La
muerte impúdica
- Una mesa de
luminarias presentó el libro póstumo de Carlos Fuentes Lemus
- Una enorme
fotofrafía del joven inquietaba el fondo del auditorio Juan Rulfo
Antonio Ortuño
Carlos Fuentes y Silvia Lemus, atentos a la presentación del libro de
su hijo.
Cuántos poetas jóvenes
escriben una línea como "No le creas a mi mente diseñada por los medios"?
Probablemente muchos. ¿Pero cuántos entre ellos son editados por Seix Barral, con
prólogo de Juan Goytisolo, epílogo de Julián Ríos y traducción de Carlos Fuentes?
Sólo uno: Carlos Fuentes Lemus, el difunto hijo del novelista mexicano más aplaudido del
último cuarto de siglo.
Una mesa integrada por
algunos de los nombres más brillantes de toda la feria del libro presentó en el
auditorio Juan Rulfo La palabra sobrevive, una colección de textos recuperados de los
papeles póstumos de Fuentes Lemus, originalmente escritos en inglés.
Un enorme retrato del
joven, quien se dedicó principalmente a la pintura y la fotografía, y que falleció en
Puerto Vallarta en 1999, inquietaba el fondo del auditorio Juan Rulfo, donde no había una
sola silla libre. "Es como el padre, pero en joven", anotó un estudiante de
preparatoria apenas al entrar al recinto. "Está guapo", río su novia. El
muchacho se permitió un gesto de indiferencia.
El primer aplauso de la
noche fue para Carlos Fuentes y su esposa, Silvia Lemus, quienes ocuparon asientos
reservados en la primera fila. Ambos mantuvieron una actitud reservada y no faltó quien
comentara que lucían melancólicos.
Los escritores Juan
Goytisolo, Julián Ríos, Angeles Mastreta, Juan Villoro, Nuria Amat y el actor Demián
Bichir también fueron recibidos como estrellas, entre palmadas y chiflidos.
Demián Bichir abrió el
acto con una melodramática lectura del texto "Corazón de gorrión". A lo largo
de todo el evento, entre una y otra de las intervenciones, el protagonista de cinta como
Sexo, pudor y lágrimas dio lectura a un puñado de poemas seleccionados para la ocasión
con el tono desfachatado que muestra en todas sus actuaciones.
Nuria Amat tuvo el primer
turno entre los ponentes. Con una triste sonrisa, confesó que nunca conoció
personalmente a Fuentes Lemus, "así como no conocí a Borges, Rulfo, Gil de
Biedma". Sin embargo, Amat comentó que la literatura del joven la acompañará a
partir de ahora, pues Fuentes "era un poeta de la esperanza y escribir es resistirse
a morir".
Juan Villoro, serio para
la ocasión, rastreó las influencias del rock en los textos de La palabra sobrevive,
identificando su estilo con el de algunos de los mejores letristas entre los clásicos del
rocanrol, "aunque, de su cielo sonoro, Fuentes Lemus excluyó a los Beatles".
"Un poeta ha muerto,
que se apaguen las estrellas", concluyó Villoro.
La imagen física de
Fuentes Lemus, "pequeño, con unos ruinosos pantalones de mezclilla, enfundado en una
chamarra de piel", fue evocada por Angeles Mastretta, quien destacó la fortaleza
anímica del joven, "que miraba con displicencia la vanidad y con desconfianza la
gloria".
Julian Ríos comparó la
obra de Fuentes Lemus con un cuadro del pintor Pieter Brueghel "en el que cada vez se
descubrirán más detalles, más preciosos matices" y a su autor con Novalis,
"un inmenso poeta, también desaparecido joven". La última de las voces
convocadas fue la del escritor Juan Goytisolo, viejo amigo de la familia Fuentes, quien
conoció al joven Carlos antes de que caminara y mantuvo una estrecha amistad con él a lo
largo de los años.
Goytisolo dio lectura al
prólogo que confeccionó para la obra, aderezándolo con anécdotas de la visita que
Fuentes Lemus realizó a su casa en Marruecos, "donde, quiero recalcarlo, fue muy
querido".
Otro par de textos leídos
por Bichir y el aplauso del público, que comenzaba a marcharse, remataron el acto. A
veces, como dijo Borges que dijo el payador, "la vida es muerte que anda
luciendo". |