LA BATALLA DE SAN JACINTO
"La batalla de San Jacinto,
que en rigor no pudiera llevar otro nombre que el de acción o combate, por haberse
verificado con una sola clase de armas y entre dos pequeñas escoltas, fue sinembargo, de
una influencia decisiva, porque estimuló y alentó a los aliados y dió el convencimiento
de que los filibusteros no eran invencibles".
José D.
Gámez |
Historia de
Nicaragua |
Capítulo XXV --
Guerra Nacional. |
Pgs. 663-664. |
NIÑEZ Y JUVENTUD DEL GENERAL JOSE DOLORES
ESTRADA
El hermoso templo colonial de Nandaime abrió sus puertas para la
devoción ritual del bautismo. Numerosas "chinas" negras y mestizas, vestidas
visiblemente para la ocasión llevaban en brazos a los niños que recibirían el inicial
sacramento cristiano. El Pbro. Luis Benito Gutiérrez repetía las fórmulas rituales a
medida que le presentaban a los niños. La ceremonia se desarrollaba en la hermosa nave
consagrada a la Virgen de Dolores, obsequio de la señora Francisca Sandoval, antepasada
de Estrada, mientras en el espacioso atrio, la concurrencia esperaba que se concluyera.
Habían venido muchas personas de fuera del pueblo. Los repiques de
campanas se sucedían con intervalos anunciando la importancia formal del bautizado. Ese
día quedó asentado en el Registro Parroquial de Nandaime la Fe de Bautismo que
literalmente dice:
"Don Luis Bento, Gutiérrez S.M. de este pueblo de Nandaime a
veinte días del mes de marzo de mil setecientos noventa y dos años. Baptice solemnemente
a Joseph de los Dolores h. 1. de Thimoteo Estrada y de Gertrudis Vado, nació el diez y
seis de dicho mes, fué padrino Anto. Vado y para que conste lo firmo". (f) LUIS
BENTO. GUTIERREZ.
El bautizo solemne quiere decir que fué de primera categoría. Ello
supone una buena posición social, que en ese tiempo no significaba el dinero que hoy se
precisa para ello. Implicaba, desde luego, un cierto grado de bienestar económico sino
una "actitud" que era la honorabilidad. Esto significaba un sentido social que
descansaba más que todo en las virtudes cívicas y hogareñas, propias de ese tiempo. La
importancia de una ceremonia solemne, implicaba no sólo el gasto, sino también una
condición social a la cual se correspondiese.
El sitio del
nacimiento de Estrada fué motivo de discusión por algún tiempo. Se creía que había
nacido en Managua, porque su padre se trasladó más tarde a esa ciudad, pero los cuatro
días que median entre el nacimiento y el bautizo no dejan lugar a dudas. Tampoco es
presumible que los esposos Estrada-Vado hubiesen venido de Managua a Nandaime con el sólo
objeto del nacimiento de José Dolores en Nandaime. Por otra parte, tanto la familia del
padre como de la madre eran de ese pueblo.
De los antepasados del General Estrada se sabe qu eeran tres hermanos:
German, Pío y Timotheo. Este último se casó con Gertrudis Vado. Los padres de Estrada
venían de una dilatada familia que figuró entre las principales de la sociedad
nicaragüense durante la colonia. El tronco común son los esposos Francisco Ruiz Lugo y
Ambrosia del Castillo; sus hijos, Sebastiana, Ambrosia, Pablo Antonio y Baltasara extiende
su parentesco entre muchas familias de importancia en la actual sociedad nicaragüense. Se
dice que descienden de un grupo de conquistadores encabezados por Gonzalo de Sandoval,
conquistador de México, a quienes el Rey de España les donara grandes extensiones de
tierra en la región situada entre Nandaime y el Río Ochomogo.
El pequeño José Dolores creció en Nandaime entre la educación
familiar que le inculcó los principios de honradez y rectitud, característicos en la
posterior conducta de Estrada y la rudimenatria enseñanza de la Escuela Elemental. Más
tarde, compañero de su padre, hizo de campisto, cabe el llano de Cachimba Brava, donde su
padre poseía una hacienda.
Con el ejemplo paternal, el joven Estrada se aficionó a la
agricultura, el oficio de su vida, paralelo a su pasión por las armas. Más tarde hemos
de ver que su afición agrícola le sirve con refugio y consuelo cuando viejo y laureado
por el heroísmo le escribe a su amigo don José de Pasos, desde Liberia, Costa Rica,
diciéndole: "Yo estoy aquí haciendo un limpiecito para ver si puedo sembrar unas
matas de tabaco". Sencillez suprema y como dato humano muy revelador.
Estrada llegó a la mocedad como un muchacho agricultor, con pocas
letras, mucho carácter, honradez y lealtad. Era de buena estatura, moreno, recio de
complexión, parco de gestos, reposado y sencillo. Sus compañeros y amigos le respetaban
con una seria simpatía, circunstancia que siempre acompañó a su personalidad. Tal es el
recuerdo que conserva la tradición nandaime.
La juventud de Estrada se desarrolló entre la vida campesina,
atendiendo la hacienda de su padre en Ochomogo, Nandaime y Granada. La necesidad de
comunicación con esta última ciudad y sus relaciones familiares y políticas con los
Sandovales, Lugos y Cuadras, que residían habitualmente en Granada, le abría una
situación social en la que tuvo acogida. En ella vivió siempre con natural sencillez y
con el respeto que infundia su seriedad. A su independencia de criterio unía una voluntad
inquebrantable, tal como lo reveló posteriormente. Ello es muy importante de anotar,
porque fué en definitiva lo que le decidió a presentar batalla en San Jacinto,
desobedeciendo órdenes expresas de su superior General Chamorro.
Don Faustino se reserva la opinión de que Estrada peleó por la
Independencia de Nicaragua. Pero don Jerónimo Pérez refiriéndose a San Jacinto expone.
Refiriéndose a esa batalla escribe Jerónimo Pérez: José Dolores Estrada, como liberal
rojo perteneció al bando de Argüello. Era entonces Sargento o clase inferior, pues
peleó con fusil en dicho asalto". Este dato confirma la idea de que Estrada no fué
un militar improvisado y además que fué un apasionado por la libertad.
La Independencia que proclamaban los criollos españoles y los mestizos
españolizados se debió a intereses personales económicos y burocráticos. Su objetivo
trataba de acaparar privilegios que sólo podían conseguir del Gobierno central español
y en muchos casos, como en los Juicios de Residencia, o en las medidas de tierras, esa
autoridad restringía la conducta y los intereses de quienes se consideraban con más
derechos que las autoridades de la Península.
De ello se deduce que la Independencia política de España no
significaba ninguna libertad para el indio y el mestizo americano, quienes constituían la
inmensa mayoría del continente y eran discriminados racial, política y socialmente COMO
LO HEMOS SEGUIDO SIENDO AUNQUE DE MANERA SOLAPADA. Por el contrario, la autoridad real
trataba, en cierta medida, de que no se explotase al indio tan brutalmente, como lo
hacían los peninsulares ungidos de hacer América, es decir, de enriquecerse
rápidamente.
Estos independientistas --criollos o mestizos-- no eran pues, ni leales
con la monarquía que políticamente había realizado la aventura de organizar un Imperio
en el Nuevo Mundo y por consiguiente hecho posible su posición política y económica, ni
con el elemento humano que poblaba el dominio imperial americano. Sólo eran leales con
sus propios intereses.
Unicamente deseaban continuar en la cúspide de la pirámide social,
sin las restricciones políticas y económicas a que estaban sometidos por la Corona
Española.
Fueron los dirigentes de la clase social más poderosa quienes
acaudillaron las revueltas que se sucedieron desde la Independencia hasta la Guerra
Nacional. El panorama sugiere con toda claridad una especie de feudalismo, aun cuando sus
perfiles no sean tan nítidos como el europeo, pero la economía rural, las condiciones de
trabajo y el señorío político y social basado en la riqueza agraria, plantean una forma
americana de feudalismo, sin lugar a dudas.
Como es conocido el General José Dolores Estrada hizo sus primeras
armas durante el proceso independentistas, y en el año de 1825 apoyó al Vice Jefe de
Estado Juan Argüello, quien se proclamaría liberal frente al reaccionarismo del Jefe don
Manuel Antonio de la Cerda.
Estrada, no pudo por su juventud, conocer la falacia que implicaba el
independientismo disfrazado de libertad. Posiblemente oyó sobre la conducta de las
autoridades españolas y lo que significaba de perjuicio para los criollos, es decir, para
quienes ya habían nacido en América, circunstancia ésta que discriminaba a
colonizadores entre sí, y a conquistadores de aquellos. Estrada ocuparía en ese caso el
lugar que lógicamente le correspondía, por carácter independiente, por su juventud
exaltada y por sus lazos familiares.
No obstante los anteriores datos referidos, la inmortalidad de José
Dolores Estrada habría de alcanzarla en la Batalla del 14 de Septiembre de 1856
enfrentando y derrotando con sus hombres al filibustero William Walker.
Dos días antes de este extraordinario suceso de nuestra historia, el
general liberal Máximo Jerez y el conservador don Tomás Martínez habían suscrito el
Pacto Providencial que unió a los ejércitos fratricidas en trance de lucha por el poder
político de la Nación, convirtiendo aquella lucha en una Guerra Nacional.
(Fragmentos de la
Biografía del General Estrada, escrito por Francisco Pérez Estradas). |
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Edición
Especial de las Fiestas Patrias/ Septiembre de 1999

Portada
Gloria Eterna a los Héroes de Septiembre
Tres Etapas de la Independencia
Introducción
Situación de la Capitanía General de Guatemala a principios del
Siglo XIX
Etapa del Despotismo ilustrado
Etapa Constitucionalista, 1810 1820
Etapa Independencia. 1820 1823
La Constituyente de 1823
Anexión a México
Suscriptores del Acta de Independencia
El Pacto Providencial que unió a Legitimistas y Democráticos
El parte de la victoria suscrito por Estrada
La Batalla de San Jacinto
Niñez y juventud del General José
Dolores Estrada
Los Personajes de nuestro Río San Juan
HIMNO NACIONAL DE NICARAGUA
Símbolos Patrios
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