EXPLICACION NECESARIA
Para quienes consideramos el tratado Bárcenas-Meneses-Ezguerra de 1.928, como un instrumento absolutamente inconstitucional y nulo, logrado por la presión ejercida por el gobierno de los Estados Unidos de América, sobre los gobiernos nicaragüenses que lo suscribieron y lo aprobaron, sus cláusulas son nulas de nulidad absoluta, y su denuncia formal por nuestros gobiernos tendrá que producirse y debe producirse, cualesquiera que sea el tiempo que transcurra, para volver por la restitución de lo indebidamente poseído por un país que se aprovechó de una crisis política nuestra, como ya antes la había sufrido la misma nación en 1.903, con la pérdida del territorio de Panamá, pero con la ventaja de haber recibido Colombia, años después, la suma de veinticinco millones de dólares, a título de indemnización. Esa convicción y la no lejana intervención que habrá de producirse de parte de organismos internacionales, mundiales o latinoamericanos, para la revisión libre, honesta y jurídica de los documentos que aporte Colombia contra los derechos de Nicaragua, para resolver por medios decentes y pacíficos lo que nunca puede legalizar la violencia ni la fuerza de superioridad militar y económica de un país sobre otro, nos hace ofrecer a la juventud estudiosa de nuestro país y a la ciudadanía en general, este breve estudio o referencia a la cuestión nicaragüense-colombiana, pues el desconocimiento u olvido de la verdad histórica sobre el desarrollo del problema, puede adormecer el patriotismo y provocar un conformismo o indiferencia en nuestro país, que contra los principios fundamentales de su Constitución vigente en 1.914 y 1.928, y por la presión de fuerzas exteriores incontrastables, se vio obligada a suscribir un tratado como el Bárcenas Meneses-Ezguerra, cuya nulidad no convalida el tiempo ni la posesión parcial que de él se quiera derivar por sus beneficios. Aclaramos sinceramente, que no ofrecemos a nuestros lectores, nada que no esté contenido en libros de nuestra historia nacional ni en archivos coloniales que en la época se investigaron, fuera de una que otra cita que juzgamos desconocida en nuestro país, lograda por nuestras investigaciones personales en archivos centroamericanos. LA PRETENCION COLOMBIANA
De esas intervenciones de defensa militar por parte de las autoridades españolas del virreynato de Santa Fé de Bogotá, obedeciendo instrucciones de las autoridades de Madrid o por demanda de ayuda de otras gobernaciones, nos vamos a ocupar primeramente, para que quede al descubierto la amañada interpretación que del alcance de aquellas órdenes reales ha esgrimido Colombia contra Nicaragua, para convertirlas en desmembraciones territoriales a su favor o de traslación del gobierno político y civil de los territorios o costas que le encargaron defender, en cooperación con provincias de dominio español, seriamente amenazadas por piratas o colonizadores ingleses. LA EXPEDICION DEL CAPITAN DON JUAN ANTONIO GASTELU,
EN 1.776.
Tan grave noticia fue comunicada al Capitán General del reino o Capitanía General de Guatemala, con instrucciones reales; y al mismo tiempo fue comunicada al Gobernador de Nicaragua Don Domingo Cabello, conforme notas de noviembre de 1,775, ordenándose la vigilancia estricta de nuestra Costa Atlántica. Con fecha 22 de noviembre del mismo año, el Monarca español se dirigió al virrey de Santa Fé de Bogotá, informándole del peligro, pues se le comunicaba concretamente que Inglaterra proyectaba apoderarse de istmo de Panamá, a fin de que ordenara la vigilancia y protección de la Costa de los Mosquitos. Pero es conveniente señalar, a propósito del fundamento de dominio que alegó más tarde Colombia contra Nicaragua, que el propio virrey de Santa Fé sugirió a la Corona, con los mismos propósitos de defensa, que se solicitara también la cooperación de los corsarios españoles de la Armada de la Habana, en la provincia de Cuba. Fue, pues, en virtud de esas órdenes reales que el 21 de febrero de 1,776, salió de la ciudad de Cartagena el Capitán Don Juan Antonio Gastelu, al mando de las balandras-guardacostas "Pacífico" y "Recurso", para efectuar un reconocimiento de los establecimientos ingleses de la Costa de los Mosquitos. El Comandante Gastelu, regresó a Cartagena el 16 de junio del mismo año, después de verificar un recorrido por Cabo Falso, Río Tinto, laguna Brus, río Patuca y laguna de Caratasca, en territorio actual de Honduras; y Cabo Gracias a Dios, islas Mangle, hoy islas de Maíz, San Andrés y numerosos islotes, bajos, cayos y arrecifes etc., no indicados en los mapas de aquel año y a los que los prácticos de marinería llamaban, sin seguridad alguna, "Roncador", "Bajos de Duarte" y "Cayos Mosquitos de Río Grande". Recorrió, igualmente, el Comandante Gastelu, numerosos lugares de nuestra faja costanera del antiguo Mar del Norte de los españoles, en dirección sur, hasta San Juan del Norte, continuando con la misma derrota, hasta Matina, en territorio de Costa Rica, y finalmente, hasta Bocas del Toro, en territorio del virreynato de Santa Fé de Bogotá. El Comandante Gastelu, con fecha 11 de julio de 1.776, presentó el informe pormenorizado de su recorrido al virrey de Santa Fé, con indicación de los establecimientos ingleses visitados en la Costa de los Mosquitos, sin ninguna novedad ni actuación política ni militar en su visita a ellos. Con fecha 30 del mismo mes de julio, el virrey de Santa Fé de Bogotá trascribió al Capitán General del reino de Guatemala Don Martín de Mayorga, el informe de Gastelu, manifestándole categóricamente: que por la falta de barcos de guerra, tropas y víveres no tenían capacidad para proteger la Costa de los Mosquitos. Y conviene al propósito de la confesión del virrey, indicar que éste, en carta enviada al gobierno de Madrid, fechada en Cartagena el 13 de febrero del año anterior, al anunciarle la expedición de Gastelu, le hace saber: que en años pasados no hubo sujeto capaz de guiar la embarcación que por real orden debió enviarse a Nicaragua, con armas y municiones. EXPEDICION DE DON FRANCISCO XAVIER VARGAS.
El recorrido de Vargas comprendió solamente la faja costanera del Océano Atlántico, tocando como puntos principales: Tubapi, Bluefields, y San Juan del Norte, en territorio actual nicaragüense; y Bocas del Toro, en el virreynato de Santa Fé. LA COSTA DE LOS MOSQUITOS, TERRITORIO DE LA CAPITANIA
GENERAL DE GUATEMALA
Efectivamente, con motivo de la expedición enviada por la Corona hacia la Costa de los Mosquitos, bajo el mando del norteamericano o yanque, Jeremías Terry, en ejecución de la Orden Real del 25 de febrero de 1,778, de cuya expedición nos ocupamos después, Don José de Gálvez, Secretario de Estado y del Despacho Universal de las Indias en Madrid, dirigió nota al virrey de Santa Fé, con fecha 30 de mayo del mismo año, en la que le expresó textualmente: "Como el principio de las operaciones de Terry ha de ser en los territorios pertenecientes a la jurisdicción de Guatemala, que supongo serán inmediatos a las costas de Matina... De la trascripción anterior se desprende en buena lógica
y sin dudas de ninguna clase, que las expediciones de Gastelu y Vargas,
efectuadas por órdenes reales al virrey de Santa Fé, no modificaron
la jurisdicción territorial de la Capitanía General de Guatemala,
como lo confirman los sucesos de que nos ocupamos a continuación.
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