CARLOS
FLORES CUADRA MUY GRAVE: SE ESPERA FATAL DESENLACE.
La
salud de nuestro amigo y colaborador Carlos Flores Cuadra se complicó hasta temer sus
familiares un fatal desenlace la tarde del pasado viernes. Su esposa doña Magda lo
trasmitió telefónicamente desde el South Hospital de Miami, donde se encuentra internado
hace varias semanas. La presión se le había bajado a 40 y los médicos daban
diagnósticos reservados, pero advirtiendo que el paciente difícilmente podría
recuperarse. En cualquier momento el periodista podía fallecer. Lo inevitable se acerca
para el colega, sin poder evitarlo de acuerdo con esas noticias.
Carlos Flores Cuadra empezó su
carrera periodística al lado de Ignacio Briones Torres en 1955 en el diario "La
Estrella de Nicaragua", periódico que para esa fecha era órgano oficial del Partido
Liberal.
Con anterioridad, el nombre de
Flores Cuadra apareció por primera vez en tinta de imprenta en la revista
"Segovia" que editaba con Carlos Fonseca Amador. Juntos hacían una sección
titulada "Es bueno que...pero es malo, etc".
En "Segovia" publicó un
poema (Nivel 160) en la que denunció la explotación de las minas por parte de consorcios
extranjeros y de los mineros víctima de la silicosis y la tuberculosis. Por ese poema fue
acusado de tener "ideas extremistas", acusación de la que hizo caso omiso
Leonardo Lacayo Ocampo, cuando lo invitó en 1956 a que formara parte del
"staff" de "Novedades", periódico al que se trasladó dejando
"La Estrella" y donde laboró hasta 1979.
Exilado ese año, trabajó como
redactor de "Radio Liberación" en Miami hasta que pudo regresar al país
después de los 90. Durante la campaña presidencial del Dr. Arnoldo Alemán fue uno de
los miembros del equipo periodístico laborando directamente con nuestro actual editor
Juan Maltez.
El Dr. Iván Escobar Fornos lo
nombró Jefe de Prensa de la Asamblea Nacional al asumir la presidencia de ese poder del
Estado. En ese cargo ha venido trabajando hasta que se enfermó y se tuvo que enviarlo a
Miami.
Su columna "Pido la
Palabra", que publicamos los miércoles, fue recibida por los lectores con particular
complacencia, ya que su contenido estaba orientado a recrear nostálgicamente la vieja
Managua.
Esta nota se escribió el sábado 4
y se mantuvo constante comunicación con Magda, la esposa de Flores, confiando en que
podría darse un milagro, aunque esto parecía imposible a médicos y parientes.
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