| Opinión Opciones Políticas
Julio Ignacio Cardoze
DIALOGO: no tiene sentido un diálogo
ahora, con un gobierno terminando, y el país entrando en período electoral. En cualquier
parte, un compromiso nacional, se hace con las autoridades electas, o que toman posesión.
Si el compromiso nacional que se busca es serio, debe ser a largo plazo, y si el gobierno
de Alemán y el PLC termina el año que viene, y lo comprometido no está en el programa
del nuevo gobierno, nada tendrá sentido, y lo comprometido no esta en el programa del
nuevo gobierno, nada tendrá sentido. Arnoldo, sin discurso; ni razón; ni credibilidad,
ha invitado, obligado por compromisos en Washington, pero me preguntó, que voluntad
podrá tener, cuando primero hablo de diálogo, después dijo que no lo haría, para a
última hora convocarlo.
Por otro lado, que prueba a dado
Alemán de corregirse? a esta altura en Nicaragua ya no hay nada que hacer vía plática,
y si no veamos; 1) Hizo pacto secreto con sandinistas, cuyos alcances todavía
desconocemos; 2) Cambio de forma arbitraria, la Constitución y Leyes Electorales; 3)
llegar y arbitrariamente inhibió a Pedro Solórzano; 4) Como resultado del pacto
inhibieron a Carlos Guadamuz; 5) Se repartieron a gusto y antojo la Contraloría, La Corte
Suprema de Justicia, El Tribunal Electoral, y manipulan la asamblea; 6) pretende inhibir
con abusos, a José Antonio Alvarado, a quien exigen cosas que no están en nuestras
leyes; 7) Apenas la semana pasada ha manifestado la Contraloría y obstaculizado la
justicia; 8) Acaban de sacar de circulación al MDN, y posiblemente al PLN, y ahora con la
cara fresca, dice, vamos a un diálogo sin condiciones, ¡es el colmo!
El único que tiene que ganar es
Alemán, y si se descuidan los asistentes, puede resultar una constituyente que le
garantice extensión de su período. Además el diálogo, al mismo tiempo, que una
campaña electoral, será factor de distracción para la misma.
Después de todas las arbitrariedades
que han hecho Arnoldo, ir a un diálogo con el, es como que, el "Bruto y Jayan"
del barrio, le haya dado a usted; un garrotazo en la cabeza; lo haya revolcado; y lo haya
partido en el suelo por la mañana, y por la noche, salgan los dos juntos a comerse un
helado. Y de los sandinistas, ni confiar en ellos, porque cada vez dicen que no harán
algo, es para tantear que pasa, y al final ellos entraran, y se repartirán en grande con
el PLC, con la bendición de todos los asistentes.
JOSE ANTONIO ALVARADO; he analizado la
situación política de J.A.A.
escuchando la opinión del público,
liberales y no liberales, y una mayoría grande coincide en que, dentro del PLC, estará
limitado y sin libertad de movilización fuera de los parámetros permitidos por la
disciplina partidaria, y por la convención, compuesta en un porcentaje grande, por
empleados públicos, bajo el control férreo del Alemán.
Así ha sido en la historia política
de Nicaragua. En el liberalismo, tenemos a José Madriz, en tiempos de Zelaya, que hasta
se tuvo que exilar en El Salvador, y cuando volvió, se plegó a Zelaya, solo para ser
testigo de su caída y del liberalismo. En tiempos de Somoza García, en 1936, don
Leonardo Arguello, tuvo que salirse del PLN, y fundar el PLC, para correr en las
elecciones. En tiempos de Luis Somoza, cuando Julio Quintana perdió en la convención de
León y se retiro disgustado, aun con toda su popularidad no pudo con el control de los
Somozas sobre el PLN y salió al "Exilio", como embajador en Francia, para
regresar, como José Mariz, y ser testigo de la caída del presidente y del PLN. Y Ramiro
Sacasa, con todo su poder político, en tiempos del General Somoza Debayle, no pudo
permanecer en el PLN, y se mantuvo dentro del liberalismo, pero en un movimiento separado,
constitucionalista, que triunfo a largo plazo.
Teníamos en consideración las
tendencias políticas modernas, que los partidos y las ideologías, cada vez son menos
decisivas en política, porque son los proyectos, los "Issues", lo que despierta
el interés de los pueblos en estos tiempos; más el factor de nuestra cultura
"caudillista" en la que es importante la personalidad del dirigente, me
atrevería a decir, que talvez a José Antonio, le convendría salirse del PLC, y
organizar su propio movimiento político con vista a una candidatura presidencial futura.
José Antonio es joven y además creo que no tiene nada que hacer en un PLC, cuyos
directivos le han vuelto las espaldas, sin dignidad y sumisos al cacique.
El "timing" es bueno, el
desprestigio del PLC y su dirigencia; la imagen gastada y sin proyección del sandinismo;
y el cansancio de la ciudadanía, de los partidos políticos existentes, pudieran ser una
buena oportunidad para quien proyecte una nueva imagen y ofrezca una nueva alternativa.
Creo que vale la pena correr el riesgo.
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