Periodismo y
salario mínimo en Nicaragua
Adolfo Pastrán Arancibia
En los
tres últimos años, el presidente Arnoldo Alemán y los periodistas viven una
confrontación permanente por las constantes críticas de los medios de comunicación a su
gestión gubernamental y las acusaciones del gobernante, quien ha calificado de
"terroristas de la información" a las mujeres y hombres de prensa.
Los más importantes diarios del
país, noticieros de televisión y radioperiódicos regularmente dan cabida a escándalos
de corrupción. El gobernante y sus secretarios afirman que hay una conspiración entre
"grupos monopólicos" de medios de comunicación y sectores políticos de
oposición para no divulgar las obras de progreso de la presente administración.
La controversia más fuerte la viven
el conservador diario La Prensa, convertido en el crítico más importante y el presidente
Arnoldo Alemán, al grado que los liberales en el poder tuvieron que fundar su propio
periódico, La Noticia y comprar radioemisoras.
Hace tres semanas, cuando estalló
la crisis diplomática en Honduras y Nicaragua por la ratificación de un tratado de
límites marítimos con Colombia, La Prensa publicó en campo pagado un mensaje del
Presidente Carlos Flores de Honduras, lo que le ganó el calificativo de "traidores y
vendidos" por parte del gobernante.
A medida que se acercan las
elecciones municipales y el fin del mandato de Alemán, que este 10 de enero cumplió 36
meses en el cargo, la críticas de los medios hacia su gestión económica, política y
social crecen. Las relaciones entre periodistas y gobierno no han sido del todo
armónicas. El Partido Liberal, del presidente Alemán, trata de retener el poder con
maniobras de cualquier tipo.
Pero dos semanas atrás, al
comparecer en su programa semanal de radio en la emisora del estado, Arnoldo Alemán, se
convirtió con el más ardiente defensor de la dignidad de los periodistas, al hacer
público su interés de que, a través de la Secretaría de Comunicación de la
Presidencia, se elaborase un anteproyecto de ley de salario mínimo del periodista
"para dignificar al periodista que es explotado por los poderosos dueños de los
medios", dijo el mandatario, aunque entonces no dio mayores detalles. La noticia
corrió como reguero de pólvora generando diversos comentarios.
Mientras la Asociación de
Periodista de Nicaragua, integrada en su mayoría por voceros gubernamentales, apoyó
incondicionalmente la propuesta del poder ejecutivo, otros medios, como el diario La
Prensa, calificaron la medida de populista, política y tendenciosa, con el animo de
confrontar a los dueños de los medios con los periodistas, de generar desempleo, con
intereses que quebrar a pequeñas microempresas periodísticas, de crear censura de prensa
y hasta de controlar el funcionamiento de los medios.
La propuesta de Alemán
establecería que un periodista de radio debe ganar no menos de 500 dólares mensuales; un
periodista de prensa escrita 1,200 y un periodista de televisión 1,500 dólares. En una
escala de salarios mínimos se incluiría a operadores de audio y locutores. Los
periodistas que pasaren de los 65 años gozarían de una pensión mensual de 250 dólares,
y aquellos hombres y mujeres de prensa con más de 10 años de profesión tendrían
derecho a la exoneración del 100 por ciento de impuestos para comprar un vehículo nuevo.
En muchos periodistas la sola ilusión de ganar un mejor salario o "salario
digno" como le llama Alemán y de contar con un auto, no dejó de ganarle simpatías
al Presidente.
La propuesta presidencial puede
ganar seguidores en un terreno muy fértil. En Nicaragua no existe un salario mínimo para
las profesiones. Mientras un médico devenga cerca de 120 dólares de salario básico por
mes, un maestro recibe 60 dólares y un oficinista 100 dólares, el ingreso de los
periodistas varía dependiendo del medio para el cual laboren. Pero un ministro devenga
117 veces más que un maestro, puesto que su salario base es de 7,000 dólares mensuales.
Hoy por hoy los periodistas mejor
pagados del país laboran en el Nuevo Diario, en donde el salario promedio oscila en los
800 dólares. Le siguen La Prensa, con 700 dólares y el Canal 2 de televisión que anda
por los 600 dólares. Los peor pagados son los periodistas que laboran en radioemisoras,
incluidos los de la emisora oficial, que devengan salarios promedios de 200 dólares
mensuales. Pero en emisoras privadas, amparándose en la crisis económica y la falta de
publicidad, un periodista puede ganar 100 dólares al mes, cuando mucho.
La iniciativa de salario mínimo del
presidente Alemán ha sido duramente criticada por ser aparentemente politiquera y por
querer ganar la simpatía de un sector que le crítica, pero no ha sido abordada en
aspectos técnicos, porque la realidad del periodismo nacional va más allá del salario.
Casi ningún medio de comunicación paga horas extras aunque se realicen, en violación
del Código Laboral, son muchas las empresas de comunicación que no aseguran a los
periodistas, en violación a la Ley del Seguro Social; son pocos los periodistas que gozan
de condiciones y herramientas adecuadas de trabajo, como computadoras, grabadoras,
libretas, etc.
En Nicaragua hay cerca de 200
noticieros de radio que operan en las 160 emisoras del país en frecuencia y amplitud
modulada. Un 80 por ciento se han constituido en microempresas periodísticas que
subsisten en su gran mayoría de la publicidad estatal, por ser el estado el mayor
anunciante. Los periodistas que laboran para estas pequeñas empresas no reciben salario,
sobreviven con la venta de anuncios, de lo contrario padecen necesidades. Esto no es
regulado por nadie, porque se considera una relación contractual normal. Una ley de
salario mínimo obligaría a estas microempresas a quebrar.
La práctica del pago por anuncio ha
propiciado dolorosamente, la compra-venta de conciencias en el periodismo, o de gente que
ha incursionado para hacer negocios vendiendo entrevistas. Algunos empresarios privados o
dirigentes de partidos políticos otorgan un anuncio a condición de ser rentrevistados
regularmente.
Cuando un periodista traiciona a su
fuente.
Representantes de la Unión de
Periodistas de Nicaragua y la Asociación de Periodistas de Nicaragua, se reunieron con el
secretario de Comunicación de la Presidencia, Gilberto Wong, para presentarle sus
consideraciones a la propuesta presidencial; mientras el Sindicato Nacional de Periodistas
exhortó a formar una comisión nacional de salario mínimo que discuta estos aspectos
técnicos con el Ministerio del Trabajo.
Del otro lado, las grandes empresas
de comunicación han cerrado fila en oponerse frontalmente a la aprobación de una Ley de
Salario Mínimo argumentando que los llevaría a la quiebra y que el gobierno no tiene
facultades para imponer una escala de salarios.
El presidente Arnoldo Alemán por su
parte ha reiterado que "hay que dignificar al periodista para que no sea explotado
por los dueños que se quedan con las ganancias" y prometió que enviaría el primero
de marzo, el anteproyecto de Ley de Salario Mínimo del Periodista a la Asamblea Nacional
para que sea aprobado. En el Parlamento, el partido de gobierno tiene mayoría.
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