SATURNO, EL GRAN AUSENTE DE LA
REVOLUCION POPULAR SANDINISTA
Roberto Zelaya Blanco
Las verdaderas revoluciones que han ocurrido en el mundo entero tienen una
característica inconfundible e inevitable, los sangrientos ajustes de cuentas entre sus
principales protagonistas. Los que se consideran depositarios de la verdad y señalados
por el destino para llevar un proceso de cardinales cambios políticos, sociales y
económicos hasta sus últimas consecuencias, eliminan mediante procesos ad hoc ante
tribunales populares a los vacilantes o que alientan tácticas reformistas para mejor
enfrentar el proceso contrarrevolucionario. Esta es una ley inexorable de la historia, de
manera que según algunos estudiosos de estos fenómenos, la ausencia de esos ajustes de
cuentas entre los dirigentes, le quita el calificativo de "revolucionario" a un
movimiento político-militar triunfante.
La Revolución Francesa, la que dejó su impronta en muchas de las leyes y
códigos que se encuentran vigentes en los países civilizados, tuvo la característica
anteriormente mencionada. El famoso cuadro del pintor español, Francisco de Goya,
"Saturno devorando a sus hijos" y que se encuentra en el Museo del Prado, de
Madrid, es elocuente al respeto. Representa el terror jacobino devorando a los mejores de
sus hijos. Desmoulins, Saint Just, Danton y, finalmente, Robespierre, simbolizan el
apetito insaciable de las parcas revolucionarias. Después del período del terror,
sobrevienen la estabilidad política y la grandeza del imperio, finalizando el proceso de
institucionalización del proceso revolucionario, plasmado en el Código Napoleónico.
La Revolución Mexicana de 1917, marcó otro hito en el devenir político
de buena parte de la humanidad. Hubo sangrientos ajustes de cuentas entre los dirigentes
de la revolución y persecución de los católicos, estableciéndose principios adoptados
por muchos países, como el dominio y propiedad del Estado sobre los recursos del
subsuelo. La implementación de la primera etapa del proceso revolucionario corrió a
cuenta de los gobernantes militares, terminando con el mandato del General Manuel Avila
Camacho. La segunda etapa se inició con el primer gobernante civil, Licenciado Miguel
Alemán y parece que llegó a su final, como proyecto de dominación política y social
con la rebelión de los indígenas de Chiapas, poniendo de manifiesto la dificultad con
que tropiezan los dirigentes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por
implementar tardías reformas e iniciar una verdadera lucha contra la corrupción
institucionalizada.
La Revolución Bolchevique de 1917, es otro de los grandes movimientos que
han estremecido al mundo entero. Es la que registra la mayor cantidad de ejecuciones y
purgas para establecer sobre bases firmes la dictadura revolucionaria del proletariado, el
internacionalismo proletario y el centralismo democrático. A la muerte de Lenin, se
enfrentan dos concepciones irreconciliables: la construcción del socialismo mediante una
revolución a escala planetaria o la construcción del socialismo en un sólo país,
0representadas por Trotsky y Stalin, respectivamente. El triunfo de éste significó la
eliminación de todos sus rivales a través de la CHEKA (Comité Especial de Represión de
las Actividades Contrarrevolucionarias) y los fiscales de los Tribunales Especiales de
Justicia. Pero en todo momento operó el principio básico del terror stalinista: deben
renovarse periódicamente.
Lo mismo ocurrió con la Revolución Popular Sandinista, que hoy sostiene
con el mayor descaro que el robo -después de unos cuantos decretos y simulaciones
jurídicas-, termina convirtiéndose en prioridad privada del mejor origen legal, donde el
apetito gangsteril de los Comandantes de la Revolución se equipara con los títulos
reales de los monarcas de hace algunos siglos.
Además, el proceso revolucionario sandinista no cumple con otro de los
requisitos básicos, como lo es la violencia de unos dirigentes contra otros. Ninguno
compareció ante un tribunal popular ni fue condenado a muerte. Cuando sospechaba que
corrían peligro, se largaban para Miami con unos cuantos millones de dólares, declarando
haber sido engañados por sus cómplices de la víspera. Todo el movimiento gangsteril
sandinista degeneró en una mutación de la composición social de la élite dirigente
nicaragüense. Saturno y las Parcas mitológicas no se alimentan de falsos
revolucionarios, porque los desprecian por oportunistas y sinvergüenzas.
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