COSAS
VISTAS Y LEIDAS....
Por el Cronista
Definitivamente
que LENGUA, boletín de la Academia Nicaragüense de Lengua dirigido por Jorge Eduardo
Arellano, se ha constituido con los 22 números de su segunda época, en una de las
mejores revistas o publicaciones periódicas del país. Pese a que su objetivo, como
órgano de una institución centrada fundamentalmente en el estudio, la observación y la
regimentación de lenguaje y el habla, en esta revista se le ha dado espacio a la más
diversas expresiones literarias del país, incluyendo por supuesto el estudio de la
literatura y las reseñas y notas sobre libros.
No cabe duda que esta revista,
animada por el gran polígrafo Jorge Eduardo Arellano, sub-director de la Academia, le ha
dado vida a esta institución aparentemente caduca y fundada bajo la sombra de un
espíritu conservador e integrista. Al respecto, hay que mencionar que últimamente han
ingresado a esa institución elementos jóvenes como Pedro Xavier Solís y Carlos Alemán
Ocampo (Julio Valle Castillo es el próximo) que contribuirán a la renovación de la
misma. O sea que el alcance de esta publicación va más allá que la de un simple
boletín reducido a la cobertura de las actividades puramente académicas.
Este número 22 (Mayo, 2000) es
prueba palpable de lo dicho: aparte de la reseña de la ceremonia de recibimiento como
Miembros Honorarios de la Academia a los académicos y humanistas españoles Gregorio
Salvador y Humberto López Morales, la revista incluye sendos estudios sobre dos
importantes novelas recientemente aparecidas en nuestro país: Requien en Castilla del oro
de Julio Valle Castillo, y La casa de los Mondragón de la escritora leonesa Gloria Elena
Espinoza... Una muestra de la última poesía de Eduardo Zepeda Henriquez, ensayos de
Carlos Tunermann sobre Octavio Robleto, de René Sandino Arguello sobre la novela
histórica Doña Damiana de Enrique Alvarado, un estudio de Róger Matus Lazo sobre la
motivación y la creación en el habla nicaragüense.
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