Viernes 5 de Marzo 1999 Es el colmo del cinismo de estos señores que están tejiendo la madeja del asunto en cuestión, sabiendo que tienen las patas hinchadas, que no pueden tirar ninguna piedra, pero sin embargo, con todo el descaro de la vida cuestionan al presidente. ¿Quiénes eran los nueve antes de la revolución del mal y de la envidia? ¿Tenían ellos acaso un fuerte capital que los respaldara? ¿Fueron castos, puros y cristalinos en su mal gobierno? Todavía el pueblo se pregunta cuánto se robó cada uno de los comandantes y qué capital tienen en el extranjero, guardado y silencioso, les da vergüenza cuando miran a un ciudadano a su cara y sobre todo si uno es confiscado por envidia y revanchismo. Si hay justicia en la tierra, si hay personas que si en realidad tienen que ser cuestionados por lo que tienen, son ellos, los que el ciudadano decente apunta con el dedo cuando pasan y le dicen a sus hijos: allí van, conozcánlos en sus grandes camionetonas, son los descendientes de Alí Baba, los que transformaron a Nicaragua en el país más pobre de América, los descarados que aún se creen super dotados, los que todavía son la basura en el ojo de nuestro pueblo. No comandantes, el pueblo no es tonto, sabe y no se engaña porque no hay por dónde hacerlo, si yo fuera uno de ustedes, me daría vergüenza y me fuera a gozar el botín a otro lado y dejarnos en paz. Viviera en el Caribe, para no irme más largo, lleno de comodidades, mi buen yate, tipo Trujillo, mi buena casa al lado del mar, rodeado de chamacas bellas de todo pelo y color, con todo el lujo posible y codeándome con las gentes de mi calaña, traficantes de todo y similares, en grandes orgías de vino para callar mi conciencia, dormirla, pero, ¿Podría callarla, dormirla, cuando la almohada te dice todas las noches y te reclama por tus actos? Machete estáte en
tu vaina, no creo que ustedes sean los elegidos para esta tarea, dejen
que el pueblo decida que hay que hacer si hay algún problema, ustedes
dicen que el presidente es latifundista, hay miles de nicas que tienen
más tierra que él, bien ganadas y sudadas y están
trabajando con confianza sin esperar que una caterva de envidiosos les
lleguen a arrebatar su capital hecho con trabajo de años, pagando
deudas en los bancos y siendo el ejemplo para sus hijos. ¿Cómo
podrían explicarle a sus hijos estos comandantes el capital que
tienen?.
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