LA COOPERACION INTERNACIONAL Y EL DESARROLLO
DEL PAIS
*Lic. Javier Rivas Castillo
La cooperación internacional desde el período (1980-1999), Nicaragua ha
recibido más de 20,000.00 millones de dólares en materia de préstamos y donaciones
(tanto recursos atados como no atados), condonaciones, etc., según el doctor Róger
Cerda, economista. Sin embargo a pesar de esa ayuda extraordinaria (equivalente a 10 años
de producción del país) a tres gobiernos diferentes (Ortega, Chamorro y Alemán), el uso
o destino de ayuda externa ha sido fundamentalmente para pagar la deuda externa y sus
intereses, financiar importaciones como la "factura petrolera, bienes de consumo de
lujo, etc,", el ajuste macroeconómico y por último otro gran sector beneficiado es
la "clase política nacional", pero al nivel productivo (agricultura, industria,
agroindustria) el impacto de la cooperación internacional es muy limitado o débil.
La cooperación externa no es mala, ni buena por sí sola, la clave es que
la cooperación internacional se complemente siempre con la estrategia nacional del país
receptor. Por ejemplo, existen experiencias en otros países donde la cooperación
internacional ha fortalecido el desarrollo y la producción tanto para el consumo nacional
como para las exportaciones de país y no ha generado mayor dependencia externa como es el
caso de ISRAEL, que recibe un flujo de ayuda externa por la suma de 1,000.00 millones de
dólares siendo su principal donante los Estados Unidos de Norteamérica, siendo éstas
por razones estratégicas. Pero su nivel de exportaciones de bienes anda por encima de los
30,000.00 millones de dólares.
Es importante apuntar que la cooperación internacional siempre es un
"negocio" para los países donantes, incluso si la ayuda es
"concesionaria" y nunca es gratis, siempre el país donante tiene objetivo o
interés ya sea al corto, mediano o largo plazo, en el país receptor tanto el termino
comercial, económico, político, migratorio, etc. El desafío en el futuro con la
cooperación externa para el país es que pase de nivel macroeconómico tradicional al
nivel sectorial y microeconómico.
* El autor es economista.
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