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4. EMPLEO, SUBEMPLEO Y DESEMPLEO.
¿Trabaja usted actualmente? El gráfico No. 1 corresponde a datos sobre el empleo en Nicaragua que contiene información de una encuesta nacional del Ministerio del Trabajo (MITRAB) de abril de 1999 y una encuesta nacional del IEN de septiembre de 1999, indicativo del esfuerzo investigativo en un tema tan crucial como es el empleo. El gráfico también muestra resultados entre una entidad gubernamental y un entidad privada de investigación social aproximaciones en los resultados de ambas encuestas. Al tener información de los siguientes años del MITRAB seguiremos elaborando esta serie.
Gráfico No. 1
Los resultados de la encuesta nacional de junio de 2001 a la pregunta si trabaja actualmente, se observa en el gráfico No. 2, un 52.4 por ciento no tiene trabajo estable (permanente) o no trabaja del todo entre un 15.2 por ciento (14.3% en feb/2000) de desempleo abierto y un 37.5 por ciento (38.2% en feb/2000) de subempleo; y un 47.8 por ciento (47.5% feb/2000) sí está trabajando. .Al analizarlo por la variable de sexo, encontramos mayores oportunidades de trabajo para el hombre que para la mujer, puesto que es mayor el porcentaje de mujeres que no trabajan, al nivel del 65.9 por ciento, mientras que para hombres es el 37.9 por ciento; el porcentaje de mujeres que sí trabajan actualmente apenas es del 34.1 por ciento, en cambio en los hombres es del 62.1 por ciento, o sea casi el doble de hombres en relación a mujeres con trabajo permanente. Por área, un 46.4 por ciento del área urbana tiene trabajo permanente y un 53.6 por ciento no; un 48.7% del área rural tiene trabajo permanente y un 51.3% no; de los que viven en Managua, un 45.3 por ciento tiene trabajo permanente y un 54.7 por ciento no; en el Pacífico un 44.6 por ciento tiene trabajo permanente y un 55.4 por ciento no; en el Centro Norte un 51.1 por ciento tiene trabajo permanente y un 48.9 por ciento no.
Gráfico No. 2
El debate internacional actual señala que al problema de la falta de equidad global por el aumento de la pobreza y el aumento de la brecha entre ricos y pobres en el mundo, se agrega el problema de la falta de equidad por sexo ante la clara desventaja de la mujer en todo el entorno social en que se desenvuelve. El gráfico anterior en muy disiente para el caso de Nicaragua en el tema del empleo permanente por la desventaja para la mujer. Al analizarlo en el tiempo, según las ocho últimas encuestas realizadas entre agosto 96 y junio de 2001 por el IEN, encontramos que en términos netos (entre nuevos empleos generados y el incremento anual de la población económicamente activa que no encuentra trabajo) la tasa de desempleo abierto y subempleo (alrededor del 54%) se ha mantenido o lo que es lo mismo que la tasa de empleo permanente (alrededor del 48%) en términos netos no ha aumentado significativamente entre agosto 96, abril 97 y septiembre 98. En cambio la tasa de empleo sube 1.9% entre septiembre 98 y febrero 99, y en 3.8% entre febrero 99 y septiembre 99. Sin embargo ese aumento pudiera atribuirse al efecto de la cooperación externa para inversión pública en obras post Huracán Mitch o por las diferentes obras de infraestructura horizontal y vertical que se han realizado en el país, más que a una efectiva incidencia del crecimiento económico sobre la variable empleo. En la encuesta de febrero 2000 la tasa de empleo disminuye nuevamente en 4.4 puntos respecto a la encuesta de septiembre de 1999. En la encuesta actual la tasa de empleo permanente se mantiene prácticamente igual a la de febrero de 2000. La serie de tiempo muestra que con excepción de 1999 por las razones antes descritas, la tasa de empleo permanente prácticamente ha estado estancada alrededor del 48 por ciento (Ver gráfico No. 3).
Gráfico No. 3
La tendencia de la tasa de empleo permanente es casi constante (favorecida incluso por el fuerte flujo migratorio hacia Estados Unidos y Costa Rica que en ausencia de estas migraciones la tendencia de la tasa de empleo permanente sería hacia la baja). La excepción a la constante entonces se da en 1999 por el efecto inmediato de la cooperación externa para obras pos Mitch y las construcciones verticales principalmente de hoteles cuya fase ha culminado.
La economía ha tenido un crecimiento acumulado en alrededor del 33.3 por ciento entre 1994 a 2000, para un crecimiento promedio anual del 4.7% lo cual es positivo pero insuficiente porque no ha incidido favorablemente en hacer ascendente la tasa de empleo, esto es reflejo del mismo problema mundial en países que aplican las políticas de ajuste estructural; es decir, crecimiento económico que no va acompañado de crecimiento en la tasa de empleo (marginalidad en la generación de empleo señala la CEPAL). Los datos más recientes muestran que la economía creció el 4.3 por ciento en 2000 atribuible principalmente al flujo de recursos de la cooperación externa y a las remesas familiares del exterior. Estamos ante reducciones de producción, de la industria de la construcción, reducción de las ventas del sector comercio, alta tasa de no utilización de las tierras aptas para cultivo, en medio de medidas de shock útiles en el corto plazo y perjudiciales en el largo plazo, al volverse altamente contractivas. La inflación se sigue controlando a base de restricción monetaria en lugar de hacerlo por aumento de la oferta de bienes y servicios; las reservas internacionales se siguen constituyendo a base de más aumento de deuda interna y externa en lugar de hacerlo con aumento de la base exportadora. Todo ello explica en buena medida el estancamiento de la tasa de empleo permanente alrededor del 48%. Tales resultados en la economía son muy contradictorios y merece la atención hacia la redefinición de la política económica y de la fijación de políticas públicas vinculantes.
¿En que trabaja? Del 47.5 por ciento que dijo estar trabajando actualmente la mitad en un 50.5 por ciento trabaja por cuenta propia; un 46.3 por ciento como obrero / empleado y un 3.2 por ciento como dueño o patrón.
¿En qué situación se encuentran los que no trabajan en forma permanente o no trabajan del todo? Al 52.5 por ciento que dijo que no trabaja actualmente, se les preguntó en que situación se encuentran; así, un 28.7 por ciento se considera desempleado/a (15.2% del total de la encuesta); un 18.9 por ciento dijo que es estudiante; un 44.2 por ciento ama de casa; un 3.1.2 por ciento es jubilado/a; un 4.7 por ciento vive de ayuda; y un 0.5 por ciento mencionó otras situaciones. A partir de las preguntas sobre si trabaja actualmente y en qué situación se encuentran los que no trabajan se puede elaborar los datos de empleo, subempleo y desempleo. Como se puede apreciar en el gráfico No. 4, entre agosto de 1996 y septiembre de 1998, la tasa de empleo se mantuvo alrededor del 46.0 por ciento. La tasa de subempleo sube ligeramente y disminuye ligeramente la tasa de desempleo entre diciembre de 1997 y septiembre de 1998. En la encuesta de febrero de 1999 la tasa de empleo sube ligeramente en 1.9 por ciento y la de subempleo 0.8 por ciento, por disminución en la tasa de desempleo abierto de 2.7 por ciento. Ese aumento en la tasa de empleo en febrero de 1999 está en 1.2% en lo urbano y en lo rural 3.1%. En la encuesta de septiembre de 1999 sube nuevamente la tasa de empleo en 3.8 por ciento, mientras que la tasa de subempleo disminuye en 4.0 por ciento, mientras que la de desempleo abierto se mantiene. Dicha variación producida en las dos últimas encuestas observadas, es positiva, sin embargo, son cambios aún muy pequeños para hacer aumentos más significativos en la tasa de empleo.
En la encuesta actual de febrero del 2000 baja la tasa de empleo en 4.4 por ciento, mientras que la tasa de subempleo aumenta en 1.2 por ciento, y la tasa de desempleo abierto aumenta en 3.2 por ciento. En la encuesta de junio de 2001 se mantiene casi igual la tasa de empleo permanente, baja el subempleo y sube ligeramente el desempleo, aunque las variaciones son mínimas.
Gráfico No. 4
Adicional a la necesidad de mejorar la calidad del empleo, este gráfico muestra claramente cuan grande es la porción de la población económicamente activa que no tiene trabajo estable, que sumado al desempleo abierto, da como resultado que haya un 52.7 por ciento con problemas de empleo (desempleo y subempleo). El reto es tanto mejorar la calidad del empleo permanente como también hacer que el crecimiento económico haga reducir significativamente ese 52.7 por ciento de la población económicamente activa con problemas de empleo, que hace que haya un 31.5 por ciento que ha pensado salir del país en el último año en busca de empleos que la economía nicaragüenses no le puede dar respuesta, datos que se presentan en el siguiente capítulo.
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