Muy a pesar de
voces disidentes Parlamento aprobará reforma de pensiones
Edgard Solórzano
El acuerdo político al que llegaron
el partido de gobierno y el Frente Sandinista será puesto a prueba en la presente
legislatura, cuando sea introducida a debate la ley de reforma a la ley de pensiones.
Para nadie es un secreto que el
pacto político entre el partido de gobierno y el partido rojinegro trae consigo también
una serie de acuerdos económicos que tendrán que traducirse en leyes, las que de por sí
ya cuentan con el apoyo del Frente Sandinista. Prueba de lo anterior, es la aprobación en
menos de quince días de la Ley Orgánica del Banco Central, la Ley de Superintendencia
Bancarias y otros organismos financieros, y al Ley General de Bancos.
Otra ley que ya tiene, quizás en el
silencio de los acuerdos, el visto bueno del FSLN, es la reforma a ley de pensiones del
Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, debido a que esta entidad se encuentra en
banca rota, según han dicho sus autoridades.
No obstante, el discurso público
del partido rojinegro es que no aceptará la privatización de las pensiones de los
asegurados, como una especie de compromiso adquirido por los legisladores sandinistas y
algunos miembros del directorio, con los líderes del Frente Nacional de los Trabajadores.
Sin embargo, ese discurso no es
mantenido a la hora de negociar sus cuotas de poder. Es por eso, que la presidencia de
distintas comisiones en la Asamblea Nacional por parte del sandinismo, conllevan un
compromiso de aceptar la reforma de privatización de pensiones y otras leyes de carácter
económico, apesar del discurso populista que mantienen en sus bases.
¿Pero cómo hará el FSLN para
explicarle a sus bases que ellos han mantenido su palabra, a pesar de que la reforma sea
aprobada? Sencillo. Al tratarse de una ley ordinaria, ésta solamente necesita ser
aprobada con 47 votos, los que están al alcance de la bancada oficialista, sin necesidad
de contar con los votos del sandinismo.
De esa manera, el FSLN se lava las
manos ante sus bases al decirles, que ellos se opusieron. Si el frente hace lo contrario,
pondría en riesgo el pacto firmado con los liberales constitucionalistas y pondrían en
riesgo las concesiones logradas: el cambio de las reglas del juego electoral, la cuota de
magistrados en el Consejo Supremo Electoral y en la Corte Suprema de Justicia, el número
de contralores, etcétera.
Desde esa óptica, es fácil
predecir que las reformas a la ley de pensiones no tendrá el más mínimo obstáculo,
independientemente de las negociaciones a las que pueda o no llegar el Frente Nacional de
los Trabajadores (ENT) y el mismo Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) con las
autoridades del INSS. Es posible que la iniciativa de ley planteada por el INSS sufra
algunos cambios de forma, pero su aprobación es inminente, ya que así está orientado
por el Banco Mundial como otra de las medidas a tomar para que Nicaragua pueda ser tomada
en cuenta en la iniciativa de países altamente endeudados.
Por otro lado, algunas voces
opositoras que se han dejado escuchar con respecto a este tema, no han podido plantear
alternativas; pero además, son campo en años pasados y no han logrado tener eco en las
supuestas víctimas de esa reforma.
Pero es un hecho que la reforma a la
ley de pensiones será aprobada por la Asamblea Nacional, muy a pesar de algunos sectores.
|