Los Derechos de la Mujer en la Cumbre de las Américas
Xanthis Suárez
García
Mayo es considerado el mes de la Madre, el mes de la Salud de la Mujer y el mes
de la Virgen María, por tanto un mes que está concentrado en expresar amor de diversas
formas, días y semanas en que ojalá y toda la sociedad, realmente se volcara a
reflexionar sobre la situación y condición que enfrentamos las mujeres en nuestro país.
Queremos compartir,
comentar y consignar los acuerdos y compromisos que en favor del adelanto de la Mujer,
fueron suscritos el pasado mes de abril, por los mandatarios y la mandataria panameña en
la la Cumbre de las Américas, 2001, reunidos en Quebec, Canadá, en donde decidieron
continuar avanzando hacia el Area de Libre Comercio en medio de gases lagrimógenos.
La Cumbre de las
Américas, reafirma su compromiso de «proteger los derechos humanos y las libertades
fundamentales de todos, incluyendo a aquellos en situación de vulnerabilidad o
marginalidad». Asimismo, se compromete a «erradicar todas las formas de discriminación,
incluido el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de
intolerancia en nuestras sociedad, así como promover la equidad de género y a lograr la
plena participación de todos los individuos en la vida, política, económica, social y
cultural de nuestros países». Estos compromisos han sido suscritos por el Gobierno de
Nicaragua y sobre la base de ellos, es que podemos ir midiendo nuestros grados de avance,
además de lo ya consignado en la Constitución de la República y otros acuerdos
internacionales.
Firmar y ratificar,
ratificar, o adherirse a, lo antes posible y según sea el caso, la Convención sobre
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y a su Protocolo
Facultativo, el que Nicaragua aún no ha suscrito, está en las intenciones asumidas.
Políticas y medidas
adicionales para hacer frente al problema de la violencia contra la mujer, incluyendo la
violencia doméstica, de acuerdo con la definición establecida en la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida
como la Convención De Belem Do Pará, constituye otro propósito gubernamental en las
Américas. En este aspecto Nicaragua ha logrado avanzar en cuanto al marco jurídico, no
así en la práctica cotidiana, puesto que sigue siendo Nicaragua, uno de los países con
mayor índices de violencia intrafamiliar.
Importante es el apartado
del Plan de Acción adoptado en la Cumbre de las Américas, cuando dice que continuarán
«implementando las recomendaciones contenidas en el informe presentado por la Relatoría
Especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la Situación de la
Mujer en las Américas en 1998 y asegurarán la evaluación y, cuando sea apropiado, el
establecimiento de mecanismos nacionales para su seguimiento».
Esperanzador es conocer
que han ratificado la «decisión de incorporar plenamente los derechos humanos de la
mujer, en la agenda de trabajo de las instituciones hemisféricas, incluyendo la Corte
Interamericana de Derechos Humanos y la CIDH, e incrementarán la presentación de mujeres
como candidatas para integrar estos órganos».
El desarrollo, revisión e
instrumentación de leyes, procedimientos, códigos y regulaciones para «garantizar la
compatibilidad con obligaciones jurídicas internacionales y para prohibir y eliminar
todas las formas de discriminación basadas en el género», son también propósitos
asumidos por los mandatarios de las Américas, que igualmente decidieron continuar con la
labor emprendida en la Cumbre de Santiago de alcanzar la meta de la igualdad jurídica
entre hombres y mujeres antes del año 2002.
¿Buenas intenciones?,
¿nobles propósitos? Otorguemos el beneficio de la duda, lo más importante será
implementar planes educativos que contribuyan a transformar las concepciones, eliminar
prejuicios y aumentar la conciencia sobre que las mujeres somos la mitad del planeta, la
mitad del continente, la mitad de Nicaragua y que para cumplir cualesquiera de estos
aspectos adoptados en la Declaración y Plan de Acción de la Cumbre de las Américas, es
fundamental la voluntad política para echar a andar lo prometido.
En el mes de la Madre, en
el Día de la Madre, el mejor regalo a las mamás nicaragüenses que cada día son más
jóvenes, un 37% son madres adolescentes y una de cada cuatro mujeres ha sufrido maltrato,
es brindarles amor y respeto. ¿Cuál celebración del Día de la Madre para estas
mujeres?.
Celebrar el Día de la
Madre en Nicaragua ojalá y sea para recordar que no debe ser un día solamente comercial,
en donde a las mamás, se les reglaen trastos de cocina, limpieza o costura, artículos
para preparar la comida y que los hijos e hijas lleguen a comer ese día, sino que el DIA
DE LA MADRE sea para reflexionar sobre cuánto estamos respetando a nuestra madre, a
nuestras abuelitas, a nuestras hermanas, cuñadas, a todas aquellas mujeres que tuvieron
la bendición de Dios, de dar a luz a un hijo o una hija.
Queridas madres de
Nicaragua, reciban un abrazo de BOLSA DE MUJERES, un abrazo especial para nuestra querida
madre doña María Elsa García Prieto.
Somos madres que
no sólo queremos dar vida, sino transformarla.
BOLSA DE MUJERES ofrece en
esta edición más de lo que hacen -hacemos- las mujeres en favor de la vida, en favor de
un mundo más justo y equitativo. |