| |||||||||||
|
|
Mis diálogos con Pedro Joaquín Chamorro Cardenal José Cuadra Vega
A la amistad entre Pedro y José. Entre Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y José Cuadra Vega, el esposo de doña Julia. De mi doña Julia inmortal, así como inmortal es el amor. Como inmortal es la memoria de Pedro Joaquín, lo mismo que su amor por Violeta, la doña Violeta que fue siempre la bienamada doña Julia de Pedro Joaquín, como si dijéramos. Y se producía así, el entrañable diálogo, lleno siempre de amistad y de cariño:
Y me iba entonces, luego de este diálogo corto pero entrañable, a pedirle a Pablo Antonio espacio para la publicación de mis «Poemas para Doña Julia», a quien Pedro le mandara siempre sus mejores saludos, pero a quien no habría de conocer jamás. Ahora, a tantos y tantos años de su cruento martirio se vuelve a repetir el mismo diálogo, solamente que esta vez en dimensión de eternidad. Adiós pues, señor don Pedro, desde aquí, desde las bombas de mecate que estallaron, certeras y mortales, para vengar tu muerte y hacer triunfar tu causa. Nuestra causa. Adiós pues, señor don Pedro Joaquín, adiós, desde los indios y las indias de tu amado y aguerrido Monimbó. Adiós Pedro Joaquín, desde tu sangre-sangre, desde tu arrojo heroico de barro y pólvora; adiós, desde la esquina de los escombros donde un día miserable! abatieron y desgarraron tus entrañas que eran, Pedro, las mismísimas y sangrantes entrañar de tu Novia Amante: NICARAGUA. Desde aquí, Pedro Joaquín. Desde allá, desde DIOS, desde la clara y radiante Eternidad de DIOS escucho una rara, una rara pero conocida voz que dice con extraños, angélicos acentos: Adiós pues, Don Josecito. Salúdeme a su Doña Julia. La Prensa, Enero 10/97 |
|
Send mail to grupoese@tmx.com.ni with questions or comments about
this web site.
|