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Jueves 8 de Abril de 1999 Definitivamente
algo se está gestando en las entrañas del tiempo, la historia
y la histeria.
El fin de la modernidad nunca termina, pese a que se viene pregonando desde hace sus buenos años. Por el contrario se habla de una pos-pos-modernidad. Algo así como el fin de la pos-modernidad. Y se empieza a hablar de una neo edad media tecnologizada. Es decir mucha técnica al servicio de pocos y mucho atrazo al servicio de muchos. Algo de eso es lo que está pasando en Kosovo, nación que muy pocos sabían, aparte de los kosovares mismos, donde quedaba antes de la infortunada guerra que están soportando por obra y gracia de un loco genocida. Pero si se les pregunta a ellos, los Yugoslavos, dirán que es un héroe. ¿La razón? por llevar a cabo la limpieza étnica, que vergonzosamnete recuerda la limpieza étnica llevada a cabo por las huestes hitlerianas. Pero lo más desconcertante de todo es que eso sucede en las propias narices del muy civilizado y cristiano Viejo Mundo. Hace tan sólo unos cinco o seis años nos conmovimos por los genocidos de los Utus en contra de los Tutsis, en Ruanda, lo mismo en Somalia, pero en el fondo no había ningún remordimiento pues eran y son, países africanos, es decir, salvajes. Y lo mismo con los disturbios en Asia o en América Latina. Pero ahora... Pero no todo termina allí.
Ahora resulta que los gendarmes del mundo, léase los países
industrializados y Rusia, que ya sólo vive de sus sueños
e ilusiones neozaristas y de los préstamos de sus antiguos y modernos
archi enemigos, se disputan, nuevamente, los territorios balcánicos.
Ellos, las superpotencias, saben su juego. La posición estratégica de Kosovo es una especie de llave europea que abre las puertas de muchos caminos, que no van precisamente a Roma, pero sí a las rutas comerciales por vía terrestre y marítima y a las inmensas minas de carbón mineral, indispensables para buena parte de la industria y calefacción europea. Pero aparte de estas realidades ingratas, los kosovares tienen todo el derecho del mundo de ser una república independiente y de prácticar la confesión musulmana. Pero es aquí donde interviene la histeria, producto de la imbecilidad moderna, pos-moderna y pos-pos-moderna y todos los pos pos...ibles: pese a los avances científicos, pese al desarrollo de la historia de los último quince años donde se derrumbaron muros y se corrieron cortinas inexpugnables --decían ellos--, los seres humanos no hemos aprendido. En los Balcanes se han originado varias de las guerras más devastadoras que asolaron el territorio europeo y el mundo. ¿Estará la humanidad a las puertas de la tercera guerra europea, la cual irremisiblemente terminaría siendo mundial? Por de pronto ya estamos en la cuarta guerra fría y en la enésima de baja intensidad, como las que se nos practicó a los centroamericanos. A propósito, por qué los campeones de la injusticia no mandaron comandos especializados a capturar a Milosevik, como lo hicieron con el clow panameño Noriega. Definitivamente algo se está cocinando en Kosovo, que bien podría ser una sopa de invierno.
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