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Lunes 18 de Octubre de 1999 Por: Adolfo Pastrán Arancibia
"Es hora de ponerle una cara a la corrupción y llamarla por su nombre, porque ahora la corrupción es muy genética", dijo Eigen. La sugerencia del presidente de uno de los organismos más activos en la lucha contra el mal endémico de la corrupción, es la de denunciar con nombres y apellidos a todos aquellos que afectan el desarrollo humano. Eigen dijo que "la corrupción cada vez más está afectando a aquellos sectores vulnerables, como los niños que ya no pueden ir a una escuela o los enfermos a un hospital, porque la corrupción les quita esos recursos". El Presidente de Transparency Internacional exhortó al sector privado, en todas partes del mundo, a tener una acción más beligerante en la denuncia y combate de la corrupción y sensibilizar a la opinión pública que debe pasar de la denuncia al control anti corrupción. "La empresa privada tiene que involucrarse más, porque uno de los problemas que tenemos en el combate a la corrupción es que son los gobiernos precisamente el centro del problema y desde ahí no puede nacer la solución". Transparency Internacional es una organización no gubernamental dedicada a asegurar la responsabilidad de los gobiernos y reducir la corrupción a nivel nacional e internacional. Entre sus múltiples inquietudes están las humanitarias, dado que la corrupción debilita el desarrollo y causa un creciente abuso de los derechos humanos; democráticas, dado que la corrupción socava a las democracias y particularmente los logros de éstas en muchos países en desarrollo y en transición; éticas, dado que la corrupción socava la integridad de una sociedad; y económicas, dado que la corrupción distorsiona las operaciones de los mercados y priva a la gente común de los beneficios que se derivan de ellos. Por otro parte, representantes y delegados de la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS), se encuentran participando aquí, como su secretario general, el peruano Juan Carlos Mignone. Mientras tanto, el vicepresidente de Colombia, Gustavo Bell Lemus, intervino en el plenario de la Novena Conferencia Anticorrupción, en donde expuso los aspectos más importantes del Programa Presidencial Anti Corrupción de ese país. Bell Lemus dijo que han instalado recientemente la Comisión Nacional para la Moralización, en la que se ha separado al interior de la comisión el sector institucional del sector ciudadano, para que este último en forma independiente y sin ningún tipo de presión oficial puede desarrollar claramente su labor en representación de la ciudadanía. El Vicepresidente colombiano reveló que "se ha impartido instrucciones a los ministros para que identifiquen los casos en que funcionarios públicos o particulares se hayan enriquecido ilícitamente, como producto de actuaciones en contra de los dineros y los bienes públicos, conforme a lo dispuesto en la Ley 333 de 1996", y agregó que "en estos casos y en los que en el futuro ocurran se presentarán las denuncias respectivas ante la autoridad competente a fin de lograr la extinción de dominio sobre los bienes adquiridos en forma ilícita, a través de sentencia judicial". Esto constituye un avance sustancial en el control anti corrupción en Colombia. Otro de los expositores fue el secretario general nominado del Interpol, Ronald K. Noble, quien afirmó "que los líderes de la policía pueden y deben tomar pasos importantes para reducir el riesgo y también luchar contra la corrupción dentro de sus rangos. Estas medidas de anti corrupción no tienen porque ser complicadas ni absurdas". Noble procedió a dar algunos ejemplos de estas medidas, de entre las cuales se destacan el acceso ciudadano a la información de lo que hacen los órganos policiales, mejorar los salarios y las unidades de investigación interna. El secretario general nominado
de Interpol dijo que "hay que tener cuidado en nombrar nombres en campañas
de anti corrupción, ya que se pueden afectar reputaciones de personas
inocentes".
En México, la Contraloría capacitó a más de un millón de personas civiles para que realicen un control y vigilancia sobre el manejo de los recursos financieros en las distintas alcaldías y gobernaturas de Estado en todas las provincias mexicanas, dado que el organismo fiscalizador de este país no tiene toda la capacidad de auditoriarlas. La idea es que la sociedad civil ejerza cada vez mayor control sobre sus propios impuestos. Esto en México les está dando resultados exitosos, pues no se trata solamente de buscar corruptos y culpables, sino de exigir manejo eficaz, eficiente y transparente en la gestión pública, de parte de los ciudadanos, que en definitiva son los dueños de la cosa pública. Otros altos dignatarios que esperan exponer sus programas anti corrupción antes que inicie la redacción final de los acuerdos y recomendaciones, son los vicepresidentes de Bolivia y El Salvador, Jorge Quiroga Ramírez y Carlos Quintanilla Schmidt, respectivamente. El viernes en horas de la
tarde concluirá la Novena Conferencia Internacional Anti Corrupción,
la cual será clausurada por el ex presidente de Africa del Sur,
Nelson Mandela, el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, entre
otros representantes de organismos financieros internacionales.
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