Miércoles 03 de Enero del 2001-ED. N° 2,537 Año XXVI

Portada ] Sección ] Titulares de Hoy ] Ediciones Anteriores ] Nuestro Directorio ]

Salarios exorbitantes de los gobernantes de Nicaragua

ENCUESTAS DEL IEN 2000: Construcción de la gobernabilidad democrática en Nicaragua 2000

Lea: Gobernabilidad de Reformas Institucionales en Nicaragua

CORRUPCION AUMENTARA SI NO SE COMBATE CON HONESTIDAD

Reglamento de Etica Electroral

Lea el informe del Gobierno de Nicaragua ante el Grupo Consultivo 2000.
Edición Especial de XXV  Aniversario de Bolsa de Noticias
Conferencia Episcopal de Nicaragua
Nuevo: Rubén Darío, Francisca Sánchez, José Martí, José Santos Zelaya, Máximo Gómez y Arnoldo Alemán, juegan ajedrez
Somoza y Duvalier:: La caída de dos dinastías/  Miguel Franjul. 

fuego.gif (21280 bytes)

La situación volcánica en Nicaragua/ INETER puesto de observación. 2000

Managua 1972 - 2000

Ignacio Briones

Nacho1.jpg (3553 bytes)Los viejos managuas, aquellos que ya éramos adultos en 1972, recordamos las Navidades más tristes vividas por nuestra ciudad hace 28 años como consecuencia del sismo que el día 23 abatió la capital.

Para construir aquella ciudad se habían utilizado 41 años, contados desde el otro trágico sismo ocurrido en 1931. Y su desarrollo inspiró al poeta-músico Tino López Guerra para proclamar que la capital nicaragüense no tenía rival en la América Central. Y era cierto, nuestra Managua prácticamente fallecida en el 72, era una ciudad amable, solidaria, fraterna. Tanto los nacidos en ella como aquellos que se habían acogido a su regazo, habían trabajado intensamente en su reconstrucción.

El empeño por rehacerla produjo un hálito de compañerismo entre los vecinos. Entonces poco o nada se hablaba de lucha de clases, de sobre explotación del hombre por el hombre y las únicas demagogias que prevalecían se externaban entre los protagonistas políticos integrantes de los partidos antagónicos desde la Independencia. La mayoría de la población, clase media alta, media y baja, tenían claro que solamente mediante el trabajo podrían mejorar sus vidas. Y así lo hacían.

La Managua, anterior a 1972 vió crecer una pujante clase social que arrancaba desde los estratos más humildes y que para ese año ya se había convertido en una poderosa fuerza económica, cultural y social.

A la par de las edificaciones que fueron floreciendo al cursar de los años, en la ciudadanía se fue conformando una psicología de fraternidad. Esta venía heredada de épocas ancestrales, posiblemente desde la colonia.

Convertida en refugio seguro de los vecinos de otras ciudades que habían sido victimadas por las constantes guerras civiles, al ser designada capital de la República, Managua recibió el empuje de aquellas migraciones internas. Y juntos se dedicaron a hacer la bella ciudad que desplomó el terremoto del 31.

En 1972 prevalecía la solidaridad ciudadana como una conducta colectiva. Entonces nadie hablaba de "serruchadera de pisos", ni la lucha política por el poder se manifestaba con esos rasgos de guerra a muerte que tiene ahora. No obstante, en los períodos electorales, como en 1947, el fraude que produjo la presidencia del candidato Liberal Nacionalista Dr. Leonardo Argüello, vino a constituir un hito en la controversia por el poder. Después del golpe de estado perpetrado por Anastasio Somoza García contra Argüello, Nicaragua entró en otra etapa hasta llegar al fatídico 1979 del ascenso al poder el FSLN con toda su carga de revanchismo y venganza contra toda la sociedad nicaragüense.

II

El saldo trágico del terremoto de 1972, referido en cifras, se cuantificó entre 10 y 12 mil personas muertas y 20 mil heridos entre hombres, mujeres y niños.

Más de 250 mil personas fueron desplazadas.

Veintisiete kilómetros cuadrados de la ciudad fueron afectados, de los cuales 13 Km2 quedaron completamente destruidos y 14 Km2 seriamente dañados, incluyendo la mayor parte del alcantarillado de distribución de luz y agua, creando un total aproximadamente 7 millones de metros cúbicos de escombros.

Para ese entonces se calculaba que en Managua existían 70 mil viviendas, de las cuales 53 mil fueron destruídas o seriamente dañadas, o sea casi el 75% del total de viviendas. A un promedio de 6 habitantes por vivienda, significa que 318 mil personas se encontraron de la noche a la mañana sin habitación.

El 95% de los talleres y fábricas pequeñas de la ciudad fueron destruídas, así como 11 grandes fábricas. Aproximadamente el 80% de la producción industrial del país se encontraba en esta capital. Según un informe de la Cámara de Industria, el sismo afectó un 10% de la capacidad de producción industrial de la ciudad.

En Managua estaba concentrado el 60% de la actividad comercial del país. Al cuantificar los daños ocasionados a la actividad comercial del país, se calculó que un 90% quedó inutilizado.

El Gobierno perdió la mayor parte de los locales que albergaban las oficinas públicas, por otra parte, dijeron los informes, que debido a la situación en que quedó la administración pública, el Gobierno dejó de percibir unos 38.6 millones de dólares de ingresos fiscales aquel año de 1973.

El terremoto que está cumpliendo 28 años ocasionó el desempleo del 57% de la población económicamente activa o sean 51.700 cabezas de familia. A razón de 4.65 por cabeza de familia, el número de personas sobrevivientes afectadas por el desempleo alcanzó las 241 mil.

En 1972, Nicaragua había sido afectada por una de las sequías más fuertes de su historia. Este hecho determinó que el total de desocupados sobrepasó la anterior cifra.

El terremoto destruyó los 4 mejores hospitales del país, entre todos los cuales tenían en servicio un total de 1650 camas, las cuales se perdieron.

De 1.142 aulas disponibles para enseñanza primaria 720 quedaron destruídas. De 567 disponibles para enseñanza secundaria 391 quedaron igualmente destruídas. Las tres instituciones de educación superior que funcionaban en Managua (el Recinto Universitario Rubén Darío de la UNAN, la Universidad Centroamericana y la Universidad Politécnica, resultaron con graves daños.

Las pérdidas totales de infraestructura se estimaron en 162.1 millón de dólares y el monto total de las pérdidas, según un estudio del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) se estimó, en forma preliminar, en 844.8 millones de dólares.

En 1972 el decanato de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNAN lo ejercía el Licenciado Julio C. Vega, quien años después, en 1979 ocuparía la Dirección General de Ingresos de la República. Hombre estudioso, serio, científico elaboró uno de los trabajos más exhaustivos sobre la problemática nacional que se produjo a partir del 23 de diciembre del 72.

"La sequía y el terremoto, escribió Vega, sellaron con saldo rojo el resultado de muchos esfuerzos de producción realizado hasta aquel diciembre. La sequía significó baja producción agropecuaria, pérdida de capital en plantaciones permanentes, desocupación y hambre en la población campesina.

Esta situación de emergencia -ocasionada por la sequía- había pasado desapercibida para la mayor parte de los nicaragüenses, sobretodo para la población urbana del país. La expectativas alrededor de la sequía se limita a cuantificar las pérdidas de divisas, la escasez de producción agrícola y los síntomas de descomposición social que preocupaba por el exodo de campesinos a las ciudades.

La tragedia de miles de familias campesinas, que se encontraban al borde de un prolongado período de hambre, no fue objeto de mayor preocupación por parte de las autoridades. Vega señalaba tres razones: 1) La economía del país se consideraba capacitada para superar el problema de hambre). La pérdida de capital productivo en poblaciones permanentes no se apreciaba de inmediato y 3) El sacrificio se reducía a los incrementos esperados en la población, ya que las estructuras productivas estaban intactas hasta antes del sismo).

El terremoto, subrayaba el Lic. Vega, fue el que se encargó de producir una verdadera conmoción en todos los órdenes de la vida nacional. En el primer instante la preocupación se centró en los miles de capitalinos que de la noche a la mañana murieron o fueron lanzados a condiciones precarias de vida.

El terror, el hambre y un futuro incierto acapararon las mentes de los damnificados. Conjuntamente surgió o resurgió un profundo sentimiento de solidaridad entre el resto de la población. La Managua terremoteada recobró sus viejos hábitos de fraternidad entre la población. Millares de ejemplos podrían citarse.

Esta fraternidad sufrió una sensible baja a partir de 1979 y se prolonga hasta la fecha.

III

De las ruinas y las cenizas de 1972 ha surgido la Nueva Managua del Tercer milenio que se empezó a reconstruir en 1990 bajo la administración alcaldicia de Arnoldo Alemán. Esta Managua con espacios esplendoros que hoy tenemos; pero que todavía demanda soluciones para el resto de los pobladores, como fácilmente puede comprobarse.

Managua 1972 - 2000

Usted es el visitante número

Desde 10/Ene/2000

Asociados con

mundolatinocom.gif (4185 bytes)

Lea: Una misión noble (historia de la Cruzada de Alfabetización en Nicaragua

 

Portada ] Sección ] Resultados Electorales paradójicos ] El drama humano y laboral de los nicaragüenses en Costa Rica ] [ Managua 1972 - 2000 ]

Portada ] Sección ]

Navidad.jpg (70407 bytes)

arbolito2.jpg (24224 bytes)

anitodos.gif (8674 bytes)

tithuman.gif (2178 bytes)  Derechos Humanos para los niños

rightshead.gif (1499 bytes)

Declaración Universal

BolsaElec.gif (26796 bytes)

Haga su búsqueda


EDICIONES ANTERIORES

[Bolsa de Noticias] [Bolsa de Mujeres] [Grupoese] ]Bolsa Médica [Bolsa Cultural]

Directora General: Licenciada  María Elsa Suárez García
Sitio web a cargo de Paúl Suárez García
Actualización Web Adonis Vallejos
SUSCRIBASE A BOLSA DE NOTICIAS
Colonia Centroamérica L#852, Managua, Nicaragua. Fax: (00 - 505) - 2-77-49-31 Teléfono: (00-505) - 2-70-05-46 Apartado Postal: VF-90, Managua.
Send mail to grupoese@tmx.com.ni with questions or comments about this web site.
Copyright © 2000 Bolsa de Noticias
Last modified: Enero 02, 2001