Cuando
la gordura se vuelve Un trauma
Hemos llegado de nuevo
a la época de verano y con ella todas deseamos lucir mejor en la playa. También es
tiempo de adelgazar para ponernos nuestros trajes de baño.
Los
gimnasios, spas, clínicas para adelgazar se llenan de gente y los centros turísticos
vacacionales, desde seis meses antes empezaron a recibir solicitudes de reservación para
quienes quieren pasar sus vacaciones en estos lugares.
Pero algunas personas
enfrentan durante estos días un grave problema: la gordura. Esta se manifiesta debido al
exceso de frituras, por desorden alimenticio o por algún problema de salud. Para colmo,
los padres, amigos, amigas, compañeros, o todos juntos, se ensañan contra las personas
con sobrepeso y las molestan o critican constamente. Esto lo único que provoca es que la
persona se sienta mal; utilice mucha ropa para taparse, o ropa más holgada en el mejor de
los casos, recurra a acciones negativas como las dietas desmedidas, las pastillas y
tratamientos para adelgazar; o simplemente se esconda en el alcohol y las drogas.
A continuación les daré
algunos ejemplos de lo nocivo que estas críticas pueden resultar en una persona que sufre
sobrepeso y tiene lastimada su autoestima:
1. Empezaré conmigo
misma, porque soy un ejemplo de este problema. He recibido una buena cantidad de
comentarios y haré mención de uno que en especial me enfureció: fue cuando una
compañera de trabajo me dijo: 'estás tan gorda que no vas a caber en el baño'. Si tengo
25 libras de más en ese momento me sentí que tenía 250.
2. La hija de una amiga
mía, una niña de 8 años, padece de este problema. La molestaban tanto en su casa como
en el colegio. Ahora padece gastritits crónica y tiene que seguir, a su edad, una dieta
especial para controlar el padecimiento. Ella misma admite: 'dejaba de comer para tratar
de adelgazar, y que ya no me molestaran'.
3. Una amiga mía recibía
tantas críticas por su gordura que llegó a tener una anemia incontrolable que la llevó
a hospitalizar para que le hicieran transfusiones de sangre (estaba amarilla). Su
recuperación ha sido lenta y ahora aún padece de sobrepeso, aunque tiene que llevar una
dieta balanceada a la que, por supuesto, no está acostumbrada.
La publicidad, la moda y
las tiendas de ropa nos muestran modelos tan esbeltas que parecen anoréxicas y por lo
mismo, nos vemos arrastradas por esta 'moda' y queremos vernos igual, sin pensar que todas
tenemos distintas constituciones y no necesariamente nos veremos extremadamente delgadas.
Esta carrera contra las
libras provoca que, especialmente las mujeres, nos sometamos a dietas desmedidas, al uso
de laxantes e incluso hay quienes llegar a padecer enfermedades como la anorexia y la
bulimia, esta última, para quiénes no lo saben, provocan esterilidad.
El culto al cuerpo nos
lleva también a tomar medidas extremas, como la cirugía (liposucción o estiramiento del
estómago). Y hay quienes han llegado al extremo de engraparse el vientre. Esta operación
ciertamente reduce el estómago, pero el precio a pagar es muy alto.
Cuesta entender que se
come para vivir y no se vive para comer, pero si usted tiene este problema, recuerde que
existen profesionales especializados para recomendar una dieta balanceada y adecuada a sus
necesidades. La mezcla de alimentos ricos en vitaminas y una buena cantidad de ejercicios
la pueden poner en forma, fortalecer los músculos y la autoestima.
Coralia
Valdés de Figueroa
Suplemento/El
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