Del
1er. Congreso de Mujeres Empresarias
La Mujer
Empresaria en Centroamérica
Ana S. de Abarca,
Ministra de Turismo de la República de Honduras
Tomando
como marco referencial mundial los últimos treinta años, los avances con respecto al
ideal del pleno respeto de los derechos de la mujer pueden calificarse como especialmente
significativos.
La
discusión de la temática dentro de los foros mundiales a partir de la primera
conferencia internacional sobre la mujer, celebrada en México en 1975, desencadenó
importantes procesos que, sin lugar a dudas, han llevado a plantear opciones para allanar
las desigualdades de los sexos en materia de educación, oportunidades y prioridades
económicas.
Como hito más relevante
del proceso, puede mencionarse la IV Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing
en septiembre de 1995, con la participación de 31,000 personas pertenecientes a 2,000
organizaciones de mujeres de todo el mundo.
A nivel latinoamericano,
dicha conferencia representó la oportunidad para que, por parte de los gobiernos, se
iniciara la apertura para asumir responsabilidades orientadas a asegurar el progreso de la
mujer, mediante el establecimiento de espacios de negociación en su calidad de miembros
de la sociedad civil.
Como fundamento de la
nueva actitud propositiva de la mujer a nivel mundial debe citarse la situación de
desigualdad entre mujeres y hombres, la cual a pesar de los esfuerzos, actualmente sigue
presentando el siguiente panorama:
- El 70% de los 1.300 millones de pobres
en el mundo son mujeres
- Sólo 30% del trabajo de las mujeres es
remunerado. En el caso de los hombres el 75% tiene trabajo remunerado.
- De las personas que trabajan en el
sector informal, las mujeres representan entre el 60 y 80%.
- 1 de cada 3 mujeres es responsable de la
crianza de sus hijos
- La proporción de cargos directivos del
sector privado y la administración pública es alrededor del 14%.
En su calidad de miembros
de los diferentes foros sobre derechos humanos, los países centroamericanos también han
sido partícipes de la suscripción de una serie de acuerdos, tratados y convenios
internacionales por los que se ha está intentando erradicar las diferentes formas de
discriminación contra la mujer, a la vez que se abren oportunidades para su inserción y
reconocimiento dentro de los ámbitos del desarrollo económico.
Sin embargo, en este
último aspecto cabe mencionar como principal problema el subregistro que existe en la
región en cuanto al número de empleos remunerados desempeñados por mujeres. Lo que si
es evidente, es la coincidencia de obstáculos que enfrentan las mujeres y que pueden
resumirse en:
- Falta de protección legal
- Limitaciones en oportunidades de
promoción
- Inestabilidad laboral y seguridad social
- Estancamiento en la situación de sus
roles reproductivos (casa, cocina, hijos, etc.).
En general, como única
alternativa viable para las mujeres centroamericanas dentro de la población
económicamente activa, la opción ha sido su incorporación dentro de los llamados
«sectores modernos», o sea: la industria maquiladora, el turismo y los servicios
comerciales, sociales y comunales.
Poco a poco y
principalmente a causa de las condiciones en ambientes laborales de bajos estándares han
ido señalando la necesidad de seleccionar nuevas opciones a nivel de autoempleo.
Tomando como ejemplo Costa
Rica, mediante estudio realizado para el proyecto centroamericano para la microempresa de
la OIT (PROMICRO/OIT), se estableció la creciente presencia de la mujer al mando de
negocios en pequeña escala. Para el caso, de 84 mil mujeres que en 1998 desarrollaban
actividades empresariales, el 96% lo hacía en micronegocios (de 1 a 4 trabajadores). Al
analizar este estrato a nivel de la región, también se observan similares condiciones,
ya que a medida que se aumenta la presencia de las mujeres como empresarias, la tendencia
más general es que lo hagan en forma de microproductora.
Como
indicadores de la situación, pueden destacarse los siguientes:
- 84% de las microempresarias están en el
nivel de autoempleo
- Aproximadamente el 59% se ubica en
estrato de subsistencia
De acuerdo al consultor
Juan Trejos de PROMICRO/OIT, es meritorio señalar que como rasgo distintivo de la
evolución del mercado de trabajo en los últimos años, se aprecia la incorporación de
la mujer como el componente más dinámico.
Con respecto a los
sectores de mayor participación, el sector comercio y servicios es que el acoge mayor
número de mujeres empresarias.
Al analizar dicha
tendencia con datos de la OIT, por medio del cual se subraya la creciente participación
de microempresas y pequeñas empresas en el sector turismo, estamos convencidas de las
oportunidades que dentro de dicha actividad pueden estar disponibles para potenciar el
desarrollo integral de la mujer centroamericana.
Como ejemplos de lo
anterior, me permito citar a José Ramírez Flores, participante en el foro sobre la
Microempresa coordinado por PROMICRO en marzo del 2001, quien menciona como ejemplos
exitosos a:
- La Asociación de Turismo en Casa en
Costa Rica
- La Casa Nicaragüense en Nicaragua
. El programa PROTUR a
cargo de SWISSCONTACT para crear un centro de desarrollo empresarial para mejorar los
servicios turísticos de la pequeña y mediana empresa.
Con vistas a determinar la
potencialidad de la participación femenina dentro de la actividad productiva dentro del
contexto centroamericano, me permitiré enfatizar el proceso del desarrollo de la mujer en
Honduras, caso que si bien ilustra la cruda realidad de lo que constituye un «país
altamente endeudado», también ofrece la imagen de lo que las mujeres podremos ser
capaces de lograr en la medida en que se fomenten la condiciones de igualdad y equidad de
género en las actividades productivas.
Con vistas a establecer la
plataforma de análisis, a continuación expongo los conceptos sobre los cuales está
produciéndose el proceso del desarrollo de la mujer en mi país y que son:
Igualdad de
género
- Entendiéndose como: «la superación de
desigualdades y limitaciones entre los sexos».
- Equidad de género, o sea:
- La búsqueda de equilibrio para
compensar las diferencias en los conceptos de justicia, derechos, espacios, oportunidades
y resultados para hombres y mujeres.
El marco
conceptual que sustenta las necesidades en Honduras presenta la siguiente situación:
En cuanto a la
participación de la mujer en la política
- De 3 designados presidenciales, una es
mujer
- De 128 diputados propietarios, 12 son
mujeres
- De 289 alcaldes, 25 son mujeres
- De 28 funcionarios del gabinete
ministerial, 14 son mujeres
- De 18 gobernadores políticos, ninguno
es mujer
- De 9 magistrados a la Corte Suprema de
Justicia, una es mujer
En cuanto a su
participación en la población y trabajo
- . La población nacional para 1998 era
de 5,900.797 habitantes.
- . Las mujeres representan el 52% de la
población nacional.
- . El 41% es menor de 15 años y el 48%
de la población femenina está en edad fértil.
- . La población sigue siendo de mayoría
rural, mostrando mayor crecimiento la población urbana.
- . La tasa global de fecundidad es de 4.2
hijos por mujer
- . La esperanza de vida para la mujer es
de 70 años, mientras que para el hombre es de 68 años.
- . La agricultura sigue siendo la rama
más importante de la economía en términos de su contribución al PIB.
- . Los indicadores más recientes sobre
la magnitud de la pobreza en Honduras muestra como grupos más vulnerables a las mujeres,
los niños y los de la población de la tercera edad.
- . La pobreza afecta más a los hogares
con jefatura femenina, dado el desigual acceso femenino a oportunidades económicas y
laborales, sin ingreso independiente y una igualdad salarial y ante la ley.
- . Desde fines de los años sesenta, el
alfabetismo y la escolarización entre las mujeres pobres del área rural ha mantenido un
ritmo lento. En 1974 la población femenina rural analfabeta representaba el 49% y en 1988
es de 43%.
- . 51% del total de la población del
país, son mujeres
- . En 1961 la población económicamente
activa femenina era del 11%, en 1993 se incrementó a un 29%, o sea en un 63% en 32 años.
- . A partir de 1996 el ritmo de
crecimiento ha subido rápidamente a 40%, y en 1999 a 44.2%.
Como causas de lo
anterior pueden citarse:
. Mayor participación
de la mujer en el sector informal
. Demanda de trabajos en
la maquila
. Necesidad de
reemplazar ingresos perdidos o para reparar daños a causa del huracán MITCH.
. Las ocupaciones
principales de las mujeres son: industria manufacturera, comercio, servicios comunitarios,
sociales y personales.
. En el año 1995, de
cada 100 mujeres en edad de trabajar, 20 se consideraban activas y 80 inactivas, mientras
que por cada 100 hombres, 71 se consideraban activos y 29 inactivos.
. La mujer tiene
proporcionalmente empleos de menor calidad y sólo un 35% de la PEA femenina está ocupada
como asalariada en el sector público o privado.
Por otra parte, en forma
paralela se tienen indicadores que muestran que:
. La incorporación de
mujeres urbanas y no pobres a los niveles medios y superiores de la educación ha sido
apreciablemente rápida. En la actualidad el 52% de la población universitaria en
Honduras está formada por mujeres.
. Un alto porcentaje se
ubica como trabajadora por cuenta propia.
Lo anterior es resultado
del importante crecimiento de aproximadamente un 32% que en los últimos cinco años se ha
producido en las micro y pequeñas empresas en Honduras.
Para el caso, en 1996
existían en Honduras aproximadamente 194,701 micro y pequeñas empresas (MYPES), para el
año 2000 el número es de 257,422 micro y pequeñas empresas no agrícolas, representando
un crecimiento del 32%.
En términos de empleo,
la actividad está generando 643,396 puestos de trabajo, en comparación con los
aproximadamente derivados de la actividad de maquila.
Dicho crecimiento puede
calificarse como de fenómeno fundamentalmente urbano, con énfasis en la actividad
comercial, y como principales características de los participantes en el sector pueden
mencionarse:
. Propietarios entre 31
y 50 años
. La mayoría de los
propietarios de MYPES se localizan en los departamentos de Cortés y Francisco
Morazán, dada la mayor concentración de negocios.
Son personas
alfabetas
. 54% con estudios de
primaria
. 33% con estudios
secundarios
. 4% nivel superior
. Son propietarios de
vivienda
. Los sectores más
representativos son:
. Comercio, restaurantes
y hoteles........66%
. Industria
manufacturera.................25%
.
Servicios............................... 7%
. El 70% de las
MYPES se ubican en la zona urbana
. El 64% de las
MYPES ubicadas en zonas de mayoreo (mercados) tienen como propietaria a una mujer.
. Si bien a la fecha el
36% de los negocios están en manos de mujeres y un 64% son dirigidos por hombres, los
hombres han sido con anterioridad dueños o empleados de otros negocios.
. En su mayoría las
mujeres sólo han venido desempeñando oficios domésticos, sin embargo la mayoría ya se
encuentra formalmente constituida como comerciante individual.
. El sector comercial,
hotelero y de restaurantes está mayoritariamente en manos de mujeres.
. Los sectores de
transporte, almacenamiento y comunicaciones son en su mayoría de propiedad masculina.
. La mayoría de los
negocios en manos de mujeres son de subsistencia, sin embargo aproximadamente el 20% se
encuentra en expansión.
En concordancia con los
datos de la OIT, a partir de 1998 casi todos los nuevos puestos de trabajo generados a
través de la MYPEs se crearon en el sector no estructurado.
A pesar de la poca
visibilidad que a nivel macroeconómico pueda suponer lo anterior, las oportunidades que a
nivel de superación de la mujer esto ha supuesto, puede ilustrarse con el resultado de la
encuesta aplicada por la ONG denominada centro de desarrollo humano, con vistas a formular
su estrategia de género. |