PROYECTO
QUE NINGUN PERIODISTA CREE
Silvio Mora
No es casual que el jefe del PLC y
actual mandatario Arnoldo Alemán proponga un proyecto al Parlamento de elevar salarios a
periodistas y fotógrafos de los distintos medios de comunicación. No es casual porque
estamos a las puertas de una campaña electoral, y trata de limitar la libertad de
información. Busca domesticar a los medios informativos que a diario denuncian la
corrupción gubernamental... "van a tener mayor problemas con los anuncios de
publicidad los que disienten del gobierno, y serán premiados los que se hacen de la vista
gorda", dijo un editor.
Efectivamente, Alemán se olvida que
la población tiene derecho a ser informada y que el trabajo del periodista es informar.
Se trata de una necesidad humana la de informar y estar informado. Otro asunto, se
equivocan los líderes del PLC si creen que el FSLN los acompañará en ese proyecto que
ningún periodista lo cree o se traga. Aquí no se trata de mejorar los salarios de los
periodistas. Se trata de hacer más débil a los medios de comunicación ante el gobierno
liberal... "que nos ha llamado hasta perros que ladran", dijeron varios colegas.
¿De dónde esa onda del gobierno de
querer mejorar el salario sólo de los periodistas? Si es tan humanista ¿por qué no
mejora el salario de maestros, médicos, policías, obreros del campo y trabajadores de la
salud? Ocurre que quiere controlar lo medios de comunicación a través de la presión,
será la quiebra de más medios, habrá más desocupados, quiere confrontar a dueños de
medios y periodistas. No va a funcionar, será otro error porque tiene la fama de ser un
gobierno irresponsable y mentiroso... "que intenta engañar hasta la comunidad
internacional", manifestaron.
Todos los periodistas hemos vivido
una vida agitada. Anastasio Somoza Debayle no pudo convertirnos en animales, pero hirió
de gravedad al periodismo. Muchos fueron perseguidos, apaleados, encarcelados y
asesinados. Impuso el Código Negro en manos del Coronel Alberto Luna Solórzano, entonces
nos fuimos al PERIODISMO DE CATACUMBAS. En los púlpitos de las iglesias reunimos a los
feligreses para decir la buena nueva. Muchos se convirtieron en barricadas de palabras o
se fueron a combatir para tumbar la tiranía de Somoza Debayle.
El gobierno sandinista -a la cabeza
de Daniel Ortega- fue empujado a imponer la LEY DE MEDIOS DE COMUNICACION porque Reagan y
Bush impusieron el fuego de la guerra y un brutal boicot comercial. Así, la Corte
Internacional de La Haya mandó a pagar al gobierno USA la cantidad de 17 mil millones de
dólares por los daños causados a Nicaragua, pero la presidenta Violeta Chamorro los
perdonó, para no seguir "jincando la yegua". Algunos compañeros abandonaron
sus puestos para unirse a la contrarrevolución, no podemos decir que fueron débiles o
cobardes...si no su opción.
En 1990 el gobierno chamorrista
decidió que "la mejor ley es la que no existe" sin embargo, comenzó a poner
mecanismo de control en las pautas publicitarias. Como todo gobierno de parroquia comenzó
a barrer en las oficinas de divulgación calificándolos como cargos de confianza. Pero
los periodistas nunca han estado tan mal como con el actual gobierno. A partir de 1996 un
total de 40 medios de comunicación han desaparecido y más de 500 hombres y mujeres de
prensa se encuentran desocupados, y abrió las puertas a somocistas para que demanden a
importantes medios de comunicación.
El comandante Daniel Ortega hablando
ante una concentración en Los Sabogales, durante la conmemoración del 22 aniversario de
la caída en combate de su hermano Camilo -llamado Apóstol de la Unidad-, saludó
fraternalmente a los hombres y mujeres de prensa que trabajan en los distintos medios de
comunicación y en especial a aquellos que están en el desempleo víctimas del
revanchismo del gobierno liberal.
"En cada aniversario de los
periodistas -dijo- es motivo de orgullo y alegría para los sandinistas enviar nuestro
saludo a los herederos de los ideales de justicia y libertad, legados por Rigoberto
Cabezas, Manuel Díaz y Sotelo, Pedro J. Chamorro, Alvaro Montoya, Bill Steward, Genaro
Carnero, Julius Fusik y otros que luchan para no ser silenciados ni reprimidos y han
mantenido en alto su dignidad cumpliendo con su labor social de informar".
En Los Sabogales, indígenas
monimboseños con lágrimas de dolor contaron sobre Camilo y su heroica resistencia de
varios días contra la guardia nacional. Contaron que habían trabajado con él en las
cuevas de Monimbó. Que a pesar de estar mal comidos y mal armados los UNIO y con armas
cortas y bombas de contacto lucharon contra el somocismo... "se preocupó por la
unidad sandinista, y lo llamamos Apóstol de la Unidad. Una bala partió su corazón y su
sangre levantó sembradillos de pitahayas", dijeron.
|