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Aquella tarde lluviosa del 8 de octubre de 1967, la maraña selvática olía a sangre, lodo y pólvora. Hubo un combate infernal en la quebrada del Yuro, Bolivia. El "Che" herido fue hecho prisionero. Las primeras informaciones aseguraban que los Rangers o tropas élites de los Estados Unidos habían asesinado al joven gurerrillero Ernesto Guevara en el pueblo de Higuera... entonces, hubo gritos de guerra por todas las cordilleras, los estudiantes fueron a las calles y los obreros no trabajaron. Por aquella época éramos muy jóvenes para entender muchas cosas. Pero con caras apenadas sentimos que nos había penetrado una bala envenenada en el centro del alma, en mitad del corazón, pues ese hombre no luchaba por matar hombres, sino para hacer vivir a los hombres. En el mundo muchos lamentaron no saber de medicina para curar sus heridas, para arrebatarlo de las manos descarnadas de la muerte... el Che se llevó en lo más hondo de su ser el dolor de las más grandes injusticias contra la humanidad. Ahora, marcado en el calendario universal, el 8 de octubre nos recuerda que se cumplen 32 años de su muerte. Sería un hombre relativamente joven. Recién habría cumplido 61 años. No era un militar ni agresor, era un luchador por la paz y un defensor de la libertad. "Quieren hacernos pagar caro el precio de esa paz", decía con vehemencia. Fue conciente que había entrado a una lucha con una larga cadena de victorias y derrotas... sólo nos quedó su imagen infinitamente bondadosa como la de Cristo. Cuando mataron al Che hubo
llanto en Sierra Maestra. Lloró Fidel Castro en Cuba; en Higuera,
Bolivia, lloraron los obreros del cobre y los campesinos explotados. Lloran
al Che, al jefe, al compañero, todos los hombres y mujeres que no
rinden su dignidad. El Che fue empujado a la lucha, dejó sus pantuflas
de médico y calzó las botas guerrilleras, no encontró
otra salida el joven graduado de la Universidad de Buenos Aires... a los
muchachos del 67, maduros ahora, nos dieron un golpe brutal en medio del
corazón!!!
La militancia sandinista, y no sandinista, espera que la Asamblea del próximo domingo analice la situación del país y saque las correctas conclusiones para mantener la esperanza. El FSLN puede presentar al pueblo posibles soluciones o salidas. En el país hay un desastre por la administración corrupta y por el Mitch, sumado a otro mes de lluvias en el territorio nacional. La agenda de la Asamblea contempla temas como su PLAN NACIONAL de COTIZACION, pues ninguna organización se mantiene sin recursos económicos, lo que obligará a todos los militantes a tocarse sus bolsillos; las POLITICAS SOBRE LA CONSULTA NACIONAL, polémico asunto en el que quedará establecido el cómo relizarla y en base a qué políticas, así como la APROBACION DE CARGOS EJECUTIVOS, SECRETARIAS Y COMISIONES, que permiten un FSLN más abierto y moderno. El comandante Daniel Ortega analizará también la situación actual del país. O sea que hay una ESPERA
y una ESPERANZA del pueblo sandinista y no sandinista que está cansado
de 10 años de frustración y desencanto, mientras crece la
corrupción, aumentan los precios, disminuye la capacidad adquisitiva
y la esperanza la entretenemos. Pero la mayoría sabe y tiene confianza
que el FSLN encontrará el camino correcto para lograr una victoria
electoral en el 2000 y 2001. El trabajo debe empezar, los problemas no
esperan, la espera popular debe terminar ya y la esperanza debe ser una
realidad.
Día a día la necesidad aprieta cada vez más el cuello y el estómago de las mayorías. Hay sufrimiento y necesidades cada vez mayores, impuestas por el gobierno liberal o por fenómenos climatológicos que parecen haberse incorporado a este drama majadero que vivimos desde 1990. Medidas neoliberales caen sobre las espaldas de los pobres y cuando la naturaleza "eructa" también pierden vidas, cosechas y trabajo. A esta gente le arde el cuerpo y se le congela la sangre escuchar cifras, números y estadísticas que no entiende. El Mitch segó 10 mil vidas, dejó un millón de víctimas, 50% de la cosecha perdida, 50 mil viviendas destruidas, carreteras y caminos dañados en un 25% y lesionó la economía campesina en un 80%, arrasó escuelas y centros de salud, sumando 2 mil millones de dólares las pérdidas materiales y las siete plagas de Egipto. Estocolo aprobó DOS MIL 500 millones de dólares para los damnificados, pero se hiciero humo. No nos reponemos de esa tragedia cuando otro crudo invierno causa pérdidas humanas y daños materiales incalculables. Los dólares se hacen agua. Los precios de los comestibles suben el triple. La carne, la leche y los huevos son productos desconocidos para los pobres. En el campo no hay granos en los trojes ni tortilla en los comales. El hambre está sentada en la mesa y la gente se muere por falta de una pastilla. Abundan los desempleados en las calles y caminos, mientras el gobierno y los ricos les llaman vagos. Las mujeres se prostituyen y los obreros se pudren con sus derechos. Por eso, la Asamblea Sandinista propondrá los mecanismos para barrer en las próximas elecciones. |






