Amnlae
Asociación
de Mujeres Nicaragüenses "Luisa Amanda Espinoza"
Mensaje en
ocasión del Día Internacional de las Mujeres
La Asociación de
Mujeres Nicaragüenses "Luisa Amanda Espinoza" AMNLAE, envía un fraterno saludo
a las mujeres nicaragüenses en ocasión de conmemorarse el día internacional de las
Mujeres.
En este día es importante
recordar la importancia histórica de la Conmemoración del Día Internacional de las
Mujeres, y es que un 8 de marzo de 1857, 129 obreras norteamericanas de las 40,000
costureras que se encontraban en huelga por demandas de igualdad salarial, la reducción
de la jornada laboral a 10 horas, tiempo para la lactancia, derecho a la organización
sindical, rechazo al trabajo infantil y demandas de capacitación vocacional, murieron
asfixiadas y quemadas ese 8 de marzo en la única fábrica Sirtwood Cotton que fue tomada
pacíficamente por las obreras después que el dueño cerró las puertas y le prendió
fuego a la fábrica.
Al conmemorar este día
internacional de las mujeres lo hacemos reconociendo las grandes luchas del movimiento
universal de las mujeres que han logrado poner en la agenda pública sus demandas a la
sociedad. Recordamos a las mujeres de Chicago, a las sufragistas, a la feministas, y muy
especialmente al movimiento de mujeres de Nicaragua, que a lo largo de nuestra historia ha
conseguido importante logros en la búsqueda por transformar esas condiciones desiguales
en las que nos hemos desarrollado.
Los factores responsables
de las condiciones de subordinación y discriminación contra las mujeres son los valores,
normas y patrones culturales transmitidos de generación en generación a través de la
educación, religión, la legislación, el sistema de justicia, las políticas públicas,
la literatura y la cultura en general, que han contribuido a la exclusión de las mujeres
del poder político y del poder económico, restringiendo su participación al rol
tradicional doméstico y la injusta doble jornada laboral.
La Constitución de la
República establece igualdad de derechos entre hombres y mujeres sin embargo en la
práctica existen desigualdades en detrimento de las mujeres reflejada en su escasa o nula
representación en espacios de dirección en las Instituciones del Estado, Partidos
Políticos con honrosas excepciones, gremios, sindicatos, medios de información,
universidades a pesar que las mujeres constituyen más de la mitad de la población.
La globalización y los
ajustes económicos estructurales han significado una reducción o eliminación de la
inversión social. Asimismo, han generado una mayor concentración de la riqueza, poder,
tecnología y conocimiento en una élite, mientras que cada día el país sufre de
empobrecimiento acelerado, autoritarismo, corrupción galopante, irrespeto a la
institucionalidad del país, estancamiento productivo y exclusión de las mayorías, con
impacto desvastador en las mujeres por su situación de desventaja en la sociedad.
El impacto diferenciado de
la crisis económica en las mujeres, las retorna a las formas más primitivas de la
explotación, subordinación y violencia reflejándose en las largas jornadas de trabajo,
bajos salarios, chantaje sexual. La privatización de los servicios públicos, así como
la salud y la educación ha contribuido al aumento de la tasa de morbimortalidad materna;
al aumento insostenible de los servicios públicos, alta tasa de analfabetismo y embarazos
en adolescentes, hambre y desnutrición, aumento en la prostitución y drogadicción
empeorando su condición de oprimidas, con menos oportunidades para hacer uso de sus
derechos políticos y sociales.
La subvaloración del
trabajo femenino se expresa en su contratación como mano de obra barata y en actividades
repetitivas, desigualdad salarial y falta de acceso a cargos de dirección, aún cuando
las mujeres tengan igual capacitación y rendimiento laboral con respecto a los hombres. A
esta subvaloración del trabajo de la mujer, habrá que agregar el no reconocimiento de su
trabajo en la esfera doméstica, el cual en tanto trabajo reproductivo, es fundamental
para la reproducción de la fuerza de trabajo.
Nuestras
demandas:
Es urgente que el poder
Legislativo apruebe el Proyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades que ya se encuentra
dictaminado con más de 35,000 firmas de respaldo, sólo pendiente de aprobación por el
Plenario, para establecer un marco jurídico que garantice de manera integral los derechos
económicos, políticos, sociales y culturales de las Mujeres Nicaragüenses. Nicaragua es
uno de los pocos países en Centro América que aún no cuenta con este tipo de
legislación. Asimismo, el Gobierno de Nicaragua debe impulsar una Política de Igualdad
de oportunidades, asignando el Presupuesto necesario que responda a las necesidades de las
mujeres.
El desarrollo sostenible
de Nicaragua solo será posible lograrlo cuando se potencie la capacidad de las mujeres,
por ello es necesario que las políticas de estado tomen en serio los compromisos
establecidos en el Plan de acción de las Mujeres, que dé cumplimiento a la Convención
Internacional contra Toda forma de discriminación contra las mujeres, ratificada por el
estado Nicaragüense en 1981, incluyendo la firma del Gobierno del Protocolo Facultativo
de esta Convención.
De manera concreta el
gobierno debe crear fuentes de empleo en el campo y la ciudad que den respuesta a la
dramática situación de desempleo que sufren las mujeres, garantizar a hombres, mujeres,
niños y niñas una educación sexual orientada a crear condiciones para la igualdad en el
ejercicio de los roles sociales para lograr el empoderameinto femenino. Garantizar la
salud y educación gratuita de acuerdo a la constitución, aumentar de acuerdo al costo de
vida, las pensiones por viudez, orfandad o jubilación en beneficio de las mujeres. Tomar
medidas para erradicar la situación de violencia que sufren las campesinas y obreras por
la inestabilidad productiva, laboral y hogareña y crear medidas para el fortalecimiento
del rol de las mujeres en la agricultura y sus derechos de propiedad de la tierra,
crédito, salarios, herencias y seguridad.
El Gobierno y las demás
instituciones del estado deben poder fin al flagelo de la corrupción y castigar a los
corruptos que se han enriquecido con el erario público en detrimento de programas
sociales, asimismo deben garantizar el fortalecimiento de la institucionalidad del país.
Los (as) nicaragüense
debemos asumir el compromiso de luchar por construir una verdadera democracia, en la que
los derechos de las mujeres se hagan realidad. Esta es una responsabilidad no solo de las
mujeres sino que también de los hombres. No se debe seguir viendo el tema de las
desigualdades de género como un tema marginal y como un asunto de "mujeres".
Hagamos de la celebración
del día internacional de las mujeres un compromiso de lucha de todos los días, para
llevar adelante las transformaciones necesaria que permitan el desarrollo de una verdadera
democracia en la que prevalezca la justicia social, el desarrollo sostenible y la igualdad
de género.
Mujeres nicaragüense,
campesinas, obreras, amas de casa, estudiantes, profesionales, vivanderas, reciban nuestro
mensaje de compromiso en la lucha por hacer efectiva su emancipación real.
Asociación
de Mujeres Nicaragüenses
"Luisa
Amanda Espinoza" - AMNLAE |