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Xanthis
Suárez
Mayo que culmina con el Día de la Madre, es un mes que empieza con la celebración del Día Internacional del Trabajo, cuando hubo mujeres que ofrendaron sus vidas; es el mes de las reinvindicaciones por el empleo digno; por la unidad de la familia, por la solidaridad con las personas que conviven con el VIH/SIDA, por la Salud de la Mujer. Mayo es un mes intenso, el mes de la lucha por vivir, es también de oraciones a la Virgen como lo es del Labrador, cuando empiezan las lluvias y productoras y productores empiezan la siembra, comienzan una nueva etapa en su labor, es mes de la fertilidad. Mayo 2000, en Nicaragua ha sido un mes caliente, tal vez por la víspera de las lluvias, pero más bien por la sangre que nos corre por las venas. Caliente porque hemos presenciado un intenso debate entre quienes se creen con toda la razón del mundo para decidir cómo, porqué, cuándo, dónde y hasta cuándo, la mujer debe dar a luz. Un debate en el que BOLSA DE MUJERES se apunta a un Sí por la Vida, a un NO rotundo a que existan más muertes maternas, a una esperanza firme de que algún día entenderemos que en la búsqueda de eliminar causas y no efectos, de consensos y de puntos que nos unen es que podremos sacar adelante a Nicaragua, a la Nicaragua diferente que deseamos para esos y esas criaturas que queremos vengan al mundo a costa de lo que sea, muchas veces sin importarnos el dolor que ello conlleva. Ya lo dijimos una vez, necesitamos una tregua por la vida. A quienes están en ese debate, ojalá y la Virgen les ilumine para que lejos de fanatismos de cualquier clase, les permita tomar decisiones sobre la base de sus responsabilidades estatales y no individuales, como deberán tenerla en uno más de los casos que llegan a sus manos y que ponen en entredicho la honorabilidad de nuestro parlamento nacional, tal ha sido el bochornoso suceso protagonizado por el diputado que -ya ni sabemos como se llama- se dio el lujo, a sólo poco del Día Internacional de la Familia, de negar a sus hijas y quiso escapar a su responsabilidad anunciando a los cuatro vientos su "suicidio físico", y todo seguramente porque ya no podía soportar su "suicidio político". Caliente, caliente, ha sido el mes en que se disparan arponazos de un lado para otro, a pesar de que este ha sido mes de reflexión patriótica obligada cuando continúan las amenazas de seguir perdiendo nuestro territorio y continuar observando como se lesiona nuestra soberanía; los actos de corrupción en diferentes niveles del país no paran y el narcotráfico se aprovecha; y aunque no queremos que Colombia lesione nuestra nación, todo parece indicar que la "Narco-colombianización" llega para apoderarse del territorio nacional y tenemos que lamentar y ver con impotencia entonces como en Siuna, han sido vejadas, ultrajadas, y violadas más de media docena de mujeres como ayer lo fueron antes las "Mujeres del Cuá", por grupos de hombres armados que poco saben y poco quieren saber de lo que ocurre en la capital o en cualquiera de nuestras ciudades "del Pacífico". Bien por quienes hacen desde sus distintos espacios y cargos, los esfuerzos por cumplir con metas que conduzcan al país a no estancarse, a seguir avanzando aún en medio de la falta de credibilidad ante la comunidad internacional que provocan los actos de uno que otro funcionario nicaragüense a quienes ojalá sancionen efectivamente, pues no es justo, que después de tanto dolor y sacrificio que registra nuestra historia, sigamos sin rumbo cierto. BOLSA DE MUJERES, expresa en esta edición su SALUDO de corazón a las madres nicaragüenses, que todos los días enfrentan la pobreza y extrema pobreza, a las madres que aún en su fragilidad de adolescentes, debieron dar a luz, razón por la que seguramente la Virgen les cubrirá con su manto y protegerá; saludos a las madres que todos los días tienen que enfrentarse al irrespeto, a la violencia dentro de su hogar pero que ya llegará el día en que les toque romper el silencio; saludos a las madres que sufren hoy por sus hijos o hijas a quienes ven con impotencia andar por el camino incorrecto y destructivo de las drogas, el alcohol y/o la prostitución; saludos a las madres orgullosas de sus hijos e hijas que son ejemplo de estudiantes, de trabajadores, de profesionales. Saludos a las madres que han sabido conducir a sus hijas e hijos con discapacidad; a las madres, mamás, que mañana, tarde y noche, trabajan con honradez en los más rudos y difíciles trabajos en una zona franca, con la esperanza de que con lo poco que ganan, aún así, podrán ver a sus hijas e hijos, formados en la escuela y Dios quiera, en un oficio o profesión. En fin, un abrazo y saludo para las madres, mamás, que perdieron a sus hijos pero no la esperanza por la que murieron o no pudieron vivir más. Felicidades a mi querida abuelita que hoy engalana la portada de Bolsa de Mujeres y que a sus 95 años, sigue siendo la mejor consejera de sus hijas e hijo, ahora de sus nietas y nietos; felicidades a mi madre que orgullosa hoy observa con alegría, en sus tres hijas y cuatro hijos, la cosecha de sus sacrificios de madre que también supo de sufrimientos. A las madres solteras, a las madres de todas las edades, ocupaciones, profesionales, niveles económicos, condición social, a todas las madres por el norte y sur de Nicaragua, en el este y oeste, BOLSA DE MUJERES y yo les decimos, nos desmayen, no se sientan nunca vencidas, cuando hayan tropiezos son altos del camino para re-emprenderla de nuevo. Las madres nicaragüenses que sabemos de amor, de dolor y esperanza, podemos ser faro que guíe y oriente a Nicaragua, nuestra amada Madre Patria. Felicidades madres de Nicaragua
Managua, 30 de mayo del 2000.
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