Lucía
Salvo
Julio Ignacio Cardoze
Mucho se menciona últimamente a Lucía
Salvo en los círculos políticos.
Lucía es un Asset para cualquier
organización y además es digno de elogiar que una mujer empresaria de su calidad, asuma
su responsabilidad cívica-política, en un país donde son muy pocos los empresarios que
lo hacen. Bravo!
Hablando de política Lucía es un
perfecto candidato para cualquier cargo electivo por múltiples razones.
Es mujer y no podemos olvidar que el
censo dice que un porcentaje mayoritario de la población nicaragüense son del sexo
femenino.
Es liberal, tiene prestigio bien
ganado, y el liberalismo representa tradicionalmente una mayoría respetable en la
nación. La familia de Lucía merece el respeto de todos. Su padre Don Mario Salvo, hizo
su fortuna con su esfuerzo personal. Es de los pioneros de la Industria Nicaragüense que
ha dado trabajo a centenares de familias. Cuando le hizo falta una máquina o un repuesto
para su industria, ahorró divisas al país, fabricándolas en sus propios talleres.
La familia de Lucía en todos los
tiempos y épocas, ha dado mucho sin pedir nada a cambio. Nunca han recibido prebendas o
negocios de ningún gobierno.
Como empresaria, Lucía educada con
ejemplo de su padre, ha ayudado en la administración de las empresas familiares por lo
que tiene gran experiencia que aportar en ese campo.
Es una cara nueva en la política
nicaragüense, y el pueblo que vota quiere ver caras nuevas, y un mensaje nuevo y por sus
méritos propios merece una oportunidad. Es la perfecta representante para una coalición
libero-conservadora a cualquier cargo electivo y no está vinculada familiarmente a
ningún dirigente y esto es importante, porque el grupo de oposición al Pacto
Alemán-Ortega, tiene que ser consecuente con su prédica. Si acusan a Alemán de
nepotismo, (el nepotismo es también una forma de corrupción), la oposición tiene que
evitarlo. Para que la oposición funcione y se mantenga fuerte y unida, "la pega o la
goma" que los junte debe ser la claridad, la transparencia y las acciones
democráticas entre ellos mismos, porque los tiempos han cambiado y la política
nicaragüense de ahora en adelante estará permanentemente bajo la lupa. Ojalá le den una
oportunidad a Lucía Salvo y a otros como ella.
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