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Miércoles 22 de Septiembre 1999 
NO MAS PLEITOS POR CMR, ¡PLEASE!
(I Parte) 

 

  •  Esperanza Mayorga, solo ella, tiene derecho absoluto de indicar sus representantes frente al INC
Berenice Maranhao 

Después de una gestión continua, fuerte y decidida de la familia, el Lic. Guido finalmente comunica formalmente a la esposa de CMR, Esperanza Mayorga de Rivas que, para todos los efectos el Instituto de Cultura había decidido con carácter irrevocable entregar a ella o a un representante suyo, caso asi estime conveniente, todos los manuscritos del poeta que estaban en custodia en el Archivo Nacional, y que la referida señora se avocara a aquella institución para los trámites correspondientes pues con esto el INC daba por cerrado este asunto. 

Me consta que la Sra. Esperanza se preparaba para iniciar este proceso de entrega - recibimiento cuando aparece "un buen samaritano llamado Lic. Pablo Centeno Gómez", Director de Cultura de la UNAN, del cual no dudo en ningún momento de sus buenas intenciones, pero empieza a llenar de dudas la cabeza y el corazón de la señora Esperanza con suposiciones como estas ..."que Clemente Guido no entregará los manuscritos a vos, que Clemente te odia, que Clemente te va humillar, que él sólo teme a una institución poderosa como la UNAN, etc., etc., etc... El buen samaritano se olvida de lo único real que existía sobre los sentimientos del director del INC que su carta a la Sra. Esperanza diciendo precisamente todo lo contrario. Durante un largo tiempo, días, el buen samaritano continuó diciendo un chorro de subjetividades que entraban por los oídos, por la nariz, por la boca de Esperanza y después pasó a ser más agresivo: "Esperanza, puedo ser tu representante". 

Yo soy la UNAN y siempre cuidé de Carlos, te acordás Esperanza, y la camisa Cartier que, con el dinero de la UNAN por cierto, le fui a comprar a Carlos lueguito en la mañana que se murió, nuevecita, para hacer juego con el calzoncillo que la Olga se lo trajo no se de donde para que el Poeta se lo pusiera. La prima Olga insistía que Carlos debería ir a la tuba con aquel calzoncillo, seguramente para que el poeta no se olvidara que ellos habían sido íntimos, y la perdonara por haber caído en la tentación de llevar sus manuscritos y por esto fue a parar a la policía. A propósio del calzoncillo, Pablo, quien sabe que esencia habría puesto a la ultima hora la Olga pues Carlos no usaba, nunca uso Calzoncillos, imagínense, la maldad, enterrar a Carlos con un calzoncillo.  

Pablo, Pablo, razón tuvieron las gatas de Carlos de aruñarte la cara de sepulturero que tenés, y además que te volaste la cabeza de las muy amadas de Carlos. A lo mejor, aún por cuenta del calzoncillo y de las gatas Carlos, aún en el éter se une al pizote y mandó que te destrozara el calcaneo y hasta el final de tus días irás renquear... renquear. Pero Esperancita, es que yo soy la UNAN, Esperancita, no te olvidés, pero Pablito, lo que yo quiero primero es hablar con el Rector... Difícil, difícil, muy difícil, Esperancita, además el Rector está fuera del país, pero Pablo yo necesito que él sepa de lo que pienso hacer, y que él me confirme que está de acuerdo, pero Esperanza yo se que el Rector está de acuerdo. Y ¿si no está de acuerdo? tenemos a la vice-rectora, Esperancita. De todos modos el abogado de la UNAN es suficiente: y dará fe que el rector está de acuerdo. 

Y te juro, Esperancita que CG., ya no te va a molestar. 

Y te juro Esperancita que CG me entregará los papeles, uno a uno pues... yo soy la UNAN Esperanza Mayorga, vos sos arrecha mujer (y aquí empieza otro delirio) y vamos a traer también los restos de Carlos para la UNAN, pero Pablo si durante un año entero, ni vos, ni la UNAN, ni la Alcaldía de Granada, ni el Club de Escritores, ni la Casa de los Tres Mundos, ni el INC, nadie siquiera se acordó de poner el nombre de Carlos en su tumba.  

Yo tuve que hacer eso, luego que llegue de los Estados Unidos y no hice más porque la Alcaldesa de Granada me mandó a expulsar del cementerio cuando yo llegué con los albañiles y pintores y jardinero para hacer algo más digno del padre de mis hijos. Pero esto no era importante Esperanza, ahora sí, Esperanza, vamos a conseguir una manzana de tierra aquí en la UNAN. Ves existen más de cincuenta manzanas y aquí vamos hacer el memorial de CMR, y aquí vamos construir la biblioteca de CMR y vamos contruir el museo de CMR, (CMR en un Museo ¿shiit). Y aquí vamos construir la Galería de CMR y vamos a, y vamos... y vamos y vamos y por fin la Esperanza comete otra equivocación: autoriza que ellos vayan a traer los papeles en vez de ella ir personalmente como decía Clemente Guido en su carta personal a ella. 

Y de verdad ellos trajeron 2 papeles, 100 papeles, 200 papeles, 1000 papeles, 2000 papeles. Y... el Rector regresa del exterior y cuando se reune con Esperanza, lo primero que le pregunta es si ella tenía dinero para pagar a la UNAN para guardar los papeles, y para mantener la biblioteca de CMR, que por cierto, dijo Esperanza, no entiendo porque la tienen pudriéndose en unas cajas aunque hasta los libreros de Carlos, Pablo ya trajo para la UNAN.  

Pero, Rector Pablo me dijo... Pero Esperanza, no te das cuenta que Pablo no es nada, que Pablo no es la UNAN, que Pablo no puede estar comprometiendo así nuestro presupuesto... pero Rector es que Pablo me dijo, pero Esperancita él no podía decir. Pero entonces diga usted señor Rector, pues entonces yo si te digo Esperancita que.... no hay Sra. Esperanza; y si no hay... no hay... Si es así Rector, este trato se termina, bueno llama a tu abogado y haga lo que dijo Guido que usted hiciera desde un principio: vaya usted a recibir los manuscritos que son tuyos. ...que nosotros tenemos mucho trabajo ya en la UNAN y no logramos hacer un 60 por ciento de todos nuestros deseos, tú sabes el gobierno, el 6 por ciento el... el... el... Suficinte, Rector, Muchas Gracias. Adios Esperancita, tú sabes aquí nos tiene a la orden. 

Antes que Esperanza saliera de la entrevista con el Rector, el buen samaritano ya estaba travestido otra vez de UNAN, y comunica al INC el evento con todo el veneno posible por el bien de la cultura y del patrimonio artístico de Nicaragua. Del otro lado de Managua en el Palacio de la Cultura el Director del Patrimonio, Archivo Nacional, igual a Pablo, se olvidaba el motivo por el cual había entrado en el ajedrez Carlos Martiniano, se viste de CG y contesta a Pablo, que también se había olvidado que estaba en el ajedrez por obra y gracia de la Esperanza Mayorga. Y decide: ahora mismo vamos a suspender la entrega de estos papeles por motivo de seguridad patrimonial. «A saber que va hacer la Chela esta»... 

¡Por favor, señores, ésta Chela, no es chela. Es una señora con pelo totalmente blanco, precozmente blanco. Antes había estado totalmente calva, como la Patricia Belli, en virtud de un tratamiento anticancerígeno al cual fue sometida precisamente en los dos últimos años de vida de CMR, esta Sra. en conjunto con sus dos hijos, querramos o no, son los únicos dueños de estos manuscritos materialmente hablando. Y esto ya lo dijo CG, lo dicen las leyes de Nicaragua. Si mucha gente buena, antes que ellos, no solo miraron, tocaron como gozaron y se masturbaron con estos manuscritos del poeta porque no pueden la esposa de CMR y sus hijos. Y si quieren venderlos, también pueden hacerlo que nos importa. CG ya se pronunció que el INC tenía interés en adquirirlos ¡Y ahora qué! 

Conozco muchos familiares de grandes artistas nicaragüenses que ya vendieron uno a uno sus manuscritos. ¿Acaso el arte también no es un objeto de valor sometido a las leyes del mercado? 
CONTINUA

 

 
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