Mil y una razones Para ejercitarse
La buena salud, el peso ideal, encontrarse ágil, así
como mantenerse joven y activa o activo, son aspiraciones de cualquier
persona. Según algunos médicos, el conocido aforismo "quien
mueve las piernas mueve el corazón", es un hecho que hay que tomar
muy en cuenta para tener una buena calidad de vida.
(Ileana Recinos) |
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Cualquier edad es indicada para realizar ejercicio físico o iniciar
una actividad deportiva. Sin embargo, a medida que crecemos hay que adaptar
esfuerzo a nuestras posibilidades y capacidad física. Mantenerse
activo proporciona mejor aspecto, así como imagen y actitud más
juveniles, dice Jannete Rubio, instructora de aeróbicos.
Según el cardiólogo José Adalberto Mérida,
los efectos del ejercicio sobre el organismo son siempre saludables, sobre
todo si se realiza sin forzar en exceso, aumentando de forma progresiva
su intensidad y duración.
.Incide de forma beneficiosa en el aparato cardiovascular y sobre los pulmones,
aumentando el rendimiento cardíaco y mejorando la capacidad pulmonar.
.Estimula la producción de tejido óseo, interviniendo
en la prevención de la osteoporosis y en la profilaxis de los dolores
de espalda y cuello.
.Ayuda a controlar el sobrepeso, colaborando con las dietas adecuadas
a mantener los niveles ideales.
.Mejora la fuerza y el tono muscular.
.Beneficia el estado de ánimo, pues despeja la mente y proporciona
relajación y buen humor,
.Ayuda a controlar las cifras de tensión arterial y de colesterol.
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Sobrepeso excesivo y obesidad
El especialista manifiesta que estos son factores que sobrecargan el trabajo
del corazón y favorecen la aparición de otras alteraciones
orgánicas funcionales que perjudican su funcionamiento, la práctica
habitual y cotidiana de alguna actividad deportiva es una buena medida
para prevenir las enfermedades cardíacas y mantener un corazón
sano.
La nutricionista Ana Cristina Hernández, asegura que cuando se
hace ejercicio físico, el apetito generalmente aumenta, pero hay
que ser cuidadosos con las comidas y estar bien informados para no ingerir
alimentos que perjudiquen o anulen los beneficios obtenidos con la actividad
deportiva; por ello, propone las siguientes recomendaciones:
.No ingiera comida abundante. Deje pasar por lo menos dos horas de intervalo
entre la comida y el ejercicio.
.Consuma alimentos formados por azúcares (hidratos de carbono)
que proporcionan mayor energía muscular; de absorción lenta
(cereales, pasta) y que contengan menor cantidad de grasa posible.
.Las comidas previas al ejercicio deben ser lo más ligera posible,
Sobrecargar el estómago y el sistema circulatorio perjudica el rendimiento
y disminuye resistencia.
.Beba líquidos abundantes, aunque no tenga sed. Prevenir la pérdida
de éstos y electrolitos es favorecer la actividad muscular respiratoria.
Una vez realizado el ejercicio físico es conveniente dejar el organismo
en reposo, No coma inmediatamente, ya que el sistema cardiorrespiratorio
necesita un tiempo para recuperarse, afirma Hernández, y explica
que las comidas posteriores deben aportar los materiales nutrititvos que
restituyen el glucógeno gastado durante la actividad y que restituyan
los líquidos, minerales y proteínas utilizados.
Hernández comenta que se debe restablecer la normalidad orgánica
y el equilibrio interno evitando que los órganos y sistemas que
han intervenido en el esfuerzo reciban otra sobrecarga.
Los menús deben estar formados por alimentos de fácil
digestión, con una cantidad de calorías equivalentes al gasto
efectuado y con abundante cantidad de líquidos y sales minerales,
subraya.
Durante el ejercicio, la pérdida de agua y sales minerales por la
sudoración es evidente, dice Rubio, quien explica que es imprescindible
mantener el organismo en buen estado de hidratación, para lo cual
se debe tomar líquidos, sobre todo si la intensidad de la actividad
es fuerte y la temperatura ambiental es elevada. De acuerdo con Hernández,
las características adecuadas del líquido que debe beberse
para reponer las sustancias gastadas son las siguientes:
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. Que contenga glucosa o concentraciones no superiores a un 5%.
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.Que la concentración de sales minerales (sodio, potasio, cloro)
sea baja.
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-Que esté por debajo de la temperatura corporal, pero no excesivamente
fría.
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