YOYAVOY
POR. JOAQUIN ABSALON PASTORA
Luis Angel
Berrios (Yo - ya - voy)
Proclamarse "Yo - ya voy"
es una actitud colindante con la acción, es una carrera sobre la creación, opuesta de la
inercia.
Luis Angel Berrios (Yo - ya voy)
luce el ameno colorido del humorismo con los matices del sentido múltiple. La lengua es
su fuente pródiga. "Yo - ya - Voy" no se queda atrapado en el éxtasis o la
cómoda fricción de hacer pasos en el camino. Dice que va sin poner límites de tiempo o
disiparse en la aventura calculista. Simplemente dice que va con los resortes presurosos
de la vocación por el encanto de la risa, gestualidad sonora de la felicidad privada y
pública que no siendo material es jovial concesión del espíritu, hechura graciosa del
alma.
Yo - ya - Voy en un instante alza el
vuelo, es ya - yendo ya - y no mañana. Si todos los nicaragüenses premiásemos con la
voluntad la iniciativa dinámica de esa jocosa secreción, tendríamos a un
"chorro" de manifestantes con la consigna de la carcajada, haciendo competencia
al otro "chorro" de manifestantes agrios que ponen la cara como la de los
guardias cuando dibujan el signo de su protesta. No es acaso más explosivo tirarse una
carcajada en el epicentro del drama?
Yo recuerdo cuando los apagones de
luz silenciaban el micrófono donde hablaba con propósitos seriosos que cuando me
decían...no hay luz, me tiraba una carcajada y decía a los demás que también se la
tiraran en extravagante señal de epidémica protesta. Y se vive más cuando se ríe ante
la adversidad. Luego me iba a casa exento del rictus de la frustración.
Cuando el poeta Oscar Pérez
Valdivia hacía el entramado de su sátira, riente caminante sobre espinas, se desplomaba
la rutina de la negación. Por eso me gusta el almibar de la caricatura sobre la hiel del
editorial.
De ahí que refiriéndolo a la
columna en "Joda inofensiva" nos gusta el estilo de "Yo - ya - voy",
nunca sometido a las asperezas de la mediocridad de donde emana tanta procaz estulticia.
Lo llamativo - en la férula de la forma - que en literatura es cautivante, es la
facilidad expresiva con que Yo - ya- Voy aprovecha las licencias que el idioma concede al
humorista. De esa manera traza y sin postergaciones, metáforas que pueden alcanzar en el
poema sátiro con lo cual se revela en la feria de las frases proponiendo estrofas que
llevan la euritmia del verso, incrustado a veces en los bordes de la cruz. Cuántos de
ellos hemos descubierto en esas líneas escritas casi siempre con una doble presión: La
presión del tiempo y la presión de su quebrantado estado de salud.
El estado de salud de Yo ya Voy -
está perseguido por el surgimiento y resurgimiento de alguna dolencia. Me duele la
cabeza, me duele todo me dijo una vez cuando lo vi con la mirada postrada en la
computadora, en "Bolsa de Noticias".
Y así con saldo en el presupuesto
de la cefalalgia, tan complicado e impredecible para cualquier economista de la naturaleza
humana, "Yo - ya voy" - no deja de visitarnos todas las mañanas, porque para
ser sincero, yo soy el primero que recibe su visita cada vez que aparece en "Bolsa de
Noticias".
Yo - ya voy dirime pues la constante
acidez penal sufrida por los nicaragüenses con dosis saludables de alegre especulación y
a veces de seria cátedra contra políticos que no pretendiendo ser payasos, efectivamente
se convierten en payasos, con lo cual hacen insana e inmoral competencia a los
auténticos, y profesionales payasos de la carpa legítima.
Pero no desvanece a pesar de las
excepciones, el empeño de ponerle miela la densidad de la amargura cuyo efecto se diluye
cuando recibe la sugerencia de una sonrisa. No todas las mañanas están adornadas por el
santo silbido de los pájaros.
Desgraciadamente al abrir las
páginas de los medios escritos lo que encuentra la estricta fusión de los sentidos es el
rumbo para presagiar el resto de un día no grato, por cualquier cosa fatal que pueda
presentirse: La invalorable patria que poniéndose al reves del paraíso entrega su
follaje - sin quererlo a las irracionales características de la selva: Crímenes,
violaciones, orgías "decapitantes". Y eso es así porque el medio hace uso del
inodoro destino de reproducir las realidad.
Pero en Yo - ya - voy, la causa es
diferente. El va pero para contar la historia diciendo con inaudita y filosófica
sinceridad que son "Medias verdades y Medias mentiras" con lo cual deja en
espasmódica reacción a cualquier lector común que no haya digerido su atrevida y
cáustica dudalidad. Qué es media mentira y que es media verdad.
Algunos desmesurados conceptualistas
del término exacto lo han combatido señalando irresponsabilidad en el acto de ser medio
mentiroso y medio verdadero.
Víctimas profanas de la rigidez, no
han entendido la hondura del mensaje. Nadie es dueño de la verdad absoluta, ni nadie es
dueño de la mentira absoluta. Entonces?
Una vez me entrevistó para "La
Semana Cómica" en una página dedicada al personaje de la semana. Le dije: "Y
quien soy yo para ser figurín de tu página.
Precisamente por eso quiero
entrevistarte para que me hables no de política, sino de música y de comilonas, y de la
cepa de tu barroquismo. Yo - ya Voy llegó rápido, oímos cantos sincopados de la
medularidad clásica y se produjo la entrevista que desdichadamente no guardo por ser yo
un indisciplinado cultor de la cátedra del archivo, ese espejo de la vida en el cual uno
puede verse tantas veces.
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