Denuncia
pésimas condiciones laborales de Mujeres mineras Nicas
(por Mayra Pardillo
Gómez)
Managua, 7 mayo (PL). Las
mujeres que les arrancan el oro a las entrañas de la tierra en la mina La Libertad, en
Nicaragua, enfrentan condiciones laborales pésimas, sumadas a la escasa remuneración,
denuncia un estudio.
El Movimiento de Mujeres
Trabajadoras y Desempleadas "María Elena Cuadra", realizó una encuesta de
febrero a mayo del pasado año en el municipio de igual nombre que abarcó a 300 féminas
de esa comunidad minera, a 34 kilómetros de la ciudad de Juigalpa, y a 171 de Managua, la
capital del país.
Según datos históricos,
los primeros pobladores de ese lugar fueron indígenas de origen caribe, pero una epidemia
de cólera en 1730 acabó con casi toda la población y en el siglo XVIII se inicia una
oleada migratoria de nacionales y extranjeros tras el preciado metal.
El 62% de las encuestadas
labora en la pequeña minería, arrancando broza o restos del preciado metal ya sea en la
superficie, en los pozos o en los tuneles, el 11% es personal doméstico y un 3% está en
negocios particulares como tiendas, bares y panaderías.
Por su parte, el 61%
aseguró llevar de uno a cinco años en esa actividad, el 24% de seis a diez y un 6%
manifestó que entre 11 y 20 años.
Las actividades de las
mineras comienzan a las seis de la mañana para aprovechar la luz solar al tener que
caminar tres kilómetros hasta los cerros donde se encuentran los pozos o túneles y
terminan entre las tres y las cuatro de la tarde.
El 31 por ciento de las
consultadas labora ocho horas al día, el 15% entre 9 y 12 horas, el 18 un total de siete,
el 12% seis y el 3% entre dos y cinco horas.
Ellas entregan la broza
cada seis, ocho o diez meses y es entonces cuando reciben el pago, en correspondencia con
la cantidad que lograron acumular en ese período.
El precio varía de
acuerdo al que tenga a nivel mundial y la calidad del oro, y oscila entre los cinco mil y
15 mil córdobas (380 y mil 137 dólares respectivamente).
Muchas mujeres aseguraron
que esta actividad es "peligrosa y horrible oir que los túneles son muy hondos"
a lo cual le suman lo agotador de la jornada, la demora en el pago y la inseguridad para
bajar a los pozos, por lo que se debaten entre ayudar a sus esposos y perder la vida.
Entre los medios de
protección que utilizan solo el cinco por ciento posee mascarillas, el 27% guantes, el
37% capotes o capas por la constante lluvia que cae en la zona, el 22% usa casco y el 20%
lentes normales, pero no los especiales para la minería.
Un 17% de las mineras
están conscientes de los daños que ocasionan a su salud y al medio ambiente el uso de
los productos químicos como el azogue y el cianuro; este último con propiedades
cancerígenas y altamente radiactivo.
Mientras tanto, el 25%
padece enfermedades causadas por este trabajo; respiratorias (asma y bronquitis), hongos
en la piel, quemaduras, lesiones, dolores de cabeza, problemas nerviosos y hemorragias.
En las conclusiones de
este diagnóstico se tomó en cuenta que desde hace 150 años, la mina La Libertad es
explotada por empresas extranjeras, que "solo han dejado enfermedades, problemas
sociales y pobreza extrema".
Por otra parte, la
Comisión Ambiental del municipio La Libertad reconoce que existen sedimentos que
contaminan al río Mico,y agrega que el cierre de la empresa minera Greenstone Resources
Ltd., declarada en quiebra en agosto de 1999, trajo graves resultados.
Entre las nefastas
consecuencias figuran el aumento del desempleo, la reducción de las ventas para el
comercio local, unido al incremento del consumo de bebidas alcohólicas y la violencia
intrafamiliar. |