Mensaje del Excmo. Sr. Presidente de la
Repúgblica, Dr. Arnoldo Alemán, al presentar el Tercer Informe Anual de su
Administración ante la Honorable Asamblea Nacional.
Por convicción democrática y animado en el
alentador espíritu republicano de los principios liberales en que se fundamenta nuestro
Estado de derecho, concurro respetuoso ante la Asamblea Nacional,- máximo foro y
expresión suprema de la sobernaía-, a presentar el Tercer Informe Anual de la
Administración Pública que presido -por voluntad popular y mandato constitucional.-
Reciban Señoras y Señores Diputados mi más cumplido, cálido y fraterno
saludo, junto a los mejores votos por un futuro más fecundo y venturoso para el pueblo
nicaragüense, que ustedes tan dignamente representan, con menos pobreza, más fuentes de
trabajo y producción, mayores niveles de justicia, bienestar económico, equidad social y
oportunidad para ¡todos!
Invoco reverente a Dios nuestro Señor y a su Santísima Madre para que
nos protejan, bendigan e iluminen el camino de nuestra Patria al inio de un nuevo siglo y
milenio, cuyos primeros pasos estamos dando juntos, con fe y optimismo. Para que ese andar
se convierta en la hermosa marcha de todo un pueblo, mano a mano, en un esfuerzo
permanente y emprendedor por salir juntos ¡adelante!
Unidos y en paz, superando con altura y tolerancia nuestras diferencias.
Olvidando para siempre los odios, pasiones, intransigencias y violencias del pasado, que
tantos sufrimientos, heridas, retrocesos y quebrantos le infringieron a esta bendita
tierra y a la gran familia nicaragüense.
Impulsemos con renovados vientos el proceso de reconstrucción y
transformación nacional, estimulando la creativa ciudadana y de todos los sectores, sin
exclusiones ni distingos. En donde se estimule y produzca limpiamente el juego y rejuego
de la inter e intra acción tonificante, de la amplia como plural gama de la sociedad
civil, del gobierno central y de los municipios, de las asociaciones privadas, de
productores, usuarios, cooperativas y trabajadores de diversas finalidades, al igual que
de las más representativas organizaciones no gubernamentales.
Que logremos encender juntos esa chispa mágica de la mística del
patriotismo, del servicio a los intereses superiores de la Nación, y de sus grandes
mayorías marginadas. Con sensatez y realismo, con sensibilidad y humanismo. Con
pragmatismo ajeno a falsos espejismo, que se prostituyen fácilmente ante el engaño de
los desfasados e incendiarios populismos, que conducen únicamente a los abismos de más
miseria, desempleo, corrupción, desesperación y violencia. ¡Con hechos, con obras y no
palabras!
Yo invito a que hagamos un alto en el camino para reflexionar, plantear,
rectificar y reafinar el rumbo. Con una perspectiva más allá del horizonte. Con una
visión plena y cohesionadora de Nación. De un moderno Estado y de una economía que
tiene forzosamente que abrirse e integrarse a un proceso de globalización. Que no tiene
otra alternativa, que no puede quedarse aislada a la vera del camino, como un espectador
pasivo o penosamente con la mano extendida cual vergonzoso mendigante.
Esto significa, con realismo, que continuaremos requiriendo de una
necesaria como generosa cooperación internacional, que apreciamos y valoramos cuando es
franca, sin condicionamientos cuestionables ni con matices de repudiables injerencias En
otras palabras: ¿respetuosa y digna!
Somos objetivos percibiendo que a escala mundial los volúmenes de
cooperación externa, que años anteriores alcanzaron niveles de mayor cuantía, para
pequeños y empobrecidos países periféricos como el nuestro, ha venido experimentando
una significativa tendencia reductiva, a causa, aparentemente entre otros, de la
incidencia de factores de gran peso geopolítico, así como a los graves acontecimientos
ocurridos recientemente, con sorprendente violencia, destrucción y crueldad, en el
cercano entorno de la llamada Europa Occidental.
Estas coyunturas y sus eventuales proyecciones y consecuencias explosivas,
que en algunos países tradicionalmen te donantes, están siendo ya percibidas o sentidas
como muy próximas, ante el flujo de crecientes marejadas de refugiados o de indetenibles
corrientes migratorias, que ya parecieran estar provocando por un lado una reorientación
de prioridades en sus ayudas al exterior, y por otra parte, el resurgimiento de odiosos
movimientos xenofóbicos, nacionalistas y racistas, que se creían extintos, al igual que
los anacrónicos fundamentalismos.
Durante el año de 1999, período de gestión que cubre el presente
Informe, nos empeñamos en reconstruir, reparar y subsanar en lo posible, dentro de una
gradualidad acorde a los recursos disponibles, la enorme destrucción y severos daños
ocasionados por el devastador Huracán Mitch a nuestra infraestructura.
La celeridad y eficiencia con que se han venido ejecutando estas obras tan
esenciales ha sido ampliamente reconocida por observadores, técnicos y financieros
internacionales, desde una óptica objetiva e imparcial. La mayor evidencia de las mismas
lo constituye el servicio vital que están brindando a millares de nicaragüenses
diariamente, facilitando el normal desenvolvimiento de las actividades del país.
El Mitch desfasó sensiblemente la velocidad del ritmo de desarrollo,
distrayendo apreciables sumas en labores de emergencia y de rehabilitación, que
permitiesen en primer lugar mantener la comunicación vial en todo el territorio nacional.
Tan solo en ese rubro, para apreciar la magnitud, se realizaron obras superiores a los
C$1,164 millones de córdobas, atendiéndose 8,000 kilómetros de carreteras, sin
descontinuarse la construcción de nuevos caminos rurales y la pavimentación de
importantes rutas.
Paralelamente se atendieron 2,471 metros lineales de puentes afectados,
construyéndose poco más de 800 metros lineales de puentes provisionales y definitivos.
De igual manera los fuertes daños ocasionados en nuestro sistema
hidroeléctrico que significaron el descontinuamiento en la generación de 50 megawats,
fue prontamente restablecido.
Además de dicha recuperación, la capacidad nacional de generación
eléctrica pasó de 319 megawats en 1998 a 439 megawats en 1999, es decir que creció en
120 megawats, significando un apreciable 37%. Por otra parte, durante el año objeto de
este Informe se aprobaron nuevos Proyectos que generarán otros 120 megawats adicionales.
En síntesis durante los primeros tres años de mi Administración la
capacidad de generación eléctrica de Nicaragua se ha incrementado en más de un 50%; y
al concluir dentro de dos años será del orden del 90%.
Cabe también señalar como una realidad que tampoco puede ocultarse, pese
a los esfuerzos desinformativos o de ocultamiento que llevan a cabo maliciosa como
sistemáticamente algunos sectores, que durante 1999, la cobertura del servicio eléctrico
en las zonas del Pacífico y Central se amplió a 500,000 personas, cubriendo 100,000
nuevos hogares, que estuvieron en la oscuridad durante generaciones. En el mismo tiempo se
instalaron 50,000 luminarias en las vías públicas. En lo que respecta a las Regiones
Autónomas de la Costa Atlántica, desde el Río Coco al Río San Juan se les facilitó
cobertura a 26 comunidades, beneficiando a más de 75,000 personas. Repito: ¡Obras no
palabras!
No obstante que el Informe que se les ha entregado contiene un amplio y
detallado relato de las principales actividades, logros relevantes y obras ejecutadas,
permítanme Señoras y Señores Diputados, hacer mención sucintamente de los indicadores
siguientes:
* En tres años de la Administración Liberal que presido se han creado
250,000 nuevos empleos, comparados con las 167,000 a lo largo de los seis años anteriores
del Gobierno pasado. En términos relativos casi un 100% más, considerando el incremento
experimentado en tan sólo la mitad del tiempo.
* El salario mínimo que no habría tenido ningún aumento desde 1991, es
decir en los últimos 8 años, fue incrementado en un 20% para los sectores manufacturero
y comercial; en el 50% para el sector agropecuario, en otro 57% para el sector público; y
hasta en un 150% para el sector de la construcción.
*Durante 1999 el crecimiento real de la economía nacional se calcula en
el 6.3%, con un PIB - Per-cápita de US$468.6 que contemplamos elevarlo a US$500.0 en el
año 2000.
* Por otra parte, se ha estimado un aumento de $120 millones de dólares
en las reservas internacionales netas, habiéndose reducido durante el año en un 50% la
tasa de deslizamiento del Córdoba con relación al Dólar, al pasar del 12% al 6% anual.
Pese a los efectos desastrosos y cuantiosos gastos imprevistos originados
por el multicitado Mitch, no se descontinuaron la aplicación de las duras medidas de
saneamiento iniciadas a partir de 1997, como las tendientes a articular con
responsabilidad y disciplina la política fiscal con la monetaria y la de estabilización
económica, como ejes centrales de un plan previo, que culminó en 1999 con el Programa de
Ajuste Estructural "ESAF", convenido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Estas medidas que representan temporalmente un alto costo político en imagen, condujeron
a que Nicaragua fuese declarada como sujeto elegible dentro del Programa "HIPC"
(Países Pobres Altamente Endeudados), que nos podría significar en un futuro muy cercano
la condonación sustancial de un mínimo del 80% de la ingente deuda externa, heredada,
con todos los múltiples beneficios y potencialidades que ello significará para nuestro
país, al volver a recuperar tras muchos años su calidad perdida de sujeto de crédito
internacional, y su rencauzamiento por el camino correcto de la seriedad, solvencia,
estabilidad y desarrollo sostenible.
Para llegar a esta importante etapa, hemos tenido que transitar por una
compleja y difícil ruta, que ha implicado entre otros, la dolorosa posposición o
diferimiento de programas y proyectos de elevado contenido social, que fueron nuevamente
reactivados durante el año de 1999, y que serán potenciados a niveles de la más alta
prioridad durante el curso del 2000.
En el trecho recorrido, a causas del impacto del Mitch, la ruta hacia el
"HIPC" tuvo que pasar por la trascendental Reunión de Estocolmo, convocada por
el Grupo Consultivo, integrado por los países amigos y organismos multilaterales que nos
han brindado comprensión y apoyo, al igual que el ofrecimiento de allegarnos cuantiosos
recursos concesionarios para financiar un ambicioso Programas de Reconstrucción y
Transformación.
Nuestra gestión en su primera fase culminó exitosamente con la promesa
de un apoyo global del orden de los $2,500 millones de dólares, superior a la meta
mínima de $1,300 millones de dólares, que tentativamente se había establecido, a
ejecutarse gradualmente en un plazo de 3 a 4 años. El logro obtenido en Estocolmo es
parte de una respuesta a las magníficas presentaciones realizadas por nuestros equipos de
trabajo, conformados con la activa y determinante participación de la sociedad civil en
diverdas Comisiones Presidenciales, a las que vuelo a repetirles nuestro mayor
reconocimiento.
También Estocolmo significó incrementar anualmente en $200 a $250
millones de dólares las inversiones en Programas Sociales y Proyectos de Infraestructura,
así como destinar de tales recursos un 65% a las impostergables áreas de salud,
educación, vivienda popular y a planes de asistencia a pequeños productores y
campesinos.
Al inicio de este nuevo año, el cuarto de mi Gobierno, retomamos el
espíritu que inspiró la Reunión de Estocolmo, confirmando plenamente los compromisos
con el pueblo nicaragüense y la comunidad internacional de continuar con una sana
política económica, promover la participación ciudadana y la gobernabilidad, al igual
que fortalecer a las administraciones municipales y los mecanismos de control y
seguimiento que aseguren la más deseable transparencia a la par de un efectivo combate
frontal contra la corrupción.
Repito una vez más con toda sinceridad y definida voluntad política que:
Apoyamos sin reservas ni condicionamientos todos los esfuerzos e iniciativas serias,
profesionales e imparciales tendientes a fortalecer los sistemas, leyes e instituciones
que aseguren la correcta aplicación de recursos, la probidad de la gestión pública y su
rendición de cuentas-.
En tal ocasión me permití sugerir que fuesen los mismos países donantes
y organismos multilaterales, que con entera libertad organizaran y condujeran una
instancia regional o supranacional de seguimiento y control especial, protegiéndola
cuidadosamente de una inapropiada utilización, con propósito personalistas, políticos u
otros ajenos, que pudiesen empañar su independencia, imagen credibilidad y transparencia.
El conocido, debatido y tan antiguo término de "la
gobernabilidad", ha venido a ser inusitadamente insertado, como una moderna
herramienta de aparente reinvención reciente, en ciertas Agendas sui generis de algunos
países y organismos internacionales, caracterizados éstos últimos, al menos hasta hace
poco, como especializado en asuntos básicamente financieros.
Siguiendo con este tema de renovada actualidad debo confesar mi sorpresa
al leer, en un diario local la invitación a concurrir a "una misa por la
gobernabilidad"!!!
Sobre este asuento manifestamos nuestra mayor apertura a todas las nuevas
corrientes de pensamiento, sin embargo, deseamos expresar nuestra interpretación,
apreciación o conceptualización acerca de la gobernabilidad, dentro de la sencillez de
los cánones tradicionales de nuestra incipiente pero muy autóctona cultura política,
sin ánimos de pretender ensayar una definición dogmática o académica, simplemente
tratar de reflejar una percepción popular.
Entendemos por gobernabilidad: Una situación de paz, con estabilidad y
tranquilidad sostenida, en la que prevalezca la ley, el orden, la seguridad y la justicia,
junto al desarrollo económico con equidad social, igualdad, pluralismo y oportunidades
para todos. Ello dentro de un Estado de derecho, con valores éticos y patrióticos, de
convivencia armónica y de pleno respeto a los derechos y libertades, en el que las
actividades ciudadanas y de todo orden legítimo puedan desenvolverse con transparencia,
normal y fluidamente.
Naturalmente que podríamos agregar más conceptos, acotaciones y matices,
como: el marco institucional republicano y democrático, con la definición y consenso en
principios y reglas del juego, claros y precisos, consignadas en una Carta Fundamental que
exprese la voluntad popular y soberana de establecer un Pacto Social con carácter
duradero y respetable...
Bueno, estimo que en una u otras palabras es lo que los nicaragüenses
hemos venido buscando afanosamente a lo largo de nuestra accidentada historia, pasando
duras experiencias y por negros paréntesis de dictaduras y desgarrantes guerras civiles,
que todos desemaos dejar atrás, sepultados en el olvido.
A lo que aspiramos es precisamente a todo lo contrario de los que
significan: ingobernabilidad, caos, violencia, destrucción, inseguridad, temor,
intransigencia, retroceso, inestabilidad, impunidad, desempleo, miseria y anarquía.
Con grandes esfuerzos, costos y sacrificios, en Nicaragua se ha logrado
construir en los últimos años un nuevo andamiaje democrático, el que todavía es
débil, pero que pretendemos fortalecerlo día a día, y que jamás desearíamos exponerlo
temerariamente, por pasiones partidarias, intransigencias, ambiciones desmedidas,
intereses mezquinos y protagonismos irresponsables, al riesgo de que se nos derrumbe
estrepitosamente sobre nuestra cabezas, destruyendo lo poco que hemos avanzado, sepultando
lastimera e irreversiblemente el futuro para siempre. ¡Eso no lo permitiremos!
Dentro de ese contexto es que las dos principales fuerzas políticas del
país, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN), que entre ambos obtuvieron más del 90% de los votos en las últimas
elecciones, establecieron desde 1998 un proceso de diálogo abierto y del conocimiento
público, que concluyó a finales del año pasado con el consenso de unos definidos puntos
de Agenda, propuestos a la consideración del máximo poder soberano y colegiado de la
Nación, representado por esta Honorable Asamblea Nacional.
Fue en el seno de este gran foro en el que se vertilaron y aprobaron por
gran mayoría, en primera vuelta, las Reformas Constitucionales y otras importantes
iniciativas conexas. Aquí no ha habido, como en el pasado, oscuros, repudiables y
vergonzantes "Pactos Secretos", "Protocolos de Transición",
"Kupia Kumi" mi una aberante, antijurídica e inconstitucional "Ley
Marco", a cuya sombra se engendraron en oportunismos circunstanciales, manipulados
por micropartidos, una serie de "amarres" y "candados" prebendarios y
excluyentes, que son precisamente lo que los dos Partidos mayoritarios y más
representativo han pretendido corregir o eliminar por la vía más legítima y
transparente.
Este diálogo político fue satanizado a priori, de manera irracional y
faribunda, por irrelevantes minorías e intereses familiares monopólicos incrustados en
el negocio de la comunicación social, que además de beneficiarse de cuestionables
privilegios fiscales, otrogadas en la pasada Administración, se aprovechan para lucrarse
de la más irrestricta libertad de prensa que protege mi Gobierno. Para algunos
mercantilistas de esta actividad parecieran no existir valores, respeto alguno ni
¡patriotismo!
Lo último, la carencia de patriotismo, fue plenamente evidenciado y
comprobada por el pueblo nicaragüense y la comunidad internacional, cuando en ocasión de
la reciente agresión hondureña a la sagrada integridad territorial y soberanía
nacional, connotados elementos de estos medios escritos, en un acto bochornoso e
incalificable, que en otro país, con mínima tolerancia, sería calificado de ¡traición
a la Patria! se pusieron o vendieron "por unos dólares más" al servicio del
gobierno extranjero agresor de su propia tierra ¡Algo verdaderamente insólito y
despreciable!
Las mismas páginas de sus periódicos constituyen el vivo testimonio
permanente de esa infamia ¿Qué credibilidad y valores podrán continuar pregonando?
Honorable Representantes: Con legítima indignación, en una admirable
explosión de unidad que surgió incontenible cual fuerza volcánica, forjada en lo más
profundo y sagrado y de las raíces y entrañas de la Patria, fluyendo por nuestras venas,
portando los genes inmortales del heroísmo, del valor y del vigoroso espíritu
nacionalista, el Gobierno y pueblo nicaragüense rechazaron de inmediato, sin
vacilaciones, con toda energía viril y el soporte de la razón, en forma rotunda y
categórica las insólitas, provocativas y descabelladas pretensiones del Gobierno de
turno en la hermana República de Honduras, que en siniestra conjura con el Gobierno de
Colombia, han pretendido cercenar nuestra integridad territorial, patrimonio y soberanía
nacional.
Recibir un golpe tan rudo, sucio e inesperado por la espalda, del Gobierno
de un país vecino y hermano centroamericano es muy doloroso. Nuestro pueblo lo calificó
de inmediato como "puñalada trapera". Más repudiable aún que ese hermano lo
haga con la mano de un Estado extraño, extraregional, como lo es el colombiano. Mismo que
se debate agonizante, con grave riesgo de colapsamiento, en un sangriento caos, anárquico
e incontrolable, a causa de la feroz lucha por el poder de extremistas y los inmensos
intereses de los cárteles del narcotráfico, en búsqueda de expansionismo continuo y
ahora ¡también colonialista!
Jamás permitiremos que nuestro territorio vuelva a ser cercenado por
¡nadie! Es muy lamentable que a finales de noviembre del año pasado, casi coincidiendo
con el primer aniversario del devastador Huracán Mitch, que afectó tan cuelmente a
Nicaragua y Honduras, ésta última, abjurando del ideario del Gral. Francisco Morazán,
el gran apóstol y visionario liberal que soñó, luchó y murió por ver una sola Patria
Centroamericana, intentara por oscuros intereses y aparentes apetitos económicos,
repartirse y apropiarse de lo ajeno, en contubernio con un cómplice extranjero, de lo que
pertenece exclusivamente al patrimonio de los nicaragüenses.
Nicaragua defenderá con total energía, entereza y prudente serenidad sus
derechos en todo terreno, privilegiando siempre las vías cívicas y pacíficas.
Esta inesperada agresión motivó una inmediata iniciativa de la Asamblea
Nacional de introducir una puntual Reforma a nuestra Constitución, que saludamos y
aplaudimos con estusiasta patriotismo. Igualmente reconocemos las manifestaciones
espontáneas de solidaridad de todos los Poderes del Estado y de la ciudadanía en torno
al Ejecutivo y de sus instituciones armadas: Ejército y Policía Nacional, responsables
de proteger, hombro a hombro con su pueblo, la integridad territorial y soberanía
indiscutible e incuestionable de nuestra Patria.
Penoso que este grave suceso ocurra precisamente en vísperas de un
simbólico cambio de siglo y de milenio. Muy triste que los nicaragüenses, amistosos,
pacíficos y confiados en la fraternidad, seamos víctimas de tal agresión, cuando
estamos enfrascado en un proceso de integración regional; y en una lucha sin cuartel
contra un sólo enemigo común, que es la pobreza, el desempleo, la injusticia, la
inequidad social y la falta de oportunidades que afectan tanto a los nicaragüenses como a
sus hermanos centroamericanos.
Hermanos y hermanas nicaragüenses: confiemos en el futuro, confiemos en
Nicaragua. Somos un pueblo valiente, sin temores, con vocación de trabajo y pacifista.
Este primer año del nuevo siglo tendremos un ejercicio democrático con la celebración
de elecciones municipales. Ejerzamos libremente ese derecho y responsabilidad ciudadana,
dando ejemplo de madurez y civismo. Apuntalando firmemente el edificio de la democracia,
de las instituciones y de la gobernabilidad, pilares del desarrollo humano con
sostenibilidad.
Depongamos con flexibilidad, sensatez y tolerancia las diferencias que nos
desunen, ¡juntémonos en un sólo y solidario abrazo fraterno, con un sincero y profundo
amor patriótico por Nicaragua! Perdonémonos a nosotros mismos, para encontrar un sólo
camino, una sola gran avenida que nos conduzca sin escollos, traspiés, laberintos ni
atajos a la superación integral sostenida, creciente y con justicia social de todos los
miembros de la gran familia nicaragüense.
Entremos con paso firme, con fe y optimismo al futuro, para afrontar con
éxigos los retos y aprovechar las grandes oportunidades que se nos abren en una nueva
centuria y milenio. ¡Todos juntos y unidos saldremos adelante!
Que Dios bendiga a Nicaragua
Muchas gracias
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