y los asuntos laborales que aunque se consideran de "micro-nivel"
para la mitad del mundo, las mujeres, son prioritarios por competer a nuestras
necesidades.
Por último, para el
diseño de presupuestos de género que culminen en políticas públicas específicas; las
mujeres y los hombres del Parlatino tenemos el compromiso de impulsar en nuestros países
el destino etiquetado de los recursos para las mujeres, señalando aquellos asuntos
producto de reflexiones internacionales de El Cairo, Beijing, Copenhague, Bruselas, etc. y
construir en nuestro programa de trabajo propuestas como: 1. Diagnósticos de los países
sobre presupuestos de género. 2. Generación de información estadística con perspectiva
de género. 3. Estudios sobre políticas presupuestales y los impactos en las mujeres y
las niñas a largo plazo. 4. Establecer consensos entre el Legislativo y el poder
Ejecutivo, entre los partidos y las representaciones plurales de las Cámaras sobre los
presupuestos de género, entre otras.
Argumentaciones sobran.
Tomemos la decisión de hacer efectiva la "agenda de mínimos" y dediquemos
nuestro esfuerzo a: la pobreza, la violencia, la salud, el poder de las mujeres, el
trabajo, la educación, entre otros, bajo la perspectiva de género en los presupuestos
nacionales. "Ver al mundo a través de los ojos de las mujeres" es nuestro reto.
México 26 de
Noviembre 2001 |