Viernes 5 de Marzo 1999 1. Comerciantes con gran optimismo aguardan la temporada de verano 1999. Con la llegada de la época del verano y sus playas calientes, el comercio formal e informal se hace nuevas y grandes expectativas para fortalecer la economía nacional. Es tiempo de poner a la venta mochilas, trajes de baños, cremas bronceadoras y todo aquello que a la moda veranera se refiere; importadores locales se dan a la labor de hacer llegar al comercio local todo lo necesario para abastecer las tiendas de los nuevos centros comerciales y a comerciantes de los diferentes mercados populares del país, todos con un común denominador, tener exitosas ventas este año. Los bancos del país han recepcionado innumerables solicitudes de créditos por parte de los comerciantes, quienes llenos de esperanza buscan recursos frescos para abastecer sus bodegas, decoradores criollos están en una faena creativa para dar el look de verano a los escaparates de las tiendas. 2. Apartando lo folclórico de esta alta temporada comercial sería interesante detenernos un momento en algo real, buscar un futuro más seguro y de muchos éxitos tanto para consumidores como para comerciantes de nuestro país; para hacer una economía floreciente y positiva es de vital importancia la unidad de todas las cámaras de comercio del país, con las asociaciones de comerciantes de los diferentes mercados de Nicaragua. La clave del éxito es la unidad, solo de esta forma se puede conseguir efectivas transformaciones en las políticas bancarias y en las políticas de importaciones, la capacitación de los comerciantes en lo referente a mercadeo y todo lo relacionado con la administración moderna, con una reingeniería que dará la posibilidad de que los comerciantes ofrezcan al público excelente calidad en productos y servicios y desde luego a precios que estén al alcance de todos. 3. La modernización no solo implica el fortalecer y renovar la tecnología en implementos y equipos de oficina, sino que tiene mucho que ver con la permanente capacitación del personal que dirige, organiza y administra las diferentes casas comerciales del país, todo ésto encaminado en el propósito de minimizar costos, tanto de importación como de mantenimiento y comercialización para así poder ofertar costos bajos al consumidor; dentro de este novedoso plan de reingeniería administrativa, no se debe descuidar el campo de la publicidad, el comerciante moderno y ambicioso debe tener muy en cuenta que la publicidad no es un gasto, sino una inversión. En Nicaragua, tenemos la dicha de contar con verdaderas agencias de publicidad que son manejadas por excelentes y creativos publicistas y desde luego, el terreno de las comunicaciones es fértil, ya que existen eficientes medios de comunicación tanto radial como impreso y televisivo, quienes en corto plazo darán un resultado positivo a las inversiones del comercio local; una vez más es necesario hacer hincapié en la unidad, la globalización, el libre mercado y que las finanzas modernas exijan de la unidad por tanto comerciantes, consumidores, comunicadores y gobierno, obtener excelentes resultados. No se trata de controlar
el mercado, sino de crear un sano y moderno mercado hacia el futuro en
donde se puedan ofertar excelente calidad y precios accesibles a las grandes
mayorías, de todo esto el resultado será tener un gran ganador
y este será la economía Nicaragüense.
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