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El Voto Secreto en la Convención Joaquín Absalón Pastora Los liberales principistas cuyos criterios no dependen de la tenencia temporal de un cargo público o de lo que es conocido popularmente como "hueso", estamos absolutamente de acuerdo con que la evolución de la democracia nicaragüense permita el "voto secreto" para elegir a los pre-candidatos inscritos oficialmente para aspirar a ser en el futuro la primera autoridad de la nación, derecho que le compete a cualquier nicaragüense. Conociendo que el procedimiento está reglamentado en el Partido Liberal Constitucionalista para elegir a su candidato presidencial con el dictamen irreprochable de la conciencia en la urna solitaria, cabe asegurar - si eso es un hecho y no un disfraz que los convencionales del PLC con cargos públicos no tendrán temor alguno de perderlos por no haberse pronunciado en favor del candidato de la consiga o del "dedazo", término aplicado para el que disfrute de todas las complacencias del actual líder del liberalismo constitucionalista. Para decir verdad éste a pesar del deterioro de su popularidad sigue llamándose Arnoldo Alemán Lacayo. Hemos estado atentos a la inscripción de los pre-candidatos y el único caso - la excepción - en cuanto a la soberanía de criterio, ha sido la del doctor José Rizo, quien expresó en su discurso que se inscribía "bajo protesta". Ninguno de los otros aspirantes expuso con esa vehemencia sus temores sobre algo que pudiera ocurrir. Para nadie es un secreto que en determinado tiempo el Dr. José Rizo adquirió la ciudadanía chilena en una época en que para proteger y salvaguardar los derechos humanos fácilmente vulnerables en el exilio, había que recurir a ese triste expediente pero con la mirada puesta en la recuperación de la auténtica y primigenia nacionalidad, meta a la cual llegó el Dr. José Rizo una vez que estaban establecidas las condiciones para ser beneficiario del derecho de recuperar su identidad. Efectivamente el parámetro estaba dado cuando Nicaragua volviendo por sus fueros de República se reinsertó en el concierto de las naciones pacíficas, libres y democráticas no dependiendo del estilo totalitarista en que la había sumido los aspirantes a convertirla "no en una nueva República, sino que en una segunda Cuba". Tanto Rizo como Alvarado y otros dirigentes políticos como el propio primer asesor del doctor Arnoldo Alemán, se vieron envueltos por esa alteración de la procedencia original. Pero se dió un antecedente: el caso del doctor Alvarado quien como es del conocimeinto público fue recipiendario de las señas para emigrar de su partido, tomar otros rumbos y ser finalmente el fundador de otra corriente que aspira a tener sellos legales conforme los mandatos del Consejo Supremo Electoral con el "cajonero" membrete de Partido Liberal Democrático. El caso es que algunos sectores nublados por la pasión ego centrista y servilista pretende establecer simetría con otros correligionarios liberales que por circunstancias anotadas renunciaron a su ciudadanía. Y aunque no faltan opinantes inclinados a creer en la opción de sostenerla en tierras extrañas, nosotros desde los linderos de la observación les responderíamos con una frase esculpida por la filosofía de la calle "no es lo mismo verla venir que platicar con ella". Alvarado nunca podrá ser candidato a la presidencia de la República mientras no pruebe que la renuncia a la ciudadanía norteamericana apareció en letras de molde en LA GACETA, diario oficial del gobierno de Nicaragua. En el caso de Rizo - si lo recurrente es el perfeccionismo legal todas sus diligencias para comprobar su renuncia están claras por cuanto esta aparece en LA GACETA del 2 de mayo de mil novecientos noventa y cuatro en la cual hace dimisión de la chilena y recuperación de la nicaragüense. Una reiteración de la renuncia y de la recuperación se da con claridad en LA GACETA del nueve de mayo del dos mil. Rizo fue inhabilitado en mil novecientos noventa y seis por el Consejo Supremo Electoral porque habiendo renunciado en mil novecientos noventa y cuatro, solo distaban dos años para satisfacer sus plenos derechos de participar como candidato a cargo de elección popular. Pero ahora los tiempos son otros; le rasgamos el velo al año dos mil uno. La inscripción fue "bajo protesta" y eso fue lo que llamó la atención porque Rizo ha demostrado poseer criterio de "libre pensador" constructivo y puede ser esa una de las razones por las cuales algunos sectores pretenden sacarlo del juego poniéndolo en el mismo costal de Alvarado, valiéndose de las artimañas que no caben en estos tiempos proclives a la madurez, a la comprensión de las circunstancia y a al desvanecimiento de ortodoxias desfasadas de corte formalmente puritano. Solo por tener el mérito de lucir criterio propio y capacidad de discutir dentro de la cúpula con el fundamento de su razón. Queremos "los liberales sin partido" como lo es el autor de este artículo que todo sea producto de la presunción o de la suposición porque el día que a un aspirante se le corte la cabeza por expresar sus ideas por el bien de la ideología liberal, ese día se habrá reincidido en la mala interpretación de una tesis histórica que por ser paradigma de la libertad, jamás dejará se estar de moda. Esperamos que la protesta esgrimida en el acto de la inscripción quede guardada en la gaveta correligionaria y solo haya sido una vacuna que era necesario tomar para evitar conflictos perjudiciales. |
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