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Martes 26 de Octubre de 199 La IX Cumbre Iberoamericana de La Habana: Juventud Rebelde.- La IX Cumbre Iberoamericana que se celebrará próximamente en Cuba mantendrá el formato de su antecesora de Oporto, la cual marcó un cambio en la concepción de esos eventos al privilegiar las discusiones por encima del protocolo. Así expresó el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, durante su encuentro ayer con los miembros del Consejo Nacional de la Federación Estudiantil Universitaria, que sesionó en la Universidad Agraria de La Habana. El Canciller comentó
que el momento actual es favorable para que se produzca un análisis
crítico sobre la globalización neoliberal, debido a que se
está dando un proceso de autocrítica de ese modelo.
Acerca de la utilidad de estas citas, explicó que constituyen un espacio para el encuentro de los países latinoamericanos con España y Portugal, además de un paso hacia la integración, como único camino frente al mundo unipolar que rige Estados Unidos, y donde su poderío se ha afirmado como nunca antes. “Si se han unido suecos y españoles en la Unión Europea, cómo no van a poder unirse México y Guatemala, por ejemplo, que tienen raíces comunes, al igual que otros pueblos latinoamericanos. El obstáculo lo ha puesto siempre Estados Unidos con su política de ‘divide y vencerás’. A ellos no les gustan las Cumbres Iberoamericanas y hacen presión en su contra”, dijo. Informó, además, que los jefes de Estado asistirán el día 15 de noviembre a la inauguración de la Escuela Latinoamericana de Medicina y comentó el agradecimiento que ha percibido en América Latina por parte de los padres de los alumnos de ese centro, quienes en algunas regiones se han organizado en asociaciones de padres. El 16 en la tarde será la clausura, donde la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, anunciará el tema de la próxima Cumbre. Interrogado sobre las expectativas para la cita, Pérez Roque señaló que la principal es que contribuya a la integración de los pueblos latinoamericanos, además de cumplir con el papel de anfitrión de Cuba y lograr que organizativamente sea un éxito. El Canciller destacó las tres declaraciones que serán aprobadas en la Cumbre. Una de ellas señala a Oswaldo Guayasamín como Pintor de Iberoamérica, otra de solidaridad con las labores de reconstrucción de Centroamérica ante las consecuencias del huracán Mitch y un saludo de los jefes de Estado a la reversión del Canal de Panamá a la nación istmeña. Comentó, además,
el significado de esta sede para Cuba, país al que hace unos años
todo el mundo le auguraba la caída. “Todos pensaban que no sería
posible. Ha pasado una década y ahora esta sede representa un reconocimiento
al país y a su contribución a estos eventos”.
“Por eso decimos que el principal protagonista de ella es el pueblo, que ha resistido todos estos años de período especial (medidas de austeridad en Cuba), que va a Centroamérica a cumplir misiones y se siente orgulloso de ser una estrella independiente en una isla que parecía destinada a convertirse en una estrella más de la bandera norteamericana”. Cuba tiene relaciones con 167 países y la semana próxima ese número aumentará a 168, al sumársele Irlanda, hasta donde viajará Pérez Roque para oficializar los vínculos. “Mantenemos relaciones con la mayoría de las naciones del mundo y lo más importante es que las mismas se han ampliado estos años, justamente cuando pretendían aislarnos”, dijo Pérez Roque. Informó que Cuba cuenta con 118 misiones diplomáticas en el exterior, de ellas 92 son embajadas, y que el próximo año prevén abrir diez más. “Es importante que los dirigentes de la FEU conozcan nuestra realidad y las razones de nuestra firmeza y nuestro optimismo. De manera creciente se comporta el rechazo al bloqueo tanto en el mundo como en los propios Estados Unidos", dijo. “Hay que tener la certeza de que como único podemos preservar el país, con sus imperfecciones, pero con la justicia social y la independencia que hemos conquistado, es preservándolo socialista”, agregó el Canciller. Interrogado acerca de las tendencias en los organismos internacionales, Pérez Roque manifestó que se está dando un proceso singular, algo parecido a lo que sucedió después de la Segunda Guerra Mundial. “Se pretende desconocer lo que ha habido hasta ahora. Hay tendencias que quieren cuestionar el principio de no injerencia en los asuntos internos de los países, el de la igualdad soberana entre los Estados y el del no uso de la fuerza. Hoy se dice que eso es viejo, que corresponde a otra época y que en determinados casos sí es necesaria la intervención extranjera. Es algo muy peligroso que perjudica sobre todo a los países pobres, a los más débiles", expresó Pérez Roque. “La guerra de Kosovo marca
un precedente muy negativo. Cuando la del Golfo, al menos los Estados Unidos
fueron al Consejo de Seguridad y éste aprobó la entrada en
el conflicto. Ahora la experiencia indica que es posible pasar por alto
al organismo internacional y a eso nos oponemos”, manifestó.
El presidente Clinton se reunió recientementem en su despacho, durante 45 minutos, con la nueva presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, que asumió el cargo el 1 de septiembre. El secretario de Prensa de la Casa Blanca, Joe Lockhart, dijo a la prensa que la presidenta Moscoso enfocó la conversación en la histórica importancia de la devolución a Panamá del canal, al mediodía del 31 de diciembre de este año, y que declaró que se trató de "una sesión muy productiva". Moscoso manifestó que "no se trata del final de una relación sino del comienzo de una sólida amistad". "Se comprometió enérgicamente en la protección y seguridad del canal y se comprometió a trabajar con el gobierno de Estados Unidos para cumplir ese objetivo", anotó Lockhart. El presidente Clinton "se sintió contento con el mensaje de su contraparte, que es un nuevo comenzar en una relación muy importante, una amistad muy fuerte entre nuestras naciones", agregó Lockhart. "Hemos de trabajar juntos en los temas de comercio, lucha antinarcótica. Y tenemos gran confianza en que esta transferencia se haga como se espera y como se detalló hace 22 años, cuando se firmó el tratado". Lockhart subrayó que "el tratado es muy específico en cuanto al derecho de todos los países de tener igual acceso al canal". También anotó que, "de acuerdo con el tratado del Canal de Panamá y el Acta de Neutralidad, el gobierno de Estados Unidos tiene el derecho de intervenir cuando considere que nuestro interés nacional se encuentre en riesgo. Y ello era evidente al momento de firmarlo y seguirá siendo muy cierto cuando entremos en el próximo siglo", señaló la fuente. Aunque la transferencia tendrá lugar a fin de año, las ceremonias del acontecimiento se realizarán a mediados de diciembre, para permitir la presencia de más líderes mundiales, sin que haya conflicto con los programas de celebración del fin de siglo.
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