RONDA
JUDICIAL
Mario A. Zelaya
La jueza de Distrito del Crimen de
Jinoteg,a doctora Adriana Molina, programó para el 3 de abril próximo la realización
del jurado de conciencia que conocerá del caso de rapto y violación cometido
presuntamente por el ciudadano jinotegano César Zeledón Montenegro, en perjuicio de
Felícitas Gil Barraza, de 13 años de edad y de origen mexicano. Esta menor fue traída
desde Nogales Sonora, México, bajo engaños hasta el departamento de Jinotega, donde
supuestamente se consumó la violación, según dictamen médico- legal.
El procesado tiene como abogado
defensor al doctor Reynaldo Averruz Calderón, negando naturalmente los cargos que se le
imputan. Zeledón Montenegro por órdenes de la jueza Molina fue examinado por el forense,
Andrés Altamirano, quien dictaminó que puede permanecer en la cárcel puesto que su
estado de salud no es grave, ni la hipertención pone en peligro su vida. En su
declaración, el procesado refiere que trajo a la menor con consentimiento de la madre,
señora Blanca Olivas Alvarez Gil.
A la vez, la señora Alvarez Gil, en
una declaración rendida ante el señor Ramón Luján Sainz, contralor Municipal del
Ayuntamiento de Nogales, expresa que Zeledón Montenegro abusó de la inocencia y la
confianza que le tuvieron en su casa, ya que siempre hablaba de Dios, embaucando a su
hija, sin tomar en cuenta que en ese momento tenía sólo 12 años de edad. Agrega que la
anduvo de paseo por la ciudad de Tapachula, Chiapas, aclarando que como madre sería
incapaz de vender a su hija.
Manifiesta la señora Alvarez Gil,
que ella desde un primer momento planteó el secuestro de su hija. Por su parte la señora
Gionayra García, en su declaración apunta que el procesado no maltrataba a la menor, ni
le exigía que vistiera de varón, ni que se peloneara. A esto se añada que Zeledón
Montenegro la identificaba como su hija.
Ambos se conocieron en una
gasolinera en México, donde la niña vendía gaseosas y limpiaba vidrios de carros. La
infante nació el 18 de noviembre de 1986 en México y al parecer ha retornado a ese
país, puesto que el embajador azteca, Ricardo Galán, solicitó a la Juez su salida, a lo
que la doctora Molina accedió. En Matagalpa, el Ministerio de la Familia tuvo a la niña
bajo su protección.
"De forma fría y cruel
privaron de la vida al señor Victor Manuel Cruz Almendarez, de oficio mecánico, conocido
popularmente con el mote de "Covija" y activo militante del FSLN". Así
reza la acusación criminal que ante el Juzgado de Distrito del Crimen de Jinotega
interpuso la señora María Rojas Jarquín, auxiliar del laboratorio y esposa del hoy
occiso, quien dejó en la orfandad a 2 hijos.
El 9 de enero pasado ocurrieron los
hechos en las afueras de la discotec Jaspe Oriental, en donde José Aristides Castro
Chavarría, Lenín Castro Chavarría y Alvaro José Herrera Montenegro, utilizando cadenas
metálicas, punta pies y otros objetos como piedras, golpearon de forma directa a Manuel
Cruz Almendarez, que ese mismo día falleció en el hospital de Jinotega. El jurado de
conciencia que conocerá de este proceso se efectuará el 29 de marzo próximo.
El abogado Francisco Ramón
Montenegro García, está representando a la señora Rojas Jarquín, mientras que el
doctor Mario Manuel Ubeda Montenegro, representa al indiciado. El abogado Ubeda
Montenegro, promovió un incidente de nulidad, pero la jueza Adriana Molina Fajardo
determinó que se continuara la tramitación de la causa a fin de que sea sometida a
conocimiento del tribunal de jurados.
*** El prófugo de la justicia
Vicente Pérez Blandón y Alexis Muñoz, fueron asesinados con una pistola Makarov por
Alvaro Zamora Picado y Pablo Emilio Hernández Tinoco, en la Comarca los Bañaderos, del
municipio de Yalí, departamento de Jinotega. A 15 años de prisión había sido condenado
Pérez Blandón por el asesinato de Leonel López Garmendia, pero fue puesto en libertad
por prescripción médica y no había vuelto al Juzgado a reportarse semanalmente.
En el expediente se acompaña carta
extendida por el sacerdote Miguel Angel Vásquez, cura párroco de San Sebastián de
Yalí, haciendo constar que conoce desde hace años a la familia de Agustín Zamora
Blandón, padre de Alvaro José Zamora Picado, advirtiendo que toda esta familia ha sido
de costumbres conservadoras en lo que respecta a las creencias religiosas y por ende de
conductas enmarcadas dentro de sus principios morales.
El guía religioso pidió a la jueza
doctora Molina Fajardo que "ojalá los resultados sean favorables" para el hoy
detenido". También existen constancias de buena conducta del diputado Leonidas
Centeno Rivera y la Federación Municipal de Béisbol de Yalí, puesto que Zamora
participaba en la Liga Campesina Mayor A. El abogado Oscar López Zelaya es el defensor de
Zamora Picado.
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