| DESARROLLO PROFESIONAL |
Jefes del cielo y el infierno |
Primera Parte |
Por Bronwyn Fryer
Es difícil encontrar un buen jefe
Esa parece ser la opinión de los profesionales en tecnología de la
información que respondieron a un anuncio colocado en la Web, solicitando historias sobre
los mejores y los peores jefes.
Es lamentable, pero solo 13 de casi 70 personas que respondieron a la
solicitud, la mayoría de los cuales no ocupaban puestos de gerencia, tenían algo que
decir, mientras el resto indicó que los gerentes de sus departamentos ganarían el
reconocimiento al peor jefe.
"[El caricaturista de 'Delbert'], Scott Adams tenía razón",
escribió un lector, desilusionado de sus superiores. "El mundo sería mejor sin los
puestos de gerencia", sentenció.
Sin lugar a dudas, resulta más fácil criticar que elogiar y, como
podrán ver en el texto que sigue, las historias sobre jefes malos cuando menos
resultarán simpáticas de leer. Sin embargo, en conjunto éstas revelan que en el campo
de la TI algo anda muy mal a nivel de los gerentes.
¿Queda alguna lección de estos cuentos de dicha e infortunio?, Beverly
Lieberman, especialista en reclutamiento de Halbrecht Lieberman Associates, sugiere al
funcionario de TI ir en busca de un jefe que esté interesado en su éxito tanto como en
el propio. Para lograrlo, haga muchas preguntas antes de aceptar un trabajo. Averigüe si
ha habido mucho movimiento de personal en el departamento que él dirige (más de 15%
significa una advertencia inequívoca). "Y si usted se encuentra en una buena empresa
pero tiene un jefe deficiente, trabaje con la gente [de recursos humanos) para ver qué se
puede hacer para que le trasladen", aconseja Lieberman.
¿Y la lección para los gerentes principales y directores de
informática? Es sencillo: a fin de evitar un éxodo de personal en momento de escasez,
apéguese a la regla de oro de "haced a otros". Cruce los dedos para no
reconocerse en los ejemplos compartidos en la sección sobre "jefes del
infierno", y ponga atención a los ejemplos de la sección del cielo, en la cual se
hace patente que las pequeñas cosas que usted hace son las que cuentan.
Para comprender lo que las bases de su organización dicen que le hace un
buen o un mal jefe, continúe leyendo y no se olvide de pegar este artículo en la puerta
de la oficina de su jefe.
(Los nombres se han excluido, salvo en los casos en que caben elogios. Las
respuestas al cuestionamiento se editaron con el fin de abreviarlas y lograr una mayor
claridad).
Jefes del infierno
El que no sabe nada sobre el trabajo
*Un programador por contrato en el sitio de mi cliente mostró a nuestra
vicepresidenta de administración de sistemas de información algún código en el cual
estaba trabajando. Ella lo miró durante unos dos minutos y luego preguntó: ¿Podría
sentarse conmigo y explicarme qué es lo que estoy viendo?"
*Cerca de la fecha límite de un proyecto, trabajaba con una red
disfuncional con Windows NT, cuando el gerente de mi departamento me sugirió la
posibilidad de escribir un "pseudo código" en Microsoft Word y, de ser
necesario, "podría emplearse a un montón de contratistas un mes antes de la fecha
límite solo para codificar el sistema y ponerlo a funcionar".
*Yo realmente tuve un jefe que en una ocasión me dijo: "prepáreme
una lista de todos los defectos desconocidos que tiene este sistema".
*El director de informática de la compañía me dijo: "tengo
entendido que está trabajando de cara a convertirse en ingeniero certificado en
Microsoft.
Ustedes los programadores no entienden que estamos en el negocio de los
seguros. La certificación técnica implica un desinterés en los seguros y una falta de
lealtad hacia la empresa. Lo reto a convertirse en un reasegurador certificado para casos
de muerte y propiedades."
Jefes poco transparentes
*El jefe solía confiarle a un instructor o estudiante sobre los próximos
proyectos. Luego el instructor o estudiante le preguntaba por el proyecto a alguien del
personal. Cuando expresábamos nuestra ignorancia al respecto y le preguntábamos con el
jefe, éste se ponía iracundo porque el secreto se hubiera filtrado.
*Su mejor salida fue cuando me asignó la tarea de planificar una
transición para un proyecto de otro consultor y sobre el cual yo no sabía nada.
No era la primera vez que me asignaban tareas extrañas, pero ésta se
llevó las palmas: ¿cómo diablos iba yo a saber lo que tenía que saber?
*Me contrataron como analista pero hacía trabajos de programación cuando
era necesario. El jefe me envió una amonestación por escrito por no cumplir con los
estándares mínimos de un programador.
Si él quería que yo fuera programador en lugar de analista, al menos
debió haberme enseñado la descripción del trabajo del caso".
El abusador
*El jefe me miró y gritó: "no me importa cual sea su [improperio]
puesto sea o lo que esos [improperio] le dijeron cuando lo contrataron. Usted a hacer
exactamente lo que yo [improperio] le diga que haga, de la [improperio] forma que yo le
diga que lo haga y si no le gusta, ahí está la [improperio] puerta". Al día
siguiente no quedaba ni el rastro de mi curriculum.
*Como es natural, mi cubículo estaba justo frente al de mi jefe. Cuando
alguien llegaba a mi cubículo y su vista topaba con el de él, le preguntaban si lo que
había en el suelo era una prenda íntima sucia.
Pues sí lo era y también había envases de comida descompuesta apilados
cerca de su escritorio, pero esto no era problema para él, porque no tenía sentido del
olfato. Y a eso hay que agregar que me pidió que le limpiara el cubículo, y usted tiene
un jefe especial.
El agarrado
*Mi espacio de trabajo consistía en una sección de 3 metros dentro de
una mesa de trabajo de unos 24 metros, colocada en una habitación estrecha, la cual
compartía con otras siete personas y una impresora controlada en forma remota. La
habitación había sido un armario de suministros.
*Los programadores compilan en máquinas de 100 MHz. El propietario no
compra software de soporte par los servidores, de manera que si éstos mueren, todo el
código se pierde. El suscribió un contrato para un sistema telefónico que le brindaba
tres años de servicio en forma gratuita.
Luego no pagó durante los siguientes tres años. La compañía no nos
quiso brindar más servicio, de manera que mi jefe compró otro sistema telefónico basado
en la PC, pero utilizarlo demandaba reinstalar las conexiones eléctricas del edificio.
Sin embargo, él no está dispuesto a pagarle a un contratista para hacer las conexiones
porque el costo es demasiado alto. Mi último día es el martes.
*El jefe tenía problemas para dejarme ir a seminarios gratuitos. Además,
no se me permitía hacer llamadas de larga distancia por negocios de la empresa, para los
cuales tenía que comunicarme por medio de cartas y envío de facsímiles.
El imprudente
*El gerente de proyectos inició una reunión sobre un proyecto importante
con la siguiente frase: "van a haber algunos muertos antes de que esto termine".
*Mi jefe me llamó a su oficina para que le diera un informe confidencial
de avance y le explicara el conflicto con un problemático funcionario recién contratado
dentro de mi grupo. Yo le rendí un informe sin adornos sobre la situación.
Inmediatamente después de que salí de su despacho llamó al funcionario nuevo y lo
despidió. Cuando salió de la oficina del jefe, el ahora ex empleado se me acercó y
gritó: "¡hiciste que me despidieran!" y salió reventando la puerta. Nadie se
me volvió a acercar jamás.
*El gerente explicó que en cuestión de pocos meses habría un ajuste
salarial de 13% para los que habíamos trabajado en la empresa durante un par de años.
Algunos meses después, mi supervisor dijo que me habían dado un aumento especial de 8% y
se sorprendió ante mi expresión de desilusión.
El gerente explicó que había hablado demasiado pronto.
CONTINUA...
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