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Jueves 07 de Octubre de 1999 1
de 3 partes
Pero sabrá la mayoría de estos fanáticos simpatizadores de la novena india, cuándo fue que se fundó y quiénes fueron sus primeros integrantes? Lo
anterior es mejor que se lo dejemos a uno de los historiadores de nuestro
Béisbol Nacional, como lo fue el recordado don Chale Pereyra Ocampo,
quien a continuación nos describe, lo siguiente:
"¡VIVAAA EL BOER!" ha sido el grito de guerra que se ha trasplantado a toda clase de suceso en donde la gente tiene que gritar, inclusive cuando el verbo explosivo de Salvador García Valery casi mandó a la guerra a los nicaragüenses contra los hondureños, los enardecidos ciudadanos nica gritaban: "!Vivaaa el Bóer!. "Siempre el primer grupo que estableció taquilla para que el fanático pagara por su entrada para verlos jugar a principios del siglo, es lógico que más allá del medio centenio, tenga el récord de adeptos a la insignia india y la más larga sucesión de escuadras que han vestido su franela desde los tiempos del "Churruco" y de Manuel Quinizú y Adán Molina "Venado Chingo", Domingo Silva "La Loca", Ecateo Torres, etc., "Si quisiera mencionar cada nombre de los que han vestido la franela de los Indios del Bóer, haría falta una edición extraordinaria. La incursión del Bóer en la Liga Profesional de Nicaragua --continúa diciendo don Chale--, fue la culminación de un fanatismo exagerado. Casi llora la población cuando el equipo de Granada, inferior hombre por hombre, al trabuco de Earl Torgeson, le arrebató el campeonato. Sólo la ingratitud de la pelota porque es redonda pudo sellar ese dramático final. Se ha dicho que el mismo volumen de la barra boerista es un peso que no puede soportar la tribu y que paradójicamente ha contribuido a la derrota en los momentos más cruciales en la historia del club". Luego, el mismo Chale cuenta en uno de sus libros ANECDOTARIO que escribió, señala de la manera siguiente, cómo fue que nació el equipo BOER. "Que en una ocasión que visitó al maestro Francisco Rodríguez Caparro, el barbero más popular del barrio y también la barbería más concurrida, que antes del primer terremoto, el de 1931, estaba ubicada en la calle del Cementerio, o sea en la calle conocida como 15 de Septiembre, en una pieza que le alquilaba don Amadeo Meza, el padre de Orlando Meza Lira, frente a la casa de don Gilberto Saballos. Mientras cortaba el pelo y resuraba barbas, el maestro Pancho hablaba cómo fue que se fundó el BOER. Luego continúa agregando don Chale: "Fue en 1905. Era Mr. Chester Donalson el Cónsul de los Estados Unidos en Managua. Yo era amigo de su hijo Agustín. A ambos nos llamaron diciéndoles: Consíganse un grupo de muchachos para formar un club de béisbol, y les voy a ayudar y les voy a explicar el juego". "Nos fuimos a buscar a Pancho Delgado, Manuel Quinizú, Fernando Ocampo, Gustavo Silva, Churruco y otros del Barrio. Comenzamos a aprender y a entrenar en la Quinta Donaldson, frente a la vieja Tienda Cucalón, de don Alberto Sánchez, del Porton del Hospital Viejo dos cuadras abajo. Los que vivieron la época deberán recordar esa dirección. "Sí, amigo, allí se formó. Allí nació el BOER del que el maestro Pancho Caparro fue el primer pitcher. "Y me nombraron capitán del equipo, cargo que retuve por unos años, dice. Un día hicieron una misa negra y me quitaron el mando, me acusaron de tirano. De que mi régimen disciplinario era tiránico y de dictadura. Sucede que para poder encausar a los "bausanos" establecí multa al que no llegara a las prácticas...sigue hablando el maestro Pancho, y si faltaban a un desafío los echaba presos. "Entonces
resentido me fui, pero no solo. Nanduco, uno de los jugadores del equipo,
se fue conmigo. También Pancho Delgado, Gustavo Silva y Toño
Manzanares. El Bóer se quedó sin pitcheres. Si tenían
apuros? Por necesidad llamaron a un joven que estaba llegando a practicar
de jardinero y le habían notado un buen brazo.
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