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Norma Elena Gadea,
magistral con lo esencial
---Magistral,
extraordinaria, estuvo la cantante Norma Helena Gadea, durante el concierto que brindara
en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, el pasado 15 de junio/Norma Helena,
fue aplaudida por más de un mil personas que colmaron el máximo templo del arte de
nuestro país, entonando Vida, Vida; La Mujer, Alfonsina y El Mar; Unicornio, A un
Semejante, Sin Palabras -la canción de Teresa Parodi, que dedica a su hija María
Candelaria, que orgullosa esa noche y siempre, subió al estrado para entregarle un
arreglo de rosas rojas a su querida madre; Canción de Cuna, Oleo de Mujer con Sombrero.
Los tangos gardelianos,
tampoco faltaron y El Día que me quieras y Caminito Soleado -última que fue escuchada a
través de los parlantes desde el disco lanzado esa noche, en dueto con el orgulloso papá
don Heriberto Gadea Mantilla, cuyas fotografías en distintas etapas de su vida eran
proyectadas en una pantalla gigante- y por supuesto, que para la recordada mamá de las
Gadea y los Gadea, Norma Helena cantó MUJER DE CARNE y HUESO, también de Luis Enrique,
mientras se proyectaba en la pantalla, la imagen innolvidable de doña Carmencita Avilés.
---Siguió la noche
acompañada del maestro de la guitarra Eduardo Araica, con la esencial Flor de Pino; con
Prohibido prohibir, que dijo Norma Elena sería el título de una ley que ella
impulsaría, al cantar la canción de Eladia Blázquez/Un toque romántico puso con la
canción de Gastón Pérez, SINCERIDAD; emoción completa al ver y escuchar a Norma Helena
en dúo con Keyla Rodríguez, interpretando Yolanda, del cubano Pablo Milanés,
completando el repertorio con Ojalá y La Maza del también trovador cubano Silvio
Rodríguez/Todo Cambia, magistralmente interpretada seguida Nicaragüita de Carlos Mejía
Godoy en un arreglo especial a la que agregó Nicaraguamor de Luis Enrique Mejía Godoy.
---Como músicos invitados
en la presentación de Norma Helena, promovida por Mántica Waid, participaron en los
Teclados Hugo Castilla, en el Bajo, Luis Emilio Martínez y Gabriel Fonseca en la
Batería, mientras toda la familia Gadea Mantilla, no podía menos que sentir el orgullo
familiar muy a pesar de las diferencias ideológicas que en algún momento de sus vidas
pudieran haber tenido o tener, ahí estaban orgullosísimos don Heriberto Gadea Mantilla,
que recibió su regalo del Día del Padre por adelantado; su hija Carmen María, el tío
don Fabio Gadea Mantilla con doña Thelma Vogel, la tía Angelita, en fin, la familia
entera reunida.
---La noche no podía
concluir sin que por aclamación del público, después de hora y media, Norma Helena
cantara el Gracias a la Vida, una canción esencial de la chilena Violeta Parra y más
aún, con Minga Rosa Pineda, del compositor nicaragüense Camilo Zapata/Los invitados e
invitadas especiales concluyeron con un cocktail, mientras otros y otras, tuvieron que
conformarse con irse con la nueva producción discográfica, posible gracias al apoyo
empresarial de Carlos Mántica Cuadra y Roxana Waid de Mántica y una presentación
esencial, gracias al Teatro Nacional Rubén Darío y a una veintena de empresas
patrocinadoras del espectáculo.
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Norma Elena Gadea, magistral con lo esencial |
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