Adolfo Díaz
Segun documentos de Munro, Moncada
era "un individuo de baja categoría e integridad moral. También, (Munro,
S.D.-RG 59,DF 817.00/5103,NA,) dice que el presidente Díaz no pensaba cooperar con la
nueva Ley Electoral, pues tenía interés en alguien de su círculo. Díaz pensaba que la
Ley Dodds, a como estaba, era suficiente.
La ley propuesta por Stimson le daba
al americano presidente del Consejo Nacional Electoral, poder suficiente para desestimar
cualquier decisión hecha por el representante liberal o conservador, para tratar de que
las decisiones fueran imparciales sin favorecer injustamente a rojos o verdes.
En un momento dado, el doctor Carlos
Cuadra Pasos, ministro de Relaciones Exteriores de Díaz, civilista y prominente jurista
internacionalista, buscando una solución, sugirió que dadas las circunstancias
electorales de Nicaragua, se organizara un Consejo Electoral con poderes dictatoriales,
con un Alto Comisionado nombrado por Estados Unidos, para aliviar al Partido Conservador
de toda responsabilidad y poner así a los conservadores en igualdad de condiciones con
los liberales en la campaña política.
Los americanos insistían en pasar
la nueva Ley Electoral que ofreciera garantías a los partidos por igual, pero al ser
boicoteada por los partidarios de Emiliano Chamorro en el Congreso, pretendieron pasarla
como un Decreto Ejecutivo de Díaz, a pesar que hubo opiniones de que sería
inconstitucional. Los americanos hasta llevaron a Nicaragua al héroe Charles Lindbergh,
el primero que cruzó el Atlántico en avión, para hablar (cabildear) en el Congreso a
favor de la Ley electoral, pero ésta fue derrotada por los chamorristas.
Cuando vieron sus esfuerzos
fracasados, los americanos se pusieron duros y en vez de pedir, le exigieron al gobierno
de Díaz que se aprobara la Ley Electoral para elecciones supervisadas, demandando que era
parte de los Acuerdos de El Espino Negro en Tipitapa. Hasta este momento Moncada no tenía
las simpatías de algunos americanos, pero sí del enviado Stimson, quien estaba
agradecido con Moncada por haber aceptado terminar la Revolución Constitucionalista a
cambio de elecciones supervisadas, lo que hizo que la misión de Stimson fuera un éxito.
Le tocó a Carlos Cuadra Pasos, en nombre del gobierno de Díaz, aceptar las exigencias
americanas para un Decreto presidencial con Reformas Transitorias a Ley Electoral. El
Decreto daba a McCoy poderes absolutos en materia electoral.
El Decreto Ejecutivo fue emitido el
dos de marzo de 1928. Sin duda las imposiciones americanas indicaban a los conservadores
que habían perdido su favor. Los conservadores controlaron el poder prácticamente desde
la caída de Zelaya, derrocado por los americanos con la famosa Nota Knox. Mr. Knox,
secretario de Estado, era abogado de las empresas mineras americanas en la costa
Atlántica, quien puso en la Presidencia a Adolfo Díaz, que era un empleado, el contador
del mineral, además costarricense, y el más servil de los presidentes nicaragüenses con
los americanos.
Fue durante el gobierno de Adolfo
Díaz que se suscribió el Tratado Bárcenas-Meneses, el 24 de marzo de 1928, por medio
del cual, por indicaciones de los americanos al gobierno de Díaz, le cedió la Isla de
San Andrés a Colombia.
Los americanos, en una ocación, le
enviaron a Díaz un comunicado (Eberhardt-04-16-1928,RG 59,DF817.00/5610,NA) que decía:
"Sus acciones son innecesarias porque la autoridad de usted depende completamente
del apoyo que le dan los Estados Unidos".
Continúa
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