Saludo al primer congreso de Escritores Centroamericanos
Intervención de
saludo de Diputada Ma. Esperanza Valle, en representación del Parlamento Centroamericano
"Bienaventurados
los pobres por que de ellos será la luna"
Leonel Rugama
El Parlamento Centroamericano por mi medio, una Nicaragüense electa
diputada centroamericana por la ciudadanía, les saluda y desea que este Primer Congreso
de Escritoras Centroamericanas logre y sobre pase los propósitos para los cuales fue
convocado: intercambiar experiencias en el quehacer del oficio "partiendo de la
identidad cultural que subyace en el ámbito de nuestra literatura" y organizar la
Federación de Escritoras Centroamericanas. El Parlacen nace por los acuerdos de
Esquipulas II en medio de la guerra, para mantener y garantizar la paz en nuestros
pueblos.
Una iniciativa de los
Presidentes de la época, para resolver la situación Bélica de entonces. Todos hicimos
los mejores esfuerzos, pero quizás de ellos, el más significativo y trascendental es que
fue nuestro, propio, de los centroamericanos para los centroamericanos. No fue sólo pues,
un hecho histórico, sino también un hecho autónomo.
A pesar de ello, las
condiciones socioeconómicas de hoy no han logrado resolverse como se solucionaron los
conflictos armados y las intervenciones militares. 10 años han pasado desde que se
instaló el Parlacen y todavía sigue siendo".. un órgano regional de planteamiento,
análisis y recomendaciones sobre asuntos políticos, económicos, sociales y culturales
de interés común, con el fin de lograr una convivencia pacífica dentro de un marco de
seguridad y bienestar social, que se fundamente en la democracia representativa y
participativa, en el pluralismo y el respeto a las legislaciones nacionales y al Derecho
Internacional". Hemos cumplido con este objetivo que establece el artículo primero
del "Tratado Constitutivo del Parlacen..." pero los resultados no son
satisfactorios. El Parlamento necesita dotarse de mayores facultades que le permitan
incidir realmente en la orientación del rumbo del proceso de la Unión de nuestros
pueblos. Al Parlacen debe otorgársele la facultad de legislar en materia de Integración.
La Paz firme y Duradera en
Centroamérica demandaba y demanda la constitución y el fortalecimiento de este foro
político regional cuya legitimidad descansa en la elección de sus representantes y en
donde los problemas comunes de la gente común, las contradicciones estimuladas a veces
entre nuestras naciones y las iniciativas de solución para nuestros pueblos sean
resueltos por la discusión, el diálogo, la concertación, en fin por la palabra.
Y aquí todas sabemos lo
que la palabra significa para cada una de nosotras:
ruptura con la manera
tradicional de ver y enfrentar la vida, forma en la que por lo demás, fuimos formadas,
exposición de nuestro propio enfoque tanto sobre la realidad cotidiana, como la historia
y sus porqué y parto de sacar a luz nuestra propia intimidad y la de los nuestros.
Leyendo y releyendo a
cualquiera de Uds., cualquiera podría ser Nicaragüense: la soledad y la eterna
compañía, el plátano y la fruta de pan, la orfandad y la solidaridad, la india, el
negro y el mestizo, la guerra y la urgencia de la paz, la palmera y sol, el derroche y la
miseria, el amor y el desamor, el campo y la ciudad, la cumbia y los boleros, la ilusión
y la tragedia, el erotismo y la violencia, el silencio, la casa y la calle, los lagos y
volcanes; Rubén Darío. ¿Qué mojón limita nuestra solidaridad? ¿Qué visa nos niega
el intercambio de ideas? ¿Qué aduana registra nuestros sentimientos? Nos sobran, nos
obstaculizan, pretenden separarnos.
Y cuál es la novedad de
esta temática que atrevidamente he mencionado? Una sola encuentro: voz y escritura de
mujer!
Una literatura que nos
ubica en el mapa de la tierra al margen de la cartografía de la guerra, manera casi
exclusiva de ser noticia internacional. Una estadística de creatividad y calidad
inexplicable en una región en la que poco menos de la mitad de la población es
analfabeta y los niños se siguen muriendo de diarrea, y donde el ocote no prende por que
se acabó el ocote y no se secan más los trapos en el río, porque el río se secó.
Pero existen la esperanza
y la alegría con sonrisa de mujer. Iniciativas como la de la Asociación Nicaragüense de
Escritoras y el entusiasmo y respuesta de las demás escritoras centroamericanas, abren
las fronteras y ofrecen al Parlacen nuevas alternativas en el sendero de la Integración
Centroamericana. Conciencia y praxis de las virtudes de la unión, letanía de mujeres
orando por nosotras y nosotros, organizándose al margen del poder, por su propio poder,
autoconvocándose, sumando, amontonando voluntades y experiencias. Ejemplo de
integración, proceso que no logra avanzar con la celeridad que la región necesita porque
los intereses de los grupos son más fuertes que las ventajas potenciales de los enormes
sectores desposeídos.
Pero éstos no logran aun
articular su voz. De allí nuestra enorme responsabilidad ante la situación de pobreza
indignante en la que tiene sobreviviendo a nuestro pueblos: nosotras tenemos la palabra. |