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Quién le pone el cascabel al gato? Cecilia Ruiz de Ríos Decía el gran genio y humanista italiano Leonardo da Vinci que la vida tiene igual valor, ya estuviera depositada en un cuerpo humano, en un gato o en un reptil. Los galenos que atienden a los humanos hacen un juramento de Hipócrates-aunque los que sirven para matarnos lo hacen como hipócritas-y es cuando yo me pregunto, qué tipo de juramento hacen los veterinarios al graduarse? Como dueños de mascotas, al ir a pagar a una clínica veterinaria, cuánta garantía tenemos de que nuestro animalito va a recuperar la salud..? El sábado pasado nuestra adorado gato Emperador José II de Habsburgo falleció en brazos de mi marido cuando lo llevábamos a un veterinario que me recomendó una alumna. El minino fue declarado "endeble y enfermizo" casi desde la primera visita que hizo al Dr. William Arguello, quien al parecer equiparó al micifuz con una mina de oro a ser explotada al máximo, jugando sobre los tiernos sentimientos de mi familia para convertirse en una sanguijuela dispuesta a chuparnos hasta la última gota de sangre monetaria para su beneficio. Nunca nos dio facturas, nunca nos dijo a ciencia cierta de qué dolencia específica padecía el animalito, rodeaba cada curación de un hálito de misterio y a veces ni siquiera daba la cara, dejando todo en manos de sus asistentes. De los trece meses de vida que mi idolatrado gato abisinio gozó, una buena parte la pasó costosamente internado en la clínica del sr. Arguello.No se trata del dinero invertido, hubiera empeñado hasta mi cerebro por salvar al gato, sino la malpraxis médica de un mercenario de la salud animal quien nunca se dignó a curar al animal y para colmo nos trataba como mendigos que le solicitaban caridad porque nos recibía como una princesa que se niega a rozar a un niño pobre. En Nicaragua, nadie garantiza la salud de los animales. Quién controla a los veterinarios?Quien confirma si en efecto tienen título y conocimiento para tratar a estas criaturas de Dios? Puede cualquier charlatán abrir un consultorio y proceder a matar animales impunemente?Quien defiende al consumidor de sus servicios para que no seamos vilmente estafados? Quien le pone el cascabel al gato? Es lógico que ningún veterinario hará eterna a nuestra mascota, y esta algún día deberá fallecer, pero cuando la desidia, la indiferencia y el mercantilismo de veterinarios como el Dr. Arguello, o el de la Veterinaria Puppy en la Col. Máximo Jerez, o de la recién instalada Animal Planet en Bello Horizonte, resulta en la muerte prematura de una criatura, no hay perdón ni de Dios ni del diablo que valga. Cuántos de nosotros nos hemos visto sumidos en angustia y llanto ante la muerte de un Dobermann, una lapa amada, una ardilla estimada o un gato que era la perfecta companía? Es que la puerca corrupción que engangrena al país también ha llegado a deteriorar al gremio de los veterinarios? No creo que todos sean iguales, y habrá más de algunos buenos seguidores de San Lázaro, pero los cuantos que solo estafan haciendo comercio con la vida de animales y los buenos sentimientos de sus dueños deben ser controlados por alguna entidad que evite que siga esta matanza silenciosa. Malpraxis médica es igual si matan a un humano que si exterminan a un animalito, y en países civilizados como Francia o Estados Unidos, pueden ir hasta a la cárcel y enfrentar demandas legales sustanciosas. El dolor de perder a un ser querido, sea de dos o cuatro patas, no tiene precio. Será necesario colgar del cuello o de la placa de la camioneta de esos dizque veterinarios el rótulo OJO ASESINO SUELTO? |
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